La iluminación espiritual

Frases Elizabeth Scott

Citas Elizabeth Scott


Ser consciente de lo que estas observando te aporta una sensación de estar despierto.

Limpiar la casa, (reconociéndolo como un ejercicio de atención consciente) puede traer beneficios duraderos.

Confía en tu propia sabiduría e intuición. Esto no equivale a confiar siempre en tus pensamientos. Descubrirás que los pensamientos cambian, vienen y se van.

Cada vez que te dejes arrastrar por pensamientos relacionados con el pasado o el futuro, percibe que tu mente se ha despistado y haz regresar tu atención al momento presente, concentrándote en un ancla como tu respiración o algún sonido en concreto.

Se amable y trátate con bondad. El Mindfulness nos permite reconocer y examinar algunas emociones y pensamientos dolorosos. En esos momentos puede ser de ayuda adoptar una actitud de compasión hacia nosotros mismos.

Yo, aquí, ahora para disfrutar al máximo de tu día a día.

El deseo de que las cosas sean diferentes puede ser un obstáculo para la verdadera experiencia de Mindfulness. No se trata de ser una persona diferente, sino de acoger y aceptar el presente.

Nadie sabe en que abismo puede llegar a encontrarse que lo lleve a tener que pensar y sentir tal como piensa y siente el propio verdugo.

La idea de sentarse, incluso, les produce mas estrés. Si eres una de esas personas, en lugar de trabajar contra la voz de tu cabeza, puedes sentarte y observar tus pensamientos en lugar de involucrarte en ellos.

Practica prestando atención a tus pensamientos y a los juicios que tu mente tiende a elaborar constantemente. No intentes detenerlos o resistirte a ellos, tan solo obsérvalos con curiosidad. La mente es una maquina etiquetadora.

Acepta que las cosas son como son en cada momento. Eso no significa que no vayan a cambiar o no que puedan cambiar. Dolor x Resistencia = Sufrimiento. Dolor = Dolor.

El Mindfulness es una practica, per no es solo meditación. Podemos llevar el Mindfulness a todos los aspectos de nuestra vida. Comprométete a meditar y practicar el Mindfulness como una forma de ser y vivir.

A veces la mente prefiere pensar que ha visto todo lo que hay que ver o que sabe cuanto hay que saber. Llamémosla la mente sabelotodo.

Se paciente con la evolución de tu experiencia de Mindfulness. Con cada instante, aun cuando resulte incomodo y quieras pasar al siguiente. Se paciente con la naturaleza errática de tu mente. Trátala como a un cachorro al que enseñas a sentarse.

Procura no aferrarte a ideas, pensamientos, control o al deseo de que las coas sean de una determinada manera. Percibe la diferente sensación derivada de aferrar frente a dejarlo correr.