Charla de la verdad y la mentira

Ilustración del cuento: Charla de la verdad y la mentira

La gente prefiere aceptar a la mentira disfrazada y no a la verdad desnuda. Algún día toda la verdad saldrá del pozo para fustigar a todos los mentirosos.

Cuento zen sobre la verdad

Cuenta la leyenda que un día Doña Verdad y Doña Mentira se cruzaron.

Buen día, Doña Verdad…

Buen día, Doña Mentira…

Hermoso día, dijo Doña Mentira…

Doña Verdad se asomó para ver si era cierto y lo era…

Aún más hermoso está el lago, dijo Doña Mentira…

Doña Verdad miró hacia el lago y vio que Doña Mentira decía la verdad…

Corrió Doña Mentira hacia el agua y dijo...

El agua está aún más hermosa, nademos…

Doña Verdad tocó el agua con los dedos y confió en Doña Mentira…

Se sacaron las ropas y nadaron tranquilas…

Al rato salió Doña Mentira y se vistió con la ropa de Doña Verdad y se fue…

Doña Verdad incapaz de vestirse con la ropa de Doña Mentira…

Comenzó a caminar sin ropa… y todos se horrorizaban al verla.

MORALEJA

La gente prefiere aceptar a la mentira disfrazada y no a la verdad desnuda. Pero algún día toda la verdad saldrá del pozo para fustigar a todos los mentirosos.

La verdad es intemporal; quien repite la verdad de otros, no encontrará la verdad, porque la repetición no es la verdad. La repetición es una mentira. Solo te sientes ofendido cuando se te dice la verdad y te incomoda. Nunca te ofenden las mentiras, cuando son parte de tu zona de confort. Cada mentira es un veneno; no hay mentiras inofensivas Solo la verdad es segura. Solo la verdad da consuelo, es la única liberadora eterna.

Al principio te costará trabajo, pero pronto empezarás a reunir fuerzas, porque cuando se expone la verdad esta reúne fuerzas y la mentira muere. Y cuando la verdad se vuelve más fuerte, tú estás más arraigado, más centrado. Empiezas a ser un individuo; desaparece la personalidad y aparece el individuo.

La personalidad es una mentira, la individualidad existe. La personalidad solo es una fachada, la individualidad es tu verdad. La personalidad viene impuesta desde fuera; es tu personaje, una máscara. La individualidad es tu realidad, es como te ha hecho Dios. La personalidad es una sofisticación social, es un lustre social. La individualidad está sin refinar, salvaje, fuerte, con un enorme poder.

Si puedes arriesgar lo falso, la verdad será tuya. Y vale la pena, porque solo arriesgas lo falso y, pero ganas la verdad. No arriesgas nada y lo ganas todo. Por primera vez, empezarás a sentirte como una ola en el océano de Dios.


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