La iluminación espiritual

Frases Monica Cavalle

Citas Monica Cavalle


Pocas cosas contribuyen de forma mas directa a la felicidad en el vivir que nuestra satisfacción y plenitud afectivas, que un corazón cálido, abierto y radiante.

Solo hay una entrada al camino de la paz: la aceptación. La serenidad siempre será el aroma de la aceptación lucida de la realidad.

Todos los seres humano anhelamos en lo profundo verdad, bien y belleza. Que nada menos que eso nos puede satisfacer. Y que no hay comunicación mas noble y bella que la que se establece entre personas profundamente comprometidas con la verdad.

La aceptación de lo que es remueve la raíz misma del sufrimiento. No elimina el dolor, pues es un aspecto indisociable del hecho de estar vivo, pero si el sufrimiento mental.

La falta de aceptación de lo inevitable es fuente de sufrimiento. Aceptar los limites de la vida y los reveses terminara elevándonos y liberándonos.

La creencia de que la lógica del pensamiento y la de la emoción son diferentes tiene fundamento, pero solo desde una mirada superficial a nuestra propia interioridad.

Ningún problema puede resolverse en el mismo nivel de conciencia en el que se creo.

Nos estamos olvidando lo que era el lema de la filosofía antigua, Conócete a ti mismo Entra a fondo en tu interioridad y conoce tu verdadero ser.

Todos estamos llamados a ser artistas de nuestra propia vida. Prueba de ello es que no hay dolor superior al que acompaña a la conciencia de no haber movilizado nuestras mas propias y profundas posibilidades.

Con frecuencia no hacemos lo que sabemos que es bueno para nosotros; a menudo nuestras emociones e impulsos nos conducen en direcciones contrarias a las que nuestra razón considera convenientes.

El lugar arquetípico de la sabiduría, en buena medida silenciado en nuestra civilización, es precisamente aquel que aúna, de forma indisociable, conocimiento, experiencia directa, transformación personal y liberación interior.

Reconocer que nuestra naturaleza profunda es Presencia. Y que esta Presencia es siempre en un presente constantemente nuevo. Que ser solo tiene un tiempo: el ahora. Que si no habitamos el ahora, no vivimos.

Hay un amor pleno, incondicional, y siempre disponible, el amor que somos en nuestro mismo centro.

El amor es la única razón por la que vivimos y el único propósito de la vida. Vivimos por el amor y vivimos buscando el amor.