Frases de FRITHJOF SCHUON

Frases sobre «FRITHJOF SCHUON»

1- El Paraíso esta donde esta Dios. Permanece, pues, junto a Dios y el Paraíso estará allí donde tu estés.

2- El arte sagrado ayuda al hombre a encontrar su propio centro, ese núcleo que ama a Dios por naturaleza.

3- Cuando Dios esta ausente, el orgullo llena el vacío.

4- Es bello, no lo que amamos y porque lo amamos, sino lo que por su valor objetivo nos obliga a amarlo.

5- Extinguirse en la Voluntad de Dios es al mismo tiempo estar disponible para la divina Presencia.

6- No se puede amar al hombre, como debe ser amado, mas que en función de la verdad y en Dios.

7- La fe es decir si a Dios. Cuando el hombre dice si a Dios, Dios dice si al hombre.

8- Cuando el hombre se hace ausente del mundo por Dios, Dios se hace presente en el mundo por el hombre.

9- El mundo nos dispersa y el ego nos comprime; Dios nos recoge y nos dilata, nos apacigua y nos libera.

10- Toda virtud es una participación en la belleza del Uno y una respuesta a su amor.

11- No somos nosotros quienes conocemos a Dios, es Dios quien se conoce en nosotros.

12- Dios quiere nuestros corazones; no se contenta con solo nuestras acciones.

13- Si queremos que la verdad viva en nosotros, debemos vivir en ella.

14- La virtud es dejar paso libre, en el alma, a la Belleza de Dios.

15- La vida es un sueño, y pensar en Dios es despertarse.

16- La verdad es la razón de ser del hombre; ella constituye nuestra grandeza, y nos muestra nuestra pequeñez.

17- No se puede amar a Dios sin temerlo, como tampoco se puede amar al prójimo sin respetarlo; no temer a Dios es impedirle ser misericordioso.

18- No hay grandeza real fuera de la verdad.

19- Conocer a Dios es amarlo, y no amarlo es no conocerlo.

20- Aceptar una prueba es dar gracias a Dios por ella, comprendiendo que nos permite una victoria, un desapego con respecto al mundo y con respecto al ego.

21- El amor de Dios es en primer lugar la adhesión de la inteligencia a la Verdad, después la adhesión de la voluntad al Bien, y por ultimo la adhesión del alma a la Paz que dan la Verdad y el Bien.

22- La belleza es un reflejo de la beatitud divina; y como Dios es verdad, el reflejo de su beatitud será esta mezcla de felicidad y verdad que encontramos en toda belleza.

23- Creer en Dios es volver a ser lo que somos; volver a serlo en la medida misma en que creemos y en que el creer se convierte en ser.

24- La belleza, sea cual sea el uso que pueda hacer de ella el hombre, pertenece fundamentalmente a su Creador, que por ella proyecta en la apariencia algo de su ser.

25- La belleza de lo sagrado es un símbolo o una anticipación, y a veces un medio, del gozo que solo Dios procura.

26- La substancia de las cualidades morales es la devoción: la actitud integral del hombre frente a Dios, hecha de temor reverencial y de amor confiado.

27- La voluntad del Bien y el amor de lo Bello son las concomitancias necesarias, de repercusiones incalculables, del conocimiento de lo Verdadero.

28- No se salva mas que aquel que tiene confianza en Dios, y no puede tener confianza en Dios mas que aquel que es benévolo y generoso.

29- Espiritualmente hablando, conocerse a si mismo es tener consciencia de los propios limites y atribuir toda cualidad a Dios.

30- La fe sin verdad es herejía; el saber sin fe es hipocresía. La obra sin virtud es orgullo y la virtud sin obra es vanidad.

31- Cada religión tiene, además de su significado literal, una dimensión esotérica, que es esencial, primordial y universal.

32- Verdad y santidad: todos los valores están en estos dos términos; todo lo que debemos amar y todo lo que debemos ser.

33- Es necesaria la verdad para la perfección de la virtud, como es necesaria la virtud para la perfección de la verdad.

34- Toda injusticia que sufrimos de parte de los hombres es al mismo tiempo una prueba que nos llega de parte de Dios.

35- La Verdad, la Paz y la Belleza son existenciales, están al alcance; basta mirar hacia ellas y sumergirse en ellas.

36- La Verdad, la Paz y la Belleza son inherentes a la propia existencia; los sucesos pasan, la substancia permanece.

37- Sin temor de Dios en la base, nada es posible espiritualmente, pues la ausencia de temor es una falta de conocimiento de si.

38- Sin duda, podemos sentir gracias, pero no podemos fundarnos en ellas. Dios no nos preguntara lo que hemos experimentado, sino que nos preguntara lo que hemos hecho.