Mensajes que te ayudaran

Pensar, leer y meditar sobre ese paso ayuda a que, cuando llegue, la sacudida sea menos fuerte. Vive en paz y en paz partirás aunque te destruyan.

GONZALO GALLO

LA MUERTE EN PAZ

A partir de hoy leerás seis entregas sobre la muerte:

  • Pensar, leer y meditar sobre ese paso ayuda a que, cuando llegue, la sacudida sea menos fuerte.
  • Vive en paz y en paz partirás aunque te maten. Vive libre de apegos, odios y miedos, y podrás irte sereno y sin temor.
  • La muerte es solo un paso entre vidas y nadie está muerto. Hay vida en eso que llamamos el más allá.
  • El más allá es más acá en un estado sutil, en una vibración más ligera, en un espacio de luz.
  • A los difuntos les permiten a veces comunicarse con nosotros, en especial recién partidos.
  • El medio más común es en sueños, a través de un aroma, una canción o su energía de amor.
  • Los niños deben ir al funeral y el entierro para tener evidencias físicas de la muerte. De lo contrario sufren fantaseando.
  • Al morir nadie te juzga, tú mismo te evalúas y sigues en el lento proceso de evolucionar espiritualmente.

Sin dejar de ser racional busca ser espiritual y estar siempre conectado con Dios:

  • Elige trascender, es decir, ir más allá de lo aparente y sintonizar con tu esencia espiritual y con el amor.
  • Aprende a respirar, relajarte, hacer silencio interior y estar en paz lejos del estruendo y el acelere.
  • Puedes ser espiritual en un credo o fuera de él, lo importante es que Dios sea para ti una presencia, no una palabra.
  • Cuando eres espiritual te vuelves compasivo, alejas los juicios y también destierras los apegos.
  • El ser espiritual es sereno, humilde y sabe que hay un propósito o un sentido en la vida.
  • No reniega porque ve el mal como una oportunidad para crecer, pulirse y valorar más el bien.
  • Estar en sintonía con Dios te ubica en la vida y te prepara para partir un día sin ataduras y con el alma en paz.

Regalo para el alma meditar para vivir mejor. Lo importante es llevarlos a tu vida:

  • Libero mi corazón de odio. Sé que el perdón me da paz y no me contamino con el rencor ni la venganza.
  • Amo en el ahora y expulso de mi mente de preocupaciones. No sufro adelantando males que, acaso, no llegarán.
  • Vivo con humildad. La sencillez me une a los demás y me impide despreciar a otros y juzgarlos.
  • Soy generoso y agradezco el milagro de la vida. Mi amor me mueve a darme, dar y valorar todo lo que recibo.
  • Soy libre en el desapego. Sé que todo es prestado y no creo dependencias con las personas ni los objetos.
  • Amo mi trabajo. Vine con una misión de servicio y disfruto dejando en cada corazón una buena huella.
  • Pongo mi confianza en Dios. Tomo las pruebas como aprendizajes y avanzo con paso firme. Dios es mi escudo.

Imagina como corre el agua desde su nacimiento hasta la mar:

  • Brota en un manantial y, poco a poco, aumenta su caudal a medida que se desplaza.
  • Su secreto es una clave para superar los obstáculos y vivir en armonía: fluir y fluir.
  • Aquí se encuentra una roca, más allá un tronco, pero el agua es maestra en flexibilidad.
  • Ella combina dos fuerzas aparentemente opuestas: es flexible y tiene un poder formidable.
  • Ahora pregúntate si tú también fluyes, te adaptas y huyes de una rigidez que te tensiona.
  • Fluir es el secreto para ceder, dialogar, escuchar, perdonar, aceptar, en suma, es la clave para amarte y amar.
  • Fluir es abandonar la terquedad, ser elásticos, acallar el Ego y actuar con amor, humildad y desapego. Ánimo, fluye con el agua.

Realidad que más llama la atención en todos los místicos es su veneración por el vacío:

  • Lao Tse decía que hay que vaciarse para poder sentir a Dios, ya que El no entra donde no hay espacio.
  • Lo que quería decir es que no logras nada bueno cuando estás lleno de ti mismo, de poder, saber o riquezas.
  • En otras culturas ese vacío se expresa con palabras como el desapego o la nada.
  • Es la misma pobreza espiritual de Jesús o el renunciamiento del místico San Juan de la Cruz.
  • Ellos sabían que solo se disfruta el todo por un camino de purificación, de vaciarse y desprenderse.
  • Un mensaje arduo de practicar cuando compites para ser el mejor, destacarte, poseer y figurar.
  • En otras palabras, invitar a muchos para que lleguen al vacío, es hablarles en chino.

Del sabio chino Lao Tse son estas reflexiones valiosas para ubicarse mejor en la vida:

  • Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es iluminación.
  • Vencer a los demás requiere fuerza, vencerse a sí mismo pide fortaleza y autocontrol.
  • Quien persevera en su misión perdura, quien ama en el eterno presente no muere
  • Para Lao Tse muerte y vida eran lo mismo y solía afirmar: la vida es una salida y la muerte es una entrada.
  • El sabio invitaba a sus discípulos a no aferrase a la vida y a hacerse amigos de la muerte.
  • Sabía que los seres buenos se acercan a la muerte mientras viven y siempre están preparados para partir.
  • Se han conquistado a sí mismos y aman sin ataduras, conscientes de que el paso por la tierra es un corto viaje.

La brillante carrera política de Cesar terminó en el año 44, asesinado en una conjura:

  • Se había declarado dictador vitalicio y emperador, y eso precipitó su dolorosa caída y su fin.
  • De sus campañas militares recordemos la victoria que obtuvo sobre Farnace, rey del Ponto, en el Asia Menor.
  • Cesar la resumió en tres palabras latinas: Veni, vidi, vici: Vine, vi, vencí.
  • Tres palabras excelentes para un epitafio, pero Cesar las pudo aplicar a una batalla, no a su vida idolatrando el poder.
  • Mis amigos saben que me gustan los epitafios y no sé si usted alguna vez ha pensado en el suyo.
  • Es bueno pensarlo ya y no solo cuando se ha entrado en un período crepuscular.
  • No estaría mal que usted y yo pudiéramos decir antes de partir: Vine, vi y vencí con el poder del amor.

Frases tomadas de los libros sapienciales de la Biblia:

  • Examínate antes de que Dios te juzgue, no esperes la muerte para ponerte en regla.
  • No seas esclavo de tus apetencias, refrena tus apetitos y no te dejes sofocar por la ambiciones.
  • En los días de riqueza piensa en la carencia de todo, en la abundancia sé consciente de la miseria.
  • Dios recompensa cualquier gesto caritativo y cada quien será tratado según sus acciones.
  • Mira cómo caen las hojas de los árboles; las cosas pasan y con ellas pasa el que las hizo.
  • El que toca el alquitrán se mancha los dedos, quien se junta con los soberbios se vuelve como ellos.
  • No envidies el éxito del pecador, porque en realidad no sabes cuál será su fin.
  • Sé generoso con el pobre y no te apartes de los que lloran, ya que en ellos está el mismo Dios.