Frases Amar

Citas Amar


Debido a distinciones como: azul, amarillo, denso o sutil, corto o largo, el ojo, como unidad, percibe la variedad de las formas.

La sabiduría sin amor es como tener pulmones pero no tener aire para respirar. No busquen sabiduría para adquirir conocimiento, sino para vivir y amar mas plenamente.

Como a menudo les digo a mis alumnos, la persona a la que tendrás mas dificultades para abrir y amar verdaderamente sin reserva eres tu mismo. Una vez que puedas hacer eso, puedes amar todo el universo incondicionalmente.

Este es el verdadero secreto de la vida: estar totalmente involucrado en lo que sea que estés haciendo en el aquí y el ahora. En lugar de llamarle trabajo, date cuenta de que es un juego.

Debería ser posible explicar las leyes de la física a una camarera.

Tu historia de vida es una novela; y las personas, aunque aman las novelas heridas entre dos cubiertas de papel amarillo, son extrañamente suspicaces hacia las que les llegan en papel vistoso.

El odio es ciego; la ira te arrastra; y el que derrama venganza corre el riesgo de saborear una corriente amarga.

Te mando un Kaffa de mostaza, para que puedas probar y reconocer la amargura de mi victoria.

Dios ha de amar a los afganos, pues los ha hecho hermosos.

Santas sombras de los muertos, yo no tengo la culpa de su destino cruel y amargo, sino la rivalidad maldita que trajo naciones hermanas y pueblos hermanos a luchar entre si.

El amor depara dos máximas adversidades de opuesto signo: amar a quien no nos ama y ser amados por quien no podemos amar.

Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.

Enseña el Cristo: a tu prójimo amaras como a ti mismo, pero no olvides nunca que es otro.

La decisión total y absoluta de amar sin importar las consecuencias es amor incondicional.

El Amor incondicional es la decisión total y absoluta de amar sin importar las consecuencias.

Una vez, un lago no quiso seguir derramándose. Levanto un dique y desde entonces no dejo de subir su nivel. Tal vez el hombre pueda hacer lo mismo si renuncia a derramarse en un dios y comienza a elevarse cada vez mas.

Cuando el cristiano cree que puede amar a su enemigo, aunque esta creencia sea un engaño de su pensamiento sin fundamento psicológico alguno, se sentirá feliz mientras permanezca dentro de esa idea.

El hombre de conocimiento debe ser capaz no solo de amar a sus enemigos, sino también de odiar a sus amigos.

Amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a vivir, sino porque estamos acostumbrados a amar.

Hoy no debemos sucumbir a los pensamientos de violencia y venganza, sino mas bien a los pensamientos de misericordia y compasión. Estamos para amar a nuestros enemigos, que pueden llegar a volver a ser buenos.

Cada uno de nosotros tiene una recamara interior que podemos visitar para ser purificados de sentimientos y pensamientos basados en el miedo. Esta recamara, el sanctasanctórum, es un santuario de luz.

Aunque temas amar, amas. El verdadero amor es incontrolable.

Te amo como las enredaderas: mueren donde se amarran.

El servicio esta disponible para amar.

Odiar hunde. Amar eleva.

La primavera dulce que me enseñara a amarte, la primavera misma que me ayudo a lograrte.

La ayahuasca me mostro ese niño-mente y decidí criarlo, protegerlo, alimentarlo, enseñarle, comprenderlo y amarlo. Entender mi mente como si fuera realmente la mente de un niño me ayudo mucho a comprenderme y, sobre todo, a comprender a los demás.

Reprograma a tu mecánica para que lo involuntario no se haga consciente o lo involuntario seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamaras destino.

El es el antídoto del dolor. Intenta constantemente llamarlo, meditar sobre el, rezarle. el es el Bien, la Paz y la Felicidad, la Vida de tu vida, el Ama.

¿Me preguntáis que si os amo? Os digo que a menos que yo os amase no me podríais amar; en verdad no me podéis amar tanto como yo amo a cada uno de vosotros.

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto.

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda mas allá de sus mascaras y sus defensas.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos con palabras francas y sencillas.

Amar a un ser humano es ir mas allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada Ser.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad desnuda, honesta y transparente.

Una de las mayores lecciones que aprendí de casi morir de cáncer es la importancia de amarme incondicionalmente. De hecho, aprender a amarme y aceptarme incondicionalmente es lo que me curo y me trajo de vuelta al borde de la muerte.

Tu único trabajo es amarte a ti mismo, valorarte a ti mismo y encarnar esta verdad de autoestima y amor propio para que puedas ser amor en acción. Ese es un verdadero servicio para usted y para quienes lo rodean.

Cuando puedas amar completamente tu ego incondicionalmente y aceptarlo como parte de como te expresas en esta vida, ya no tendrás problemas con el. No impedirá su crecimiento; por el contrario, será un activo.

Aprender a amar a los demás comienza aprendiendo a amarnos a nosotros mismos sin condiciones primero.

Lo único que hay que hacer es, simplemente amarse a si mismo.

Amarte a ti mismo significa ser tu mejor amigo, estar a tu lado en todo momento, incluidos los momentos de fracaso; estar ahí para ti sin importar que.

Tu también debes tratar de amar y siempre expresar tu ternura a los demás.

La clave de la felicidad esta en conocer nuestros limites, aceptarlos y amarnos en nuestra propia limitación. Y también amar a los demás con sus limites.

Si oyes un solo instrumento en la sinfonía del amor, es privarte de la armonía del concierto. Amar es escucharlos todos.

Para amar a las personas has de abandonar la necesidad de ellas y de su aprobación. Te basta con tu aceptación.

Nunca podrás amar a los demás si te detestas a ti mismo.

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