Zona de confort

POR: JBN LIE

Imagen; Zona de confort; Jbn Lie

TRASCENDER LA ZONA DE CONFORT

A pesar de su nombre, la zona de confort no es exactamente una zona de comodidad. se define zona de confort como el conjunto de límites que, sutilmente, la persona acaba por confundir con el marco de su íntima existencia. es el acomodo de aquellas personas que han renunciado a tomar iniciativas que les permitan gobernar sus vidas.

La razón por la que nos sentimos cómodos en esta zona, es porque siempre es más fácil estar en lugares conocidos que en lugares desconocidos. dice un viejo refrán: mejor mal conocido que bien por conocer. esta zona en cuestión no necesariamente es algo malo, pero es uno de los principales enemigos del éxito personal. lo lamentable es, que muchas veces la zona de confort es una zona de incomodidad, que aceptamos porque nuestras limitaciones mentales nos hacen sentir tanto miedo que no nos atrevemos a salir. se le llama estar cómodo dentro de la inconformidad.

Un ejemplo perfecto es girar la vida alrededor de los viernes. es fácil odiar tu trabajo como comportamiento aprendido y porque es lo que todo el mundo hace. pero como llega el viernes por la noche para botar el estrés, las personas se olvidan de lo difícil que son sus vidas. luego a la otra semana lo mismo, semana tras semana, mes tras mes, año tras año, y lamentablemente por el resto de sus vidas para muchas personas. esto en si no es tan malo, lo malo es que estas personas se viven quejando y no hacen nada para cambiar la situación! ¿y por qué no hacen nada? porque están en su zona de confort!

Si queremos tener una vida que valga la pena, ser exitoso en diferentes ámbitos, y vivir más feliz, sin preguntarse el trágico si yo hubiese, debemos de salir de la zona de confort. a muchas personas esto puede darle pánico, y ciertamente, da pánico. lo que debe hacerse es expandir la zona de confort, tomando nuevos retos, cosas sencillas que sean diferentes a lo que usualmente hacemos. no tienen que ser algo del otro mundo, cosas como por ejemplo:

Mientras más expandamos la zona de confort tomando nuevos retos, lo que antes era la zona de pánico, pasará a ser la zona de retos. por eso escribí al principio que la zona de confort no era ni buena ni mala, depende del uso que le demos. Si expandimos gradualmente esta zona, nos daremos cuenta que situaciones que antes eran retos o nos causaban pánico, ya nos parecerán normales. salgamos de nuestra zona clásica, y ampliémosla tomando nuevos retos, así algún día podremos hacer lo que hoy nos parece imposible, dejando así de ser esclavos de nuestras propias limitaciones. Recordemos que no podemos tener resultados diferentes haciendo siempre lo mismo.