Cuentos sobre: ANIMALES


Cuento Zen: Alimentando a dos lobos

Alimentando a dos lobos

El todo es amoroso. Si quieres volverte uno con el todo, tendrás que alimentar todo lo que es positivo. Alimentar todo lo negativo es un suicidio lento.


Cuento Zen: Ata tu camello

Ata tu camello

El significado de atar al camello es que no debes evadir tu deber; luego, si no sucede nada, confía en Dios o en la existencia o como prefieras llamarlo.


Cuento Zen: Desgracia o suerte

Desgracia o suerte

La desgracia o la suerte es un cuento que te enseña a no juzgar, o jamás serás uno con el Todo. Una vez que juzgas. El juicio implica una mente decaída.


Cuento Zen: El anillo de Giges

El anillo de Giges

Platón insiste para quienes tienen poder hacer lo que es justo o correcto, ya que sus malas acciones dañan sus almas y sus caracteres como personas.


Cuento Zen: El beso del gusano

El beso del gusano

Alma significa que lo vertical ha penetrado lo horizontal. O, como un ejemplo, puedes pensar en el gusano convertido en capullo y luego en mariposa.


Cuento Zen: El camello atado

El camello atado

Despertarse es despertar a la realidad de que no eres el que crees ser. Cuando lo ves desde lo existencial, lo ves desde la libertad que te da la verdad.


Cuento Zen: El ciempiés no puede caminar

El ciempiés no puede caminar

Le sucedió al ciempiés. Perdió la unidad, se convirtió en dos: el observador y lo observado. Su mente fue alterada, perdió la felicidad y su fluir se detuvo.


Cuento Zen: El ego herido del león

El ego herido del león

La desaparición del ego revitaliza, rejuvenece. Con la desaparición del ego, aun en profunda inconsciencia, tienes una experiencia de conciencia de Dios.


Cuento Zen: El elefante y la hormiga

El elefante y la hormiga

La verdad es extremadamente difícil de adaptar a nuestras preconcepciones, mucho más difícil que para un elefante ponerse el bañador de una hormiga.


Cuento Zen: El equilibrio de la rosa y el sapo

El equilibrio de la rosa y el sapo

Aceptación total, quiere decir armonía con la existencia. Hay un equilibrio entre la rosa y el sapo, también lo hay entre estos dos y la existencia.


Cuento Zen: El estúpido ritual del gato

El estúpido ritual del gato

La meditación tiene un elevado valor de la vida. No debe ser reducido a estúpidos rituales. Todos los rituales son falsos; son programaciones culturales.


Cuento Zen: El fracaso de la zorra

El fracaso de la zorra

La zorra no pudo alcanzarlas, pero para el ego es difícil aceptar que se fracasó. En vez de reconocer: «He fracasado», el ego dirá: «No valían la pena».


Cuento Zen: El gallo de pelea

El gallo de pelea

Nada perturba la calma de tu espíritu. Relájate, no te esfuerces tanto, porque solo puedes hacerte consciente mediante la relajación, no con el esfuerzo.


Cuento Zen: El halcón y el águila

El halcón y el águila

Hermoso cuento de cómo se debe amar en pareja. Llegará el día que podamos aprender a volar juntos como hermanos o a lastimarnos juntos como necios.


Cuento Zen: El lirio y la hormiguita

El lirio y la hormiguita

Este hermoso cuento Zen nos enseña que no hay que esperar un mañana para decirle a tus seres queridos que lo amas o lo importantes que son en tu vida.


Cuento Zen: El loro en el gallinero

El loro en el gallinero

Cuando ames a una mujer, no te preocupes por lo que los demás han dicho sobre el amor, porque las palabras de loro se convertirán en una interferencia.


Cuento Zen: El loro en silencio es el maestro

El loro en silencio es el maestro

El auténtico interior es absolutamente silencioso, el punto de silencio absoluto es el interior. El sonido es exterior; el silencio es interior.


Cuento Zen: El loro que imitaba a Nasrudin

El loro que imitaba a Nasrudin

Incluso el loro que imitaba a todos puede aprender de los modos humanos, puede imitar, puede volverse neurótico. Ser imitativo es sin duda ser neurótico.


Cuento Zen: El maestro nido de pájaro

El maestro nido de pájaro

Alcanzar la claridad y ser un erudito, solo se adquiere a través del esfuerzo. Has de trabajar para ello. En ese mundo interior nada puede ganarse prestado.


Cuento Zen: El maestro y el escorpión

El maestro y el escorpión

La consciencia es la naturaleza que puede ver la realidad y amar. Siendo la memoria que purifica la mente es capaz de ver la verdad sin obstrucciones


Cuento Zen: El obsequio de las palomas

El obsequio de las palomas

No se puede celebrar y ser feliz a costa del sufrimiento de los demás. Al ego le gusta aparentar ser la nota falsa dentro de ti. Simplemente vive y sé.


Cuento Zen: El pájaro de piedra

El pájaro de piedra

El bello cuento del pájaro de piedra que salvo el planeta. Era una criatura bella y mágica que un día se convirtió en nube por la destrucción del bosque.


Cuento Zen: El perro

El perro

Los humanos reaccionan no frente a la realidad, sino frente a las ideas que tienen en su mente. La mente es la masa que toma el control si tú la dejas.


Cuento Zen: El perro y el abandono

El perro y el abandono

Abandona todo pensamiento y toda frase acerca del futuro y acerca del pasado. Debes abandonar, y hacerte totalmente presente. Y la contemplación se produce.


Cuento Zen: El sapo

El sapo

El hombre no puede ser perfecto pero puede experimentar. Hasta que el hombre corriente no experimente algo de lo divino, no podrá conocer la perfección.


Cuento Zen: El vampiro ateo

El vampiro ateo

Si crees en algo y la vida no encaja con ello, ¿qué harás? Seguirás utilizando tu crucifijo, pero el vampiro es ateo y no hará caso de tu cruz. ¿Qué harás?


Cuento Zen: El zorro mutilado

El zorro mutilado

El hábito de imitar a inútiles, te deja atrás. La ocasión hay que crearla. El sendero fácil es una cosa negativa de poca energía, consciencia y propósito.


Cuento Zen: Has oído el canto de ese pájaro

Has oído el canto de ese pájaro

Si miras un árbol y ves solamente un árbol, no has visto realmente el árbol. Cuando miras un árbol y ves un milagro, entonces, por fin, has visto un árbol.


Cuento Zen: La cerca y los leones

La cerca y los leones

Somos como el león de la historia, estudiamos la naturaleza de la cerca para liberarnos del deseo, rendirnos al despertar sin hacer daño a los demás.


Cuento Zen: La estaca del elefante

La estaca del elefante

La sociedad generalmente les pone una estaca a los niños, programándolos. Si criamos niños que tengan total libertad, la sociedad programática desaparecerá.


Cuento Zen: La fábula del colibrí

La fábula del colibrí

Quieren que nuestro mundo se mantenga en paz y libertad. Hagan su parte. El planeta es el hogar donde hemos crecido, hay que defenderlo y luchar por él.


Cuento Zen: La felicidad es como la mariposa

La felicidad es como la mariposa

Recuerda: La paz, el silencio y tranquilidad, es el estado de la felicidad. El ser humano no alcanza la felicidad a través del deseo y de la comparación.


Cuento Zen: La gallina de corral

La gallina de corral

El niño programado es un niño que ha perdido su identidad. Hay cosas implicadas que lo estás destruyendo completamente. Se hará viejo, pero no crecerá.


Cuento Zen: La grulla tramposa y su karma

La grulla tramposa y su karma

Al final los malos como la grulla del cuento terminan siendo víctimas de sus propias artimañas y la encargada de traer esa justicia es la ley del karma.


Cuento Zen: La hormiga y el elefante

La hormiga y el elefante

No importa cuán pequeños o grandes seamos en comparación con los demás. Todos tenemos talentos y habilidades únicas que nos hacen valiosos.


Cuento Zen: La hormiga y la cigarra

La hormiga y la cigarra

Trabajar demasiado solo trae bienes en las fábulas. Trabaja, pero disfruta de la vida que es única. Aprovecha la vida: dosifica el trabajo y la diversión.


Cuento Zen: La muerte de frente

La muerte de frente

La cercanía de la muerte hace posible comprender la inmortalidad que está en tu interior. Te sorprenderá descubrir que en el centro de tu ser eres eterno.


Cuento Zen: La oruga impaciente

La oruga impaciente

No seas impaciente. La existencia necesita de una inmensa paciencia. Los supremos misterios se abren sólo para aquellos que tienen una inmensa paciencia.


Cuento Zen: La oveja pérdida

La oveja pérdida

La verdad es o no es. Siempre es total. No puedes decir que es cierta hasta cierto punto. No, la verdad no conoce gradaciones, no es relativa. Es o no es.


Cuento Zen: La racionalización de la mente

La racionalización de la mente

Cuidado con las trampas de la mente. Y cuanto más alerta estés, más capaz serás de vivir el momento, en el acto, completamente. Esto es un trabajo difícil.


Cuento Zen: La ratoncita poderosa

La ratoncita poderosa

El poder está en ti, tú puedes lograr todo con la esencia interna. Es el secreto del poder de tu interior para triunfar, un acto creador por excelencia.


Cuento Zen: La verdadera oración

La verdadera oración

La energía del amor es la oración. Las religiones organizadas la han destruido. Te dieron oraciones prefabricadas. La oración es un sentimiento espontáneo.


Cuento Zen: Las dos hormigas

Las dos hormigas

Cuento para reflexionar sobre el miedo a los cambios, sobre la actitud ante las novedades y a ciertas comodidades con las que no terminamos de ser felices.


Cuento Zen: Los alcances del mal

Los alcances del mal

No puedes engañar a la gente conscientemente. La consciencia impedirá hacer algo malo como timar, engañar, o ser hipócrita para agrandar tu ego de santo.


Cuento Zen: Los cangrejos envidiosos

Los cangrejos envidiosos

En tu vida te estás comparando, sí, por el contrario, dejas de comparar, la envidia desaparece. Lo único que sabes es que tú eres y que no eres nadie más.


Cuento Zen: Los dos burros de carga

Los dos burros de carga

Tienes demasiado, y tú quieres compartir, no eres egoísta. El amor es inocente si no tiene un motivo en sí, cuando no es más que un compartir de tu energía.


Cuento Zen: Los dos dólares

Los dos dólares

El mayor reto es cómo abandonar la mente porque solamente cuando la mente desaparece, puede existir Dios. Solamente cuando lo conocido desaparece, surge lo desconocido.


Cuento Zen: Los puercoespín

Los puercoespín

La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino aquella en que se aprende a vivir con los defectos de otros y admirar sus cualidades.


Cuento Zen: Los seis ciegos y el elefante

Los seis ciegos y el elefante

Nuestra verdad es solo una porción de realidad que percibimos. Es de tontos creer que se puede ver la verdad con lo limitada que es nuestra mente.