Los siete días de silencio

Ilustración del cuento: Los siete días de silencio

Silencio e interior son sinónimos. Si vivimos en el exterior, nos movemos en el sonido. Si nosotros vivimos en el interior, nos movemos en el silencio.

Cuento zen sobre el silencio

Los discípulos de la escuela Tendai estudiaban meditación antes de que el zen entrara en Japón. Cuatro de ellos, que eran amigos íntimos, se prometieron observar siete días de silencio.

El primer día todos estuvieron muy callados. Su meditación había comenzado bajo felices auspicios, pero cuando llegó la noche y disminuía el aceite de las lámparas, uno de los discípulos no pudo evitar decir a un sirviente:

¡Ocúpate de esas lámparas!

Sorprendido al oírle hablar, el segundo discípulo observó:

Se supone que no tenemos que decir ni una sola palabra.

Los dos sois igual de estúpidos. ¿Por qué habéis hablado?, intervino el tercero.

Yo soy el único que no ha dicho nada, concluyó satisfecho el cuarto.

MORALEJA

No es fácil aprender a estar en silencio, a pesar de que es el lenguaje natural de nuestro ser.

¿Qué nos ha pasado que nos hemos olvidado del silencio?

Nos hemos acostumbrado de acompañarnos continuamente con el ruido y las ilusiones. Damos mucho importancia a lo que creemos ser y podemos llegar a ser en el futuro, a lo que opinan los demás de nosotros, a los pensamientos en nuestra cabeza que en realidad no tienen nada que ver con nosotros. Llegamos a tal extremo que nos puede dar miedo el silencio… no queremos abrir esta puerta que nos puede llevar de vuelta a lo que realmente somos.

El silencio es imposible en el mundo exterior y tu sistema nervioso forma parte del exterior, no del interior. El auténtico interior es absolutamente silencioso. Si me lo permites te diré que el punto de silencio absoluto es el interior. El sonido es exterior; el silencio es interior. “Silencio” e “interior” son sinónimos. Si vives en el exterior, te mueves en el sonido. Si vives en el interior, te mueves en el silencio. Debes llegar a un punto en el que se da la ausencia de sonido, o como dice el Maestro Zen, el sonido sin sonido.


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Silencio e interior son sinónimos. Si vivimos en el exterior, nos movemos en el sonido. Si nosotros vivimos en el interior, nos movemos en el silencio.


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