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FRASES KABIR

FRASES Y CITAS KABIR

LAHIRI MAHASAYA

FRASES LAHIRI MAHASAYA

ESCRITOS LAHIRI MAHASAYA

En el Satyayuga, Lahiri Mahasaya nació como Satyasukrita; en el Tretayuga fue Munindra; en el Dwaparayuga Karunamaya; y en el Kaliyuga fue Kabir. Más tarde, se convirtió en Shyama Charan.

¿Quién es Kabir? Él es el sol, y él es Brahma, yo mismo.

KABIR

FRASES KABIR

ESCRITOS KABIR

Sobre ese árbol hay un ave; danza en el gozo de la vida.

¡Vacía la copa! ¡Embriágate! ¡Bebe el divino néctar de Su nombre! Oyeme, querido Sadhu: desde la coronilla a la planta de los pies, el hombre está envenenado por la inteligencia.

Cuando ya me extraviaba, ¡oh, hermano!, el verdadero Maestro me enseñó el camino.

La tormenta se acumula en el cielo. Escucha la honda voz de su fragor.

Aproxima el rostro a Su oído y murmúrale las más hondas aspiraciones de tu alma. ¡Escúchame, hermano! Lleva la visión de tu Bienamado en el corazón.

Acerca los ojos al torrente de lágrimas de los nubarrones cargados de lluvia, y cúbrete el corazón con las sombras de la noche.

¡Cuelga hoy mismo el columpio del amor! Suspende tu cuerpo y tu espíritu entre los brazos del Bienamado, para un éxtasis de los goces del amor.

El Bienamado revela, Él mismo, la gloria del verdadero amor.

Una peregrinación sin fin se sucede a Sus pies y millones de devotos se prosternan sobre ellos.

Cuando Él camina, yo camino ante Él. Mi corazón suspira por mi Bienamado.

¡Aniquilado sea quien aflija a mi Bienamado! Allí donde se cantan Sus alabanzas, allí vivo yo.

Cuando mi Amado se despierta, yo me despierto; cuando Él duerme, yo duermo.

Sé, ¡oh, Narad!, que mi Amado no puede estar lejos.

Óyeme, hermano mío, pocos son los que han hecho ese descubrimiento.

Quienes conocen su hermosura saben cuán inefables son los juegos de Su creación.

Su color está en todas las imágenes del mundo; es un hechizo del cuerpo y del espíritu.

Están ciegos los que quieren verlas a la luz de la razón, de esa misma razón que es la causa del alejamiento.

Sólo el Amor puede penetrar al mundo, y pocos son los que saben estas cosas.

Escucha las campanas y los tambores de la Eternidad. ¡Regocíjate en el amor! La lluvia cae sin agua y los ríos son torrentes de luz.

Un océano azul se extiende en el cielo. La fiebre de la vida se aplaca y todos mis pecados se lavan cuando permanezco en el seno mismo del mundo.

Un millón de soles irradia Su luz.

Reflexiona bien, ¡oh, dulce amigo de mi corazón! Si verdaderamente amas, ¿por qué duermes? Si lo has encontrado, date a Él enteramente y únete a Él.

Iré a la casa de mi Señor con mi Amado a mi lado, y haré entonces que suene la trompeta del triunfo.

Pero al concluir la ceremonia abandoné a mi Señor y me fui; mis amigas, en el camino, intentaron en vano consolarme.

En la noche de mis bodas, mis amigas cantaban a coro; me ungieron con los ungüentos de la alegría y del dolor.

Estuve con mi Señor en la casa de mi Señor; pero no viví con Él; ignoré Sus caricias y mi juventud pasó como un sueño.

¡Oh, hermano amadísimo! Nada es esencial sino la Verdad.

La radiante Verdad es lo único que brilla en el triunfo de mi Señor.

Este es un país sin tierra ni cielo, sin luna ni estrellas.

¡Que mi espíritu y mis ojos no formen más que uno! ¡Que mi amor alcance a mi Bienamado! ¡Que la fiebre ardiente de mi corazón pueda encontrar alivio! Cuando el amor y el Amado se unen, es cuando el amor alcanza la perfección.

Él es el Espíritu de mi espírituÉl es la Pupila de mis pupilas.

Bajo el gran quitasol de mi Rey brillan millones de soles, de lunas y de estrellas.

¡Qué hilos tan sutiles teje la mujer y cómo los refina su amor y su respeto! Trenzo la guirnalda de los días y de las noches; cuando venga mi Amado y toque yo Sus pies, le ofrendaré mis lágrimas.

La rueca del amor, hecha con las joyas del saber, gira en el cielo.

La ciudad de su cuerpo, con el palacio de su espíritu, se alza en su hermosura.

Separada de su amado, la mujer hila en su rueca.

He aprendido el sánscrito; deja, pues, que todos los hombres me llamen sabio.

¿Dónde iré que aprenda a conocer a mi Bienamado? Jamás hallarás el bosque si no conoces el árbol, jamás lo encontrarás si lo buscas en las abstracciones.

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