Frases Compasion

Citas Compasion


El sentimiento mas profundo de una compasión que no busca alterar nada, paradójicamente, lo altera todo.

Cuando combinamos coraje y compasión, asertividad y amabilidad, nuestra pujanza y amabilidad esenciales nos ayudan a estar donde estamos.

El amor, la compasión, la amabilidad y la generosidad cambian su función de ser motivaciones para la practica a convertirse en expresiones de realización.

Hoy no debemos sucumbir a los pensamientos de violencia y venganza, sino mas bien a los pensamientos de misericordia y compasión. Estamos para amar a nuestros enemigos, que pueden llegar a volver a ser buenos.

Sri Mi puso sus manos sobre el corazón de la mujer y dijo con gran compasión: No, no te agobiaras otra vez si piensas en Dios y repites Su Santo Nombre constantemente.

Mindfulness desarrolla la autocompasión y la compasión por todos los seres (empatía).

Entrar en contacto con la Madre esta en contacto con una fuerza de compasión apasionada y activa en cada área y dimensión de la vida, una fuerza que anhela ser invocada por nosotros para ayudar a transformar todas las condiciones de vida.

Estas cosas van a destruir la raza humana: política sin principios, progreso sin compasión, riqueza sin trabajo, aprendizaje sin silencio, religión sin temeridad y culto sin conciencia.

La compasión es la base de la moralidad.

La compasión por los animales esta íntimamente ligada con la bondad de carácter, y con seguridad afirmo que, quien es cruel con los animales, no puede ser un buen hombre.

Generad compasión por los seres mas sencillos, evitad despreciarlos o humillarlos.

Solamente el que esta libre siente compasión.

Confianza, claridad y compasión son cualidades esenciales para un profesor.

La presencia de la verdad puede hacernos sentir desnudos, pero la compasión se lleva lejos toda nuestra vergüenza.

Aceptar el amor, la compasión, la caridad, la esperanza, la fe y la cooperación pasa a ser lo mas natural.

El alma no tiene raza, no tiene religión. Solo conoce el amor y la compasión.

El mal existe pero, las fuerzas del amor, la compasión y la bondad son poderosas.

Si logramos abandonar una relación con amor, empatía y compasión, sin deseo alguno de venganza, sin miedo y sin odio, lograremos pasar pagina.

La compasión infinita, los méritos y demás prodigios se desarrollaran espontáneamente cuando se desenvuelva totalmente esta mente Buda.

El Buda enseño que las buenas intenciones purificaban la mente y alistaban la mente para la meditación. Esta es la raíz simplemente de la compasión.

Si tu compasión no te incluye a ti mismo, es incompleta.

La fragancia de la compasión nunca esta corrompida por ninguna motivación. La flor es limitada, pero su fragancia no.

Un corazón generoso, un discurso amable, y una vida de servicio y compasión son las cosas que renuevan a la humanidad.

El deseo tiene una motivación, tiene una meta. La compasión no tiene motivos, nunca tiene metas, es energía rebosante.

No existe, en realidad, ningún procedimiento para hacer que el punto de encaje se desplace al lugar de la no compasión. El espíritu toca a la persona, y su punto de encaje se desplaza. Así de simple.

Los chamanes han desenmascarado la importancia personal y han descubierto que se trata de autocompasión disfrazada.

Con la consciencia podemos acceder a sentimientos mas complejos como la compasión, el altruismo, la gratitud, el gozo, la generosidad y la paz.

Llorar es tocar directamente la sustancia de la compasión divina.

Cuando el campo de visión se ha unificado, el ser interior se detiene y esa paz interior fluye hacia el mundo exterior es armonía y compasión.

Mire a las estrellas y pensé en lo terrible que seria que un hombre las mirase en el momento de su muerte, y no encontrase ni ayuda ni compasión en tan brillante multitud.

Solo el desarrollo de la compasión y la comprensión con los demás nos puede traer la tranquilidad y la felicidad que todos buscamos.

Para crear una paz interior, lo mas importante es la practica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por todas las formas de vida.

El amor y la compasión son necesidades, no lujos. Sin ellos, la humanidad no puede sobrevivir.

Si quieres que otros sean felices, practica la compasión. Si quieres ser feliz, practica la compasión.

El propósito de todas las grandes tradiciones religiosas no es construir grandes templos en el exterior, sino para crear templos de la bondad y la compasión en el interior, en nuestros corazones.

El problema no radica en la religión, sino en la mente humana. Los practicantes sinceros de cualquier religión, muestran cualidades humanas esenciales: simplicidad, constancia, compasión y contento.

La compasión es un lenguaje universal.

La iglesia consiste en una hermandad de almas imperfectas y simples que solo quieren ser una voz de compasión en un mundo que gira fuera de control.

La compasión se erige sobre la empatía que, a su vez, requiere prestar atención a los demás. Si estamos absortos en nosotros, no nos daremos cuenta de los demás y seguiremos nuestro camino, indiferentes a su sufrimiento.

La verdadera compasión implica no solo sentir el dolor del otro sino además movilizarse para ayudar a aliviarlo.

La verdadera compasión no significa solo sentir el dolor de otra persona, sino estar motivado a eliminarlo.

La compasión comienza contigo mismo. Se gentil y ten paciencia.

Ten la paciencia necesaria mientras andas paso a paso en el presente eterno, compasión por todos los otros, partes de ti - aspectos de tu Ser.

El odio y la compasión son diferentes tipos de energía; ¿con cual quieres llenar tu mundo?

Solo a través del Sendero del amor y la compasión se puede lograr la comunión con Dios.

El amor de la madre es incondicional: en lo que respecta a su hijo, ella es todo amor, compasión y perdón.

El camino espiritual no es otra cosa que reconocer quienes somos y vivirnos conectados a ello. A esto las tradiciones espirituales lo han llamado despertar, un estado de consciencia que se caracteriza por la sabiduría (comprensión) y la compasión.

La amistad, la compasión y la alegría clarifican y tranquilizan la mente. Deben practicarse tanto en la felicidad como en la desgracia, tanto con quienes nos ayudan como con aquellos que nos perjudican.

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