La revelación

Ilustración del cuento: La revelación

La iluminación está cerca de la verdad que si es total y de corazón. Entonces en este momento tu luz se convierte en una revelación, en una revolución.

Cuento zen sobre la revelación

Saber quiénes somos es una revelación.

Un maestro prometió a un discípulo que había de revelarle algo mucho más importante que todo cuanto contienen las escrituras. Cuando el discípulo, tremendamente impaciente, le pidió que cumpliera su promesa, el maestro le dijo:

Sal afuera, bajo la lluvia, y quédate con los brazos y la cabeza alzados hacia el cielo. Esto te proporcionará tu primera revelación.

Al día siguiente, el discípulo acudió a informarle: Seguí tu consejo y me calé hasta los huesos… y me sentí como un perfecto imbécil.

Bueno dijo el maestro, para ser el primer día, es toda una revelación, ¿no crees?

MORALEJA

Si puedes comprender tu necedad, eso es ya toda una revelación; sí, lo es, porque el viaje comienza en ese punto.

Cuando eres consciente y la llama está ardiendo en lo alto, de repente te das cuenta de que ya no hay oscuridad, es una revelación, es una realización. De repente te quedas sorprendido. Tú no estás y Dios está ahí. En tu ausencia Dios existe; cuando la mente interviene y hace presencia el ego, solo hay sufrimiento.

El día que dejas completamente de identificarte con la mente, incluso por un momento, hay una revelación: la mente simplemente muere; ya no está allí. Antes estaba tan llena, era tan continuos los días tras día, dormido, despierto, siempre estaba allí y de repente ya no está. Miras a tu alrededor y encuentras un vacío, una nada. En la nada, en tu ausencia Dios existe.

La iluminación está tan cerca de la verdad que, si es total y de corazón, entonces en este mismo momento tu luz se convierte en una revelación, en una revolución.


CUENTOS RELACIONADOS


revelacion
Cuento Zen: La revelación

La revelación

La iluminación está cerca de la verdad que si es total y de corazón. Entonces en este momento tu luz se convierte en una revelación, en una revolución.


cuentos
Cuento Zen: El foso de las ranas

El foso de las ranas

La moraleja es no actuar para que te aprueben. El verdadero tú está aquí para descubrir el poder que hay en ti, no para satisfacer la opinión de los demás.


Cuento Zen: La lengua y los dientes

La lengua y los dientes

El camino de la vida es movimiento, y muchos, están fijos; la vida fluye, y muchos, se han estancado; la vida es flexible y libre, y muchos están rígidos y paralizados.


Cuento Zen: La esencia de la iluminación

La esencia de la iluminación

Si de verdad prestas el mismo tipo de atención a todo, verás que todo se volverá sagrado. Si su atención se vuelve absoluta, todo lo físico se disolverá.