FRASES MONICA CAVALLE

FRASES Y CITAS MONICA CAVALLE

MÓNICA CAVALLÉ

FRASES MÓNICA CAVALLÉ

ESCRITOS MÓNICA CAVALLÉ

  • Todos los seres humano anhelamos en lo profundo verdad, bien y belleza. Que nada menos que eso nos puede satisfacer. Y que no hay comunicación más noble y bella que la que se establece entre personas profundamente comprometidas con la verdad.
  • El lugar arquetípico de la sabiduría, en buena medida silenciado en nuestra civilización, es precisamente aquel que aúna, de forma indisociable, conocimiento, experiencia directa, transformación personal y liberación interior.
  • Todos estamos llamados a ser artistas de nuestra propia vida. Prueba de ello es que no hay dolor superior al que acompaña a la conciencia de no haber movilizado nuestras más propias y profundas posibilidades.
  • Reconocer que nuestra naturaleza profunda es Presencia. Y que esta Presencia es siempre en un presente constantemente nuevo. Que ser solo tiene un tiempo: el ahora. Que si no habitamos el ahora, no vivimos.
  • Con frecuencia no hacemos lo que sabemos que es bueno para nosotros; a menudo nuestras emociones e impulsos nos conducen en direcciones contrarias a las que nuestra razón considera convenientes.
  • La aceptación de «lo que es» remueve la raíz misma del sufrimiento. No elimina el dolor, pues es un aspecto indisociable del hecho de estar vivo, pero sí el sufrimiento mental.
  • La creencia de que la lógica del pensamiento y la de la emoción son diferentes tiene fundamento, pero solo desde una mirada superficial a nuestra propia interioridad.
  • Pocas cosas contribuyen de forma más directa a la felicidad en el vivir que nuestra satisfacción y plenitud afectivas, que un corazón cálido, abierto y radiante.
  • La falta de aceptación de lo inevitable es fuente de sufrimiento. Aceptar los límites de la vida y los reveses terminará elevándonos y liberándonos.
  • Nos estamos olvidando lo que era el lema de la filosofía antigua, «Conócete a ti mismo» Entra a fondo en tu interioridad y conoce tu verdadero ser.
  • Solo hay una entrada al camino de la paz: la aceptación. La serenidad siempre será el aroma de la aceptación lúcida de la realidad.
  • El amor es la única razón por la que vivimos y el único propósito de la vida. Vivimos por el amor y vivimos buscando el amor.
  • Hay un amor pleno, incondicional, y siempre disponible, el amor que somos en nuestro mismo centro.
  • Ningún problema puede resolverse en el mismo nivel de conciencia en el que se creó.