La iluminación espiritual

Frases Simone Weil

Citas Simone Weil


La desgracia de los otros entro en mi carne.

En la fabrica recibí para siempre la marca de la esclavitud.

El totalitarismo moderno es al totalitarismo católico del siglo XII lo que el espíritu laico y francmasón al humanismo del Renacimiento. Con cada vaivén, la humanidad se degrada.

únicamente las cosas relativas a la inspiración se nutren de plazos. Las relativas al deber natural, a la voluntad, no sufren dilación.

Nada es mas difícil de conocer que la desgracia; siempre es un misterio.

El avaro, por ansia de su tesoro, se priva de el.

La verdad se produce al contacto de dos proposiciones, ninguna de las cuales es cierta; la relación entre ambas es cierta.

Observar consciente es poder ver la luz libre y sin apego.

La belleza de un paisaje en el momento cuando nadie lo ve, absolutamente nadie. Ver un paisaje tal cual es cuando no estoy en el. Cuando estoy en algún lugar, enturbio el silencio del cielo y de la tierra con mi respiración y el latir de mi corazón.

Ser inocente es soportar el peso del universo entero. Es arrojar el contrapeso.

El movimiento descendente, espejo de la gracia, es la esencia de toda música.

Una sociedad bien hecha seria aquella en la cual el Estado ejercería tan solo una acción negativa, del orden del timonel: una ligera presión del movimiento oportuno para compensar un comienzo de desequilibrio.

Todos los pecados son intentos de llenar vacíos.

La atención absolutamente pura y sin mezcla es oración.

En todo aquello que nos provoca una autentica y pura sensación de lo bello existe realmente presencia de Dios. Hay como una especie de encarnación de Dios en el mundo, cuya marca es la belleza.

Esa vulnerabilidad de las cosas valiosas es hermosa porque la vulnerabilidad es una marca de existencia.

El amor tiende a llegar cada vez mas lejos. Pero tiene un limite. Cuando ese limite se sobrepasa, el amor se vuelve odio. Para evitar ese cambio, el amor debe hacerse diferente.

Cuando se ha pecado por injusticia, no basta sufrir justamente, hay que sufrir la injusticia.

Un método para comprender las imágenes, los símbolos, etc. No tratar de interpretarlos, sino simplemente mirarlos hasta que brote de ellos la luz.

La grandeza del hombre esta siempre en el hecho de recrear su vida. Recrear lo que le ha sido dado. Fraguar aquello mismo que padece. Con el trabajo produce su propia existencia natural.

La gruesa bestia tiene como fin la existencia. Yo soy el que soy. Ella también lo dice. Le basta con existir, pero no puede concebir ni admitir que otra cosa exista. Siempre es totalitaria.

La belleza es la armonía entre el azar y el bien.

Todo crimen es una transferencia del mal de aquel que actúa sobre aquel que padece.

La apariencia posee la plenitud de la realidad, pero solo en cuanto apariencia. En cuanto cosa distinta de apariencia, es error.

Desear la amistad es un gran error. La amistad debe ser un goce gratuito, como los que proporcionan el arte o la vida.

Lo enormemente doloroso del trabajo manual es que se esta obligado a esforzarse durante largas horas simplemente para existir. El esclavo es aquel al que no se le propone bien alguno como objeto de sus fatigas, sino la mera existencia.

La Providencia divina no es un desarreglo, una anomalía en el orden del mundo. Es el orden del mundo en si. O, mas bien, es el principio ordenador de este universo, extendido a través de toda una red subterránea de relaciones.

La política me parece una broma siniestra.

El Amor responde al Bien.

La creación: el bien hecho trozos y esparcido a través del mal.

Para comprender como la atención se transforma en luz y amor, no trates de interpretar los objetos, simplemente obsérvalos hasta que brote de ellos la luz.

La belleza seduce a la carne con el fin de obtener permiso para pasar al alma.

Amar a un extraño como a si mismo entraña como contrapartida: amarse a si mismo como a un extraño.

De todos los seres humanos, solo reconocemos la existencia de aquellos a los que amamos.

Si en este mundo no hubiera desgracia, podríamos pensar que estábamos en el paraíso.

Es dudoso que se pueda remediar esta lepra que nos mata sin antes suprimir los partidos políticos.

Al sucumbir bajo el peso de la cantidad, al espíritu no le queda otro criterio que el de la eficacia.

La compasión es la forma mas rara y mas pura de generosidad.

Dinero, maquinización, algebra. Los tres monstruos de la civilización actual. Analogía perfecta.

El pecado contra el Espíritu consiste en conocer algo como bueno y odiarlo en cuanto bueno.

El mal es ilimitado, pero no infinito.

El humanismo y lo que del mismo se desprende no es un regreso a la antigüedad, sino un desarrollo de venenos anteriores al cristianismo.

Todas las tragedias que se puedan imaginar confluyen en una sola y única tragedia: el paso del tiempo.

Al igual que el poder, el dinero es puro medio. Tiene por único valor la posibilidad de procurarse cosas.

La obediencia a un hombre cuya autoridad no esta alumbrada con legitimidad es una pesadilla.

Observa sin interpretar y la luz de la verdad brotara hacia ti.

La creencia en la existencia de otros seres humanos como tales es amor.

La energía necesaria reside en mi, ya que con ella tengo para vivir.

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