Cuentos sobre: MENTE


Cuento Zen: ¿Quién es el tonto?

¿Quién es el tonto?

El sabio aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente. Lo que importa no es lo que piensan los demás, sino lo que uno piensa de uno.


Cuento Zen: ¿Se puede detener la mente?

¿Se puede detener la mente?

No trates de detener tu mente porque ella ha llegado a través de tu inconsciencia y se irá a través de tu consciencia. Solo obsérvala y ella se detiene.


Cuento Zen: El ciempiés no puede caminar

El ciempiés no puede caminar

Le sucedió al ciempiés. Perdió la unidad, se convirtió en dos: el observador y lo observado. Su mente fue alterada, perdió la felicidad y su fluir se detuvo.


Cuento Zen: El emperador mendigo

El emperador mendigo

La mente es la facultad de distorsionar. Si no miras a través de la mente sabrás lo que es la vida eterna. Solo la mente muere. Sin la mente, tú eres inmortal.


Cuento Zen: El jardinero de la mente

El jardinero de la mente

La mente no es nada más que la ausencia de tu presencia, es como un jardín sin su jardinero. Si meditas tomas control y eres un jardinero en su jardín.


Cuento Zen: El perro

El perro

Los humanos reaccionan no frente a la realidad, sino frente a las ideas que tienen en su mente. La mente es la masa que toma el control si tú la dejas.


Cuento Zen: El principio y el final

El principio y el final

Si no miras a través de la mente, sabrás lo que es la vida eterna. Solo la mente muere. Sin la mente tú eres inmortal. Sin la mente nada ha muerto nunca, la vida sigue y sigue para siempre.


Cuento Zen: El viajero sediento

El viajero sediento

Los individuos de la caravana olvidaron la necesidad del sediento. Pasa en la vida y sigues ocupándote de todo lo inútil, y te olvidas de lo más esencial.


Cuento Zen: La apuesta arriesgada

La apuesta arriesgada

El mayor reto es cómo abandonar la mente porque solamente cuando la mente desaparece, puede existir Dios. Si lo conocido desaparece, surge lo desconocido.


Cuento Zen: La educación de los hijos

La educación de los hijos

El sistema de educación es básicamente erróneo, solo te enseña la mitad del proceso; cómo usar la mente. No te enseña cómo pararla, para poder descansar.


Cuento Zen: La mente intuitiva

La mente intuitiva

Desarrolla tu mente intuitiva. Asume que lo buscado está aquí, delante de ti y que tienes un universo de medios que están accesibles para ser encontrados.


Cuento Zen: La mente sexual del abuelo

La mente sexual del abuelo

Hay gente que es incapaz de comprender que la felicidad es posible por medios distintos del sexo y no puede entender que existe el gozo más allá del sexo.


Cuento Zen: La racionalización de la mente

La racionalización de la mente

Cuidado con las trampas de la mente. Y cuanto más alerta estés, más capaz serás de vivir el momento, en el acto, completamente. Esto es un trabajo difícil.


Cuento Zen: Las pipas de la paz

Las pipas de la paz

Tu mente no es tu mente, esto es algo básico a recordar. Tu mente es un implante de una sociedad llena de mañas y de odios en la que naces accidentalmente.


Cuento Zen: Las ranas en la nata

Las ranas en la nata

Renuncia a lo que te dicta tu mente, y estarás en la realidad. Dile a la mente que tú tienes el control, que tu conciencia es más poderosa que tu mente.


Cuento Zen: Las suposiciones de la mente

Las suposiciones de la mente

La mente en general hace suponer que sabemos de lo que el otro está hablando. La primera regla del comprender es no suponer. ¿Quién eres tú para suponer?


Cuento Zen: Los hijos talentosos

Los hijos talentosos

Dale un descanso a la mente para que tu talento fluya ¡y lo necesita! Y es tan sencillo: simplemente conviértete en su testigo. Y te dará el talento y el silencio.


Cuento Zen: Mente negativa

Mente negativa

Ya eres lo que debes ser, y tu negativa a creerlo, es la razón por la que no lo ves. Vive en armonía; en lugar de estar inmerso en emociones negativas.