FRASES ECKHART TOLLE

FRASES Y CITAS ECKHART TOLLE

ECKHART TOLLE

FRASES ECKHART TOLLE

ESCRITOS ECKHART TOLLE

  • La sombra que proyecta EL EGO, tiene miedo de la LUZ de la conciencia.
  • La LUZ es muy dolorosa para quienes han vivido siempre en la oscuridad.
  • El único paso vital para la iluminación: aprende a dejar de identificarte con tu mente para que la luz de la conciencia se vuelva más fuerte.
  • La mente es el mayor obstáculo a la iluminación espiritual, ella te utiliza inconscientemente, te identificas con ella, eres su esclavo.
  • Toda la mayor parte del dolor humano es todo innecesario. Es creado por uno mismo… Mientras la mente humana no observada estará dirigiendo todas nuestras vidas.
  • Las relaciones mismas no son la misma causa del dolor y de la infelicidad… Sino que sacan a la superficie el dolor y la infelicidad que ya están en ti.
  • El silencio exterior crea silencio interior, todo es tranquilo y se aquieta.
  • Nada en el mundo se parece tanto a dios como la quietud y el silencio.
  • Emana lo más sagrado de la vida en la muerte. La paz de Dios llega a ti en la aceptación de la muerte.
  • La vida es eterna. La muerte no es lo contrario de la vida. La vida no tiene opuesto. Lo opuesto de la muerte es el nacimiento.
  • Cuando te das cuenta del silencio, se produce un estado de alerta interna. Estás presente, ahora; Y te liberas en paz del colectivo humano.
  • Oír el silencio, donde sea que estés, es una forma fácil de hacerse presente. Incluso si hay ruido; Hay silencio bajo y entre los sonidos.
  • Aquietarse y escuchar activa la inteligencia no conceptual que anida dentro de ti. Deja que el silencio y la quietud dirijan tus palabras y tus acciones.
  • Si perdono y libero. Me estoy permitiendo caminar, ¡hacia un futuro más brillante!
  • Perdonar es mucho más fácil, si recuerdas que tus hermanos, son humanos como tu.
  • Eckhart Tolle nos dice que sólo la conciencia sabe perdonar y dejar ir, que el perdón es no resistencia, que es permitir a la vida vivir a través de usted.
  • Rendirse es la simple pero profunda sabiduría de ceder, en lugar de oponerse al flujo de la vida. El único lugar en el que puedes experimentar el Ahora.
  • Si el pensamiento compulsivo mengua y es remplazado por una quietud alerta, es porque eres plenamente consciente; tu mente no pone resistencia en el Ahora.
  • Permite al ahora se exprese tal como es. No resistencia y rendición en el Ahora es cuando aceptas este momento completamente, ya no discutes con lo que es.
  • Al ser consciente, usted se convierte en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado. Entre Dios y el mundo. Este es el estado de unión con la Fuente que llamamos iluminación.
  • Cuando su conciencia está dirigida al exterior, surgen la mente y el mundo. Cuando está dirigida al interior, comprende o realiza su propia Fuente y retorna a casa, a lo No Manifestado.
  • La presencia es conciencia pura buscando a Dios en el reino de lo No Manifestado, el cuerpo interior recordando su origen para poder retornar a la Fuente.
  • Sólo cuando tu mente ruidosa se queda en silencio puede conectar con la naturaleza y sanar la separación creada por el exceso de pensamiento.
  • Sólo cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de la quietud, éste se llena de tu conciencia y logras una conexión con la naturaleza.
  • Para ingresar en la dimensión de la quietud de tu pensamiento, en la conciencia de la naturaleza; debes permanecer en este instante, tan sólo aquí y ahora.
  • Y tu identidad esencial es inseparable desde el momento presente. Es el presente eterno y eterno. Significa ir muy profundo y encontrar esta base inquebrantable contra el miedo.
  • Al estar presente en el ahora, nada debe ser temido. Es sólo cuando sales del momento presente que el miedo ocurre como una forma de pensamiento que crea una emoción.
  • Cuando muere el EGO, de repente, no reaccionas; aceptas. Te rindes. Cuando la rendición ocurre, trae consigo la muerte psicológica del "yo", que no pueden vivir en la rendición.
  • Al rendirte, esa sensación de un yo mental se derrumba. Solo queda el Yo —no la forma «yo», sino una sensación más profunda de ser, de presencia. Luego viene una paz enorme.
  • El secreto es no resistirse a las formas egoicas para que ellas mueran. Rendirse a las formas te llevan a una liberación que trae consigo una paz enorme.

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