Cuentos de Anthony de Mello sobre la perfección

La perfección es una cuestión de armonía, por eso, debes conocer estos cuentos de Anthony de Mello sobre la perfección que te harán sentir libre y feliz.

ANTHONY DE MELLO

LA PERFECCIÓN INTERIOR

La perfección esta en tu tu interior espiritual.

En lo profundo de tu interior espiritual, habita la perfección, que te permite sanar todo miedo, pesar o dolor. Tu interior no te permite hacer lo que es imposible, sino hacer únicamente lo que es posible y a persistir en lo que resulta imposible.

Si nuestros pensamientos son rectos y nuestros actos evitan el mal, es por las virtudes del Amor; porque siempre que realizamos una acción buena, es el Amor quien actúa en nosotros y con nosotros, haciéndonos Él actuar.

Incluso aquellos que han nacido a una nueva vida, aun los más íntegros, han de acudir siempre a la asistencia de la luz interior para poder alcanzar su perfección definitiva o, simplemente, para perseverar en el bien.

Todo cuanto de verdad y de bien hay en el hombre proviene de esta divina fuente, a la cual debemos acudir constantemente en este desierto, a fin de que, con el solaz y el frescor que proporciona, obtengamos el vigor necesario para no desfallecer en el camino.

Se dice de la Morada Interior:

Solo quiero que estéis advertidas que para aprovechar mucho en este camino y subir a las moradas que deseamos, no está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho.

Se dice del Camino a la Perfección:

Que hay muchos que creen que todo el asunto está en pensar, y si no pueden pensar imaginan que están perdiendo el tiempo...

Ahora, algunos cuentos de Anthony de Mello sobre la perfección...

CUENTOS SOBRE PREFECCIÓN

BUSCANDO LO MEJOR

Buscar lo mejor no siempre es lo mejor.

Desde niño, un hombre había tomado la decisión de que nunca se contentaría con nada que no fuera lo mejor. Esta decisión le había ayudado a alcanzar el éxito y la riqueza, y ahora tenía medios para procurarse verdaderamente por lo mejor.

Pues bien, resulta que se vio aquejado de un fuerte ataque de amigdalitis, que en realidad podría haber sido perfectamente tratado por cualquier cirujano mínimamente cualificado. Pero, convencido como estaba de su propia importancia y acuciado por su obsesión de procurarse lo mejor que la ciencia médica pudiera ofrecerle, comenzó a ir de ciudad en ciudad y de país en país, en busca del mejor cirujano del mundo.

Cada vez que le hablaban de un cirujano especialmente competente, le asaltaba el temor de que posiblemente hubiera alguien aún mejor...

Un día, sin embargo, su infección de garganta se agravó de tal manera que se hizo urgentemente necesaria una intervención, porque su vida corría peligro. Pero el hombre se encontraba en estado al borde de un coma en una remota aldea donde la única persona que había empleado un cuchillo con una criatura viva era el carnicero del lugar.

De hecho, era un carnicero muy competente, y puso manos a la obra con entusiasmo; pero, cuando tropezó con las amígdalas de aquel hombre, no supo en absoluto qué era lo que tenía que hacer con ellas. Y mientras lo consultaba con otras personas que sabían tan poco como él, el pobre paciente, para quien solo lo mejor era bueno, murió desangrado.

MORALEJA

La ejecución y la realización son mejores que la perfección.

EL TALLADOR

La perfección es una cuestión de armonía.

Un tallista de madera llamado Ching acaba de terminar un yugo de campana, y todo el que lo veía se maravillaba porque parecía obra de espíritus. Cuando el Duque de Lu lo vio le preguntó: ¿Qué clase de genio es el tuyo que eres capaz de hacer algo así?

Y el tallista respondió: Señor, no soy más que un simple trabajador. No soy ningún genio. Pero le diré una cosa: cuando voy a hacer un yugo de campana, paso antes tres días meditando para tranquilizar mi mente. Cuando he estado meditando durante tres días, ya no pienso en recompensas ni emolumentos. Cuando he meditado durante cinco días, ya no me preocupan los elogios ni las críticas, la destreza ni la torpeza. Cuando he meditado durante siete días, de pronto me olvido de mis miembros, de mi cuerpo y hasta de mi propio yo, y pierdo la conciencia de cuanto me rodea. Como resultado solo queda más que mi pericia. Entonces voy al bosque y examino cada árbol hasta que encuentro uno en el que veo en toda su perfección el yugo de campana. Luego, mis manos empiezan a trabajar. Como he dejado mi yo a un lado, la naturaleza se encuentra con la naturaleza en la obra que se realiza a través de mí. Esta es, indudablemente, la razón por la que todos dicen que el producto final es obra de espíritus.

MORALEJA

La perfección es una consecuencia de la armonía con el todo.

EL SAPO

Donde no hay compasión, hay perfección.

Un hombre le ofreció a su hija de doce años una propina si cortaba el césped del jardín. La muchacha puso manos a la obra con todo entusiasmo, y al anochecer había quedado perfectamente cortado todo el césped... a excepción de una de las esquinas del mismo.

Cuando el padre le dijo que no podía darle la propina convenida, porque no había cortado todo el césped, ella le replicó que no le importaba, pero que no cortaría aquel trozo de césped.

Intrigado por conocer el motivo, el padre se acercó a examinar el lugar en cuestión y vio que, justamente en el centro de la zona que había quedado sin cortar, había un enorme sapo. . La muchacha había sentido demasiada compasión como para atropellarlo con el cortacésped.

MORALEJA

Sin imperfección, ni tu ni yo existiríamos.

DEMASIADO PERFECTA

Lo que le sucedió a una mujer demasiado perfecta.

Erase una mujer conocida por su perfección. Un día decidió que ya era tiempo de casarse y como era un ser tan perfecto, pensó que se merecía al hombre más perfecto. A todos los hombres que conocía los descartaba por ser demasiado altos o demasiado bajos, demasiado listos o demasiado tontos, demasiado fuertes o demasiado débiles...

Así fueron pasando los años y cuando la mujer pareció encontrar a su hombre perfecto, éste la rechazó porque ella era demasiado vieja.

  • No tiene sentido exigirnos perfección
    Si exigimos perfección nos privamos de gozar la vida.
  • Haz las cosas con el fin de hacerlas bien
    No con objetivos perfeccionistas que escapen del control.
  • Aprende a aceptar los errores
    La perfección es la voluntad de ser imperfecto.

MORALEJA

Si buscas la perfección, nunca estarás contento.