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Frases de Deseo sobre espiritualidad y crecimiento

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Para los majaderos el deseo engañoso produce una mayor satisfacción que la verdad.

Conviértete en un charco de descanso, sin ondas algunas de deseo, sin ir alguna parte, sin ambición alguna.

Cae en un descanso profundo, detén la fiebre del deseo constante y así la agitación desaparece, se evapora.

Un hombre complejo no puede observarse porque está dividido. Tiene a su alrededor muchas cosas: muchos deseos, muchos pensamientos.

El deseo tiene una motivación, tiene una meta. La compasión no tiene motivos, nunca tiene metas, es energía rebosante.

Vence tus miedos; son deseos camuflados.

Quieres eliminar tus malos deseos de revelar tu naturaleza búdica, pero ¿dónde los tirarás?

Nada de lo que hago está manchado por el deseo o por el lodo del sentimiento del ego, no me sube a la cabeza el poder ni me humilla la pobreza.

Asumo la suprema renunciación, habiendo renunciado incluso al deseo de vivir y en consecuencia mi mente permanece equilibrada y apacible sin alimentar expectativas de ningún tipo.

Beber excesivamente es un deseo inconsciente de escape. La causa del alcoholismo es un pensamiento negativo destructivo. La cura está en creerse libre, sobrio y perfecto hasta sentir la emoción de haberse liberado del vicio.

Usted puede vencer cualquier defecto y realizar los deseos de su mente subconsciente. Quien confíe en las leyes de la mente subconsciente será feliz.

No se asombre cómo, por qué o dónde encontrará la pareja que pide. Transfiera su deseo implícitamente en la sabiduría de su mente subconsciente. Ella sabe cómo hacerlo y usted no tiene que ayudarle.

Se atrae la pareja adecuada sumergiéndose «n las cualidades y característicos que se admiran en el hombre o la mujer anhelados y entonces la mente subconsciente cumplirá los deseos como por una orden divina.

El hombre afortunado no es egoísta; su principal deseo es ayudar a la humanidad.

Evite el conflicto entre su consciente y subconsciente aprovechando el estado de somnolencia. Imagine el deseo totalmente planeado una y otra vez antes de dormirse. Duerma en paz y despiértese victorioso

Sienta con alegría y felicidad ver la certeza con que se cumplirán sus deseos. Cualquier retrato mental proyectado en su mente será la sustancia de las cosas esperadas y la evidencia de las no vistas.

Su deseo es una plegaria o súplica. Bosqueje su deseo hasta el máximo sin dejar detalle; siéntalo una realidad y experimentará la alegría de ver la respuesta a su súplica.

Sepa que la fe es como la semilla sembrada en la tierra; crece después según su clase. Siempre pues la idea (semilla) en su mente, riéguela y fertilícela con expectativa favorable y deseo manifiesto.

La casa de los tesoros está dentro de usted. Mire hacia el interior y hallará una respuesta a los deseos de su corazón.

El trabajo es una obligación, hijo de la necesidad, mientras que la actividad es ejercicio alegre del deseo.

Personalmente entiendo el amor como el deseo casi desesperado de que alguien perdure, a pesar de sus deficiencias y de su vulnerabilidad.

El deseo de tener más y más dinero, tampoco me parece del todo sano. La verdad es que las cosas que tenemos nos tienen ellas también a nosotros en contrapartida: lo que poseemos nos posee.

Nuestros deseos son desmesurados.

Toda la felicidad de este mundo surge del deseo de que los demás sean felices.

Cuando nuestros deseos no se cumplen, por lo general generamos sensaciones desagradables, como por ejemplo, de infelicidad o depresión; y tenemos estos problemas porque estamos muy apegados a que se cumplan nuestros deseos.

Es más valiente quien supera el deseo a quien supera al enemigo.

Todas las acciones humanas tienen una o más de estas siete causas: azar, naturaleza, compulsiones, hábito, razón, pasión, deseo.

Por eso, cuando un hombre no tiene a nadie que lo ame, siente un gran deseo de morir. Mientras tenga amigos, personas que lo amen y que él también ame, vivirá. Porque vivir es vivir.

El deseo del ego siempre trata de recibir de algo o de alguien; el entusiasmo de su propia abundancia.

Cuando uno ya no está atado a los hábitos del pasado, ya no se influencia por los deseos del futuro, uno reside y disfruta cada momento presente completamente.

Su valentía y el deseo de sanarse eran tan grandes que eligió este plan de vida, no a pesar de estas dificultades, sino debido a ellas.

El amor, expresado como un deseo de ayudar a los demás.

A causa del dolor, a veces hay un deseo o tentación de acelerar el proceso, o incluso de apartarlo.

Hay hombres que dan un poco de lo mucho que poseen. Y si lo hacen es al solo efecto de ganar fama y galardón. En sus deseos íntimos y codicias, pierden el mérito de su caridad, por el prurito de vana celebridad.

Deseo fervientemente que algunos de ustedes continúen este trabajo científico y mantengan en su ambición, la determinación de hacer una contribución permanente a la ciencia.

Mucha gente se hace una idea equivocada sobre la verdadera felicidad. No se consigue satisfaciendo los propios deseos, sino siendo fieles a un cometido que merezca la pena.

Nos corresponde a nosotros orar no por tareas iguales a nuestros poderes, sino por poderes iguales a nuestras tareas, seguir adelante con un gran deseo golpeando para siempre a la puerta de nuestros corazones mientras viajamos hacia nuestra meta distante.

La muerte no es un mal, puesto que libera al hombre de todos los males, y justo con los bienes le quita los deseos.

La muerte no es un mal, pues libra al hombre de todos los males, y, juntamente con los bienes, le quita también los deseos.

¡Ay, amor! ¡Qué mal me gobernaste! ¿Por qué un sentimiento tan dulce me trae tanto dolor, tanto deseo?

Asume el sentimiento de tu deseo cumplido y observa la ruta que sigue tu atención.

La ley opera por la fe. Si crees, no es necesario ningún esfuerzo para ver el cumplimiento de todos tus deseos.

En tu deseo de ir a cualquier lugar primero debes ir allí en tu imaginación.

Si asumes tu deseo y vives como si fuera cierto, ningún poder en la tierra podrá impedir que se convierta en un hecho.

La ley opera por fe. Si crees, no es necesario ningún esfuerzo para ver el cumplimiento de todos tus deseos.

Cuando dejas caer tu deseo en la conciencia como una semilla, seguro de que aparecerá en todo su potencial, has hecho todo lo que se espera de ti.

Con tu deseo definido, entra silenciosamente y cierra la puerta detrás de ti. Piérdete en tu deseo; siente que eres uno con eso; permanezca en esta fijación hasta tener lo que deseas.

Asuma la sensación de su deseo cumplido y observe la ruta que sigue su atención.

Tu suposición, para ser efectiva, no puede ser un solo acto aislado; debe mantenerse la actitud del deseo cumplido.

¿Qué debe hacerse entre la suposición del deseo cumplido y su realización? Nada. Es una ilusión que, aparte de asumir el sentimiento del deseo cumplido, puede hacer cualquier cosa para ayudar a la realización de su deseo.

Todo lo que puedas necesitar o desear ya es tuyo. Haz realidad tus deseos imaginando y sintiendo tu deseo cumplido.

Debes asumir el sentimiento del deseo cumplido hasta que tu asunción tenga toda la intensidad sensorial de la realidad. Debes imaginar que ya estás experimentando lo que deseas.

Haga caso omiso de las apariencias, las condiciones, y de todas las pruebas de sus sentidos que niegan el cumplimiento de su deseo.

Toda transformación comienza con un intenso y ardiente deseo de ser transformado. El primer paso en la «renovación de la mente» es el deseo.

Si asumes tu deseo y vives allí como si fuera verdad, ningún poder en la tierra puede evitar que se convierta en un hecho.

El mundo material en sí mismo, y se refiere al deslumbramiento de deseos y poder que produce en el hombre.

El deseo no surge en los ojos, surge de la mente. Ninguna pasión se terminará de esta manera, incluso si uno destruye sus propios ojos.

La verdadera espiritualidad comienza cuando incluimos a los demás en nuestro propio deseo de bienestar, cuando expandimos nuestros pensamientos más allá del «yo, mí y mío».

Cada vez que se esfuerza por hallar la felicidad duradera por medio de las percepciones sensoriales, sus esperanzas, su entusiasmo y sus deseos se estrellan contra las rocas de una profunda frustración y desencanto.

Los escritos sagrados son beneficiosos para estimular el deseo de realización interna, si una estrofa a la vez se asimila lentamente.

¡Qué rápido nos cansamos de los placeres terrenales! El deseo de cosas materiales es infinito; el hombre nunca está completamente satisfecho, y persigue un objetivo tras otro. El «algo más» que busca es el Señor, que solo puede conceder gozo duradero.

El impulso de activación contundente del deseo equivocado es el mayor enemigo de la felicidad del hombre.

Destruye los deseos equivocados ahora; de lo contrario te seguirán después de que el cuerpo astral sea arrancado de su carcasa física.

No espero nada de los demás, por lo que sus acciones no pueden ser en oposición a los deseos míos. Yo soy feliz sólo en su propia verdadera felicidad.

La ira brota sólo de los deseos frustrados.

El apego es cegador; presta un halo imaginario de atractivo al objeto del deseo.

El amor ordinario es egoísta, oscuramente arraigado en los deseos y las satisfacciones.

Todo depende del cuadro de deseos, temores, recuerdos y expectativas desde donde miras.

El amor despeja la mente de la espesa niebla de deseo, ira e ignorancia.

El evento donde las leyes ante todo se encuentran y dan vida al universo. Son episodios de una historia del mundo y de la vida en la que se entrelazan esoterismo, filosofía, tradición y deseo de renovación, del cual deriva la experiencia.

El agua es como el plano de nuestro deseo e ilusión que se refleja a través de su cristalización.

Y la que es deseosa de ver, también tiene deseos de ser vista.

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

En los caminos espirituales, colectivos o en común, es peligroso el deseo febril de palpar el éxito si este deseo produce inquietud y perturbación de la paz y serenidad interior.

Lejos de ti, el mezquino deseo de hacer prevalecer tu opinión y tu voluntad.

Procura educar tus pensamientos, tus deseos y tu voluntad en forma que no discrepes jamás con el armónico conjunto de tus hermanos.

Todo el trabajo apunta a que resuene en ti el deseo de ser consciente, lo que muchos llamamos despertar al testigo .

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