FRASES ISABELLA DI CARLO

FRASES Y CITAS ISABELLA DI CARLO

ISABELLA DI CARLO

FRASES ISABELLA DI CARLO

ESCRITOS ISABELLA DI CARLO

  • Navidad es el milagro que se revela posible, es lo imposible retirándose de la escena.
  • Navidad es la valentía a toda prueba, el coraje ilimitado de amar, hasta lo inconcebible.
  • Lo que le toque vivir, depende de cómo ha sido la vida que acaba de concluir, la «revive» extrayendo sólo las experiencias espirituales.
  • Nacer es tejer desde arriba hacia abajo el mismo proceso, en orden inverso.
  • Gandhi, Mozart, Sócrates y Einstein nacieron con la tremenda capacidad que les caracterizó, porque la habían acumulado. No fueron herederos de sus padres, como no lo fue ningún genio, sino herederos de sí mismos.
  • Nada se pierde, un orden perfecto rige, cada mérito y cada falta se contabilizan.
  • Comprender que la muerte no es el final de la vida, sino sólo el final de éste cuerpo, nos permitirá superar el temor a morir.
  • El servicio no está al final del camino, el camino es servicio. Cuando sirves te transformas. Cuando te transformas el amor es en ti.
  • El amor es la medida del hombre.
  • Nada malo puede ocurrir a quien vive desde el alma, porque desde el alma la vida siempre tiene un propósito mayor. Siempre.
  • Vivir sin excusas es vivir con poder.
  • El pesebre - recibiendo al Hijo de Dios representa la total sencillez, la completa humildad y nos habla de que la grandeza no necesita palacios, ni lujos, ni joyas, para ser grande.
  • Jesús. El es el nacimiento permanente, el aprendizaje permanente, la fluidez total de la absoluta confianza en el potencial interior, Él es el siguiente paso y la meta.
  • Nacer por segunda vez es nacer emocionalmente es ser no sólo hijos de la tierra, a eso se refieren las palabras de Jesús a eso se refiere la Navidad.
  • La paz es la esencia del Espíritu Santo, del nacimiento interior. Cuando despertamos a la realidad encontramos ese verdadero sentido de la Navidad.
  • José, María y Jesús. Representan a la humanidad que puede hoy fusionar lo femenino y lo masculino, y dar a luz al Cristo interno: la conciencia.
  • Iluminar las emociones es precisamente salir del egoísmo, la sensiblería, la indiferencia, la evasión, la rigidez y nacer a la sensibilidad
  • Si volvemos a nacer, no necesitaremos ningún tesoro afuera, nuestra propia vida será el más sagrado tesoro.