RITMO
Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilaci贸n pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilaci贸n a la izquierda; el Ritmo es la compensaci贸n. El Kybalion.
El principio se manifiesta en la creaci贸n y destrucci贸n de los mundos, en la elevaci贸n y ca铆da de las naciones, en la historia de la vida de todas las cosas y, finalmente, en los estados mentales del hombre.
Los Maestros Herm茅ticos descubrieron que en tanto que el principio del Ritmo era invariable, y evidente en todos los fen贸menos mentales, hab铆a dos planos de manifestaci贸n en lo que a los fen贸menos mentales concern铆a. Descubrieron que hab铆a dos planos generales de conciencia, el Inferior y el Superior, y este descubrimiento les permiti贸 elevarse al plano superior, escapando a la oscilaci贸n del p茅ndulo r铆tmico, que se manifestaba en el plano inferior. En otras palabras, la oscilaci贸n del p茅ndulo se produce en el plano inconsciente y la conciencia no queda, por consiguiente, afectada. A esta ley la llamaron la Ley de la Neutralizaci贸n. Su operaci贸n consiste en elevar al Ego sobre las vibraciones del plano inconsciente de la actividad mental, de manera que la oscilaci贸n negativa del p茅ndulo no se manifieste en la conciencia y no quede uno afectado por ella.
Es lo mismo que levantarse por encima de una cosa y dejar que pase esta por debajo de uno. El instructor o disc铆pulo herm茅tico se polariza a s铆 mismo en el polo requerido, y por un procedimiento semejante a rehusar el participar en la oscilaci贸n retr贸grada, o si se prefiere, negando su influencia sobre 茅l, se mantiene firmemente en su posici贸n polarizada, y permite al p茅ndulo mental oscilar hacia atr谩s en el plano inconsciente. Todo hombre, que en mayor o menor grado, ha adquirido cierto dominio de s铆 mismo, realiza esto m谩s o menos conscientemente, impidiendo que sus modalidades o estados mentales negativos lo afecten, mediante la aplicaci贸n de la ley de la neutralizaci贸n. El maestro, sin embargo, lleva esto hasta un grado much铆simo mayor de eficacia y proficiencia, y, mediante su voluntad, llega a un grado de equilibrio e inflexibilidad mental casi imposible de concebir por aquellos que se dejan llevar y traer por el p茅ndulo mental de sus sentimientos y modalidades.
Todo pensador apreciar谩 debidamente la gran importancia del asunto con solo considerar lo esclavo que, en su mayor铆a, la gente es de su propio estado de 谩nimo, sentimientos y emociones y el poco dominio de s铆 mismo que tienen. A poco que se medite el asunto se comprender谩 cuanto nos han afectado en nuestra vida esas oscilaciones del ritmo; como a un per铆odo de entusiasmo ha seguido un correspondiente per铆odo de depresi贸n. Igualmente, tenemos per铆odos de valor, que son seguidos de per铆odos de desaliento y miedo. Y as铆 sucede con todos o la mayor铆a por lo menos: marea de sentimientos y emociones se elevan y caen, pero nunca sospechan la causa de ese fen贸meno. Si se comprende la operaci贸n de este principio, se obtendr谩 la clave para dominar esas oscilaciones y uno podr谩 conocerse a s铆 mismo mucho mejor, evitando adem谩s el dejarse llevar por esos flujos y reflujos. La voluntad es muy superior a la manifestaci贸n consciente de este principio, por m谩s que el principio mismo nunca puede ser destruido. Podremos sustraernos a sus efectos, pero, no obstante, el principio obrar谩. El p茅ndulo siempre oscila, si bien podemos evitar el ser arrastrados por su oscilaci贸n.
Ley de compensaci贸n
La medida de la oscilaci贸n hacia la derecha es la misma que la de la oscilaci贸n a la izquierda; el ritmo es la compensaci贸n.
Los estados mentales est谩n sujetos a la misma ley. El hombre capaz de gozar agudamente, es tambi茅n capaz de sufrir en igual grado. El que solo es capaz de escaso dolor, tampoco puede gozar m谩s que escaso placer.
Pero el herm茅tico va m谩s all谩 a煤n en esta materia, y afirma que antes de que uno pueda gozar de cierto grado de placer es necesario que haya oscilado proporcionalmente otro tanto hacia el otro polo del sentimiento o sensaci贸n. El negativo en esta materia precede al positivo; es decir, que al experimentar cierto grado de placer no se seguir谩 que haya que pagarlo con un correspondiente grado de dolor; por el contrario, el placer es la oscilaci贸n r铆tmica, de acuerdo con la ley de compensaci贸n, originada por un grado de dolor experimentado previamente, bien en la vida actual o en encarnaciones anteriores. Los herm茅ticos consideran la cadena de vidas como continua, como simples puertas de una sola vida del individuo, de suerte que la oscilaci贸n r铆tmica es considerada en esta forma, mientras que no tendr铆a significado alguno si no se admitiera la doctrina de la reencarnaci贸n.
La ley de compensaci贸n desempe帽a una parte importante en la vida de los hombres, pues se ver谩 que uno generalmente paga el precio de lo que tiene o le falta. Si se posee una cosa, falta otra, y as铆 se equilibra la balanza.