Frases Anthony De Mello

Citas Anthony De Mello


Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.

Los que aman la belleza son capaces de captar a Dios, porque aman la vida y a las personas. Solo el amor es clarividente.

Si oyes un solo instrumento en la sinfonía del amor, es privarte de la armonía del concierto. Amar es escucharlos todos.

La felicidad no puede depender de los acontecimientos. Es tu reacción ante los acontecimientos lo que te hace sufrir.

Sentimientos de autobombo y vanagloria, no son naturales. Se programan en la sociedad y la cultura, para controlarte.

Somos prisioneros por nuestra programación mental. El prisionero tiene la llave, pero lo malo es que no se da cuenta.

El pensamiento es una pantalla, no un espejo: por eso vives en un sobre de pensamiento, al margen de la realidad.

Para amar a las personas has de abandonar la necesidad de ellas y de su aprobación. Te basta con tu aceptación.

Debes descubrir que es aquello que haces, no por la utilidad que te reporta, sino porque quieres hacerlo.

El reino de dios esta en tu interior, no lo busques ni le pongas etiquetas fuera de ti porque harás un ídolo.

Si tienes problemas es que estas dormido. La vida no es problematicéis el yo (la mente humana) el que crea los problemas.

Despertar es darse cuenta de que no es necesario cambiar lo que ves, sino tan solo la forma en que lo ves.

Lo peor y mas peligroso del que duerme… Es creer que esta despierto creyendo que su sueño es la realidad.

La resolución de todo esta en tu interior, y si consigues ser suficiente, ya has llegado a ser tu mismo.

La iluminación es única y real, es el estado sagrado en perfecta sintonía con Dios y con la existencia.

Lo que es, es, y solo lo es por su propia causa, nada lo puede dañar, nada lo puede cambiar, si esta despierto.

Cuando estas demasiado alejado de la naturaleza, tu espíritu se seca y muere, porque ha sido violentamente separado de sus raíces.

Si miras un árbol y ves un árbol, no has visto realmente el árbol. Si miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol.

El responsable de tus enfados eres tu, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir.

El que quiere ser constante en la felicidad debe cambiar frecuentemente.

Solo hay una procedencia de infelicidad: las falsas creencias que tienes en tu cabeza, creencias tan extendidas que no se te ocurren cuestionar.

El conocimiento emplea la antorcha para mostrar el camino. La iluminación, es en si la misma antorcha.

Los pecadores dicen a menudo la verdad. Y los santos han guiado a la gente por el mal camino. Examina lo que se dice, no el que lo dice.

Sentimientos que proporcionan sustento y felicidad. Se generan si amas la naturaleza de todas las cosas, si son las que nacen del alma.

El miedo es lo que nos lleva a quedarnos en la programación. Lo contrario al miedo es el amor. Donde existe el amor no hay miedo alguno.

Acepta a cada persona tal y como es, perdónala sin dejar de ser tu mismo y sobre todo perdónate. Todo perdón empieza contigo mismo.

Toda programación mental y condicionamiento te llevan a ser un robot. Son como anestesia que no te deja vivir el presente.

Si a veces dices si por no desilusionar a la gente, eso no es amor, es cobardía. Un gran ejercicio para el amor es saber decir no.

La gente que quiere una cura, siempre que sea sin dolor, son como los que están a favor del progreso, siempre que sea sin cambio.

El establecimiento de relaciones es solo posible entre personas conscientes. Las personas inconscientes no pueden comunicar amor.

La felicidad es tu esencia, tu estado natural y, por ello, cuando algo se interpone, la oscurece, y sufres por miedo a perderla.

Solo en la libertad se ama. Cuando amas la vida, la realidad, con todas tus fuerzas, amas mucho mas libremente a las personas.

Todo cuanto tienes que hacer es abrir los ojos y ver que, de hecho, no necesitas en absoluto eso a lo que estas tan apegado.

El perdón es un acto totalmente consciente, debes entender que tu te lo mereces, no la persona que te daño de alguna manera.

Mas vale la conciencia que la adoración, porque la conciencia es, en si, adoración, despertar a la verdad de la existencia.

No olvidemos que la respuesta del amor es siempre la que el otro necesita, porque el amor verdadero es clarividente y es comprensivo.

Cuando eres culpable. No odias tu pecado, sino a ti mismo.

Prejuicios son fracasos de no poder ver la vida como realmente es.

Si lo que dices es verdad, ¿donde esta la necesidad de gritar?

Sin conceptos o ideologías, te será fácil descubrir la verdad.

Los que saben no hablan; por eso, los sabios guardan silencio.

Cuando eres culpable, no odias a tus pecados, sino a ti mismo.

Ves las personas y las cosas no como son, sino como tu eres.

Al estar despiertos podemos entrar en la verdad y ver que lazos esclavizan.

La iluminación es: cooperación absoluta con lo inevitable.

Observa sin los prejuicios no pretendas nada mágico, tan solo observa.

Nunca podrás amar a los demás si te detestas a ti mismo.

Si no puedes ver inocentes. No sabrás amar como Jesús.

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