El silencio de John Cage

Cuento Zen (6)

El músico y compositor, John Cage, ha repetido en muchas ocasiones que el silencio es imposible. Puede haber sonidos musicales, puede haber sonidos que no sean musicales, puede haber sonidos que te gusten y sonidos que no te gusten. Cuando no te gusta un cierto sonido, se convierte en ruido; cuando te gusta el ruido, se convierte en música, pero no puedes alcanzar el silencio.

¡John Cage afirma que no puedes conocer el silencio!

Antes de este incidente, pensaba que el silencio era una posibilidad, pero nunca había meditado sobre ello. Una vez entró en una sala de la Universidad de Harvard diseñada especialmente para cierto propósito científico. El salón estaba absolutamente insonorizado, absolutamente a prueba de eco. Entró en la sala, pero tenía un oído tan fino que descubrió un sonido. Él es un gran músico, uno de los más importantes del siglo XX. En ese salón empezó a oír dos sonidos: un sonido agudo y uno grave.

Le dijo al ingeniero jefe: «Dices que esta sala está totalmente insonorizada; afirmas que es a prueba de ecos, pero estoy oyendo dos sonidos: uno agudo y uno grave».

El ingeniero le dijo, «El sonido agudo es el de tu sistema nervioso funcionando y el sonido grave es el de tu sistema circulatorio».

Luego de esta experiencia Cage dice, «Ese día me convencí absolutamente de que el silencio es imposible, a menos que muera».

MORALEJA

Nos identificamos con todo excepto con nuestro centro más interno. Debido a esta identificación, se genera el ruido, el conflicto, una angustia, una tensión continua.

Si John Cage, como dice, oye su propio sonido, el sistema nervioso en funcionamiento, la sangre circulando, entonces existen dos cosas: una es la consciencia, el saber, el conocimiento, el ser consciente. Existe un punto interior que se da cuenta de que dos sonidos están ahí. Pero él se da cuenta solamente de dos sonidos. No se da cuenta del centro que percibe esos sonidos. Si se vuelve consciente de ese centro de consciencia, esos dos sonidos estarán muy alejados. Habrá una distancia. Y en el instante en que tu foco de consciencia se transfiere desde los objetos a los sonidos, al centro de consciencia sin sonidos, entonces estás en silencio. Me gustaría decir que tú estás en silencio y que todo excepto tú es sonido.

Si te identificas con algo, nunca alcanzarás esa ausencia de sonido.