Cuentos sobre: FORMAS


Cuento Zen: 驴C贸mo evitar accidentes?

驴C贸mo evitar accidentes?

Si est谩s despierto, puedes evitar los accidentes. Si te vuelves centrado, alerta, vigilante, un testigo, todos los accidentes se disipan, se evaporan.


Cuento Zen: 驴Puedes ver la realidad?

驴Puedes ver la realidad?

No es necesario cambiar la realidad, sino solo la forma en que la ves. Los verdaderamente despiertos ya no est谩n a merced de la ilusi贸n y la imaginaci贸n.


Cuento Zen: Beneficios colaterales

Beneficios colaterales

Los pol铆ticos son intocables. No puede ser de otra forma, porque cuando la mente experimenta un complejo de inferioridad trata de convertirse en superior.


Cuento Zen: Disfruta de la inseguridad

Disfruta de la inseguridad

Recuerden que todas nuestras par谩lisis est谩n en nuestra mente; la cual no quiere vivir, la cual no es realmente capaz de vivir y crea toda clase de miedos.


Cuento Zen: El ataque al coraz贸n

El ataque al coraz贸n

Si el p谩rroco sufri贸 un ataque al coraz贸n por promover el Reino de Dios fue imposible hacerle ver de forma amable que se trataba de codicia y de ego铆smo.


Cuento Zen: El honorable profesor

El honorable profesor

Aprender谩s qu茅 es de verdad Dios cuando veas un honorable profesor en todos. T煤 eres todo el universo como lo son todos en la vida, todos son tus maestros.


Cuento Zen: El pasajero

El pasajero

Si el miedo te rodea, recuerda que en la vida hay solamente una cosa segura, y esta es la muerte. De ah铆, que aquellos que lo entiendan abandonen el miedo.


Cuento Zen: El poder de escuchar

El poder de escuchar

脡l escucha intelectual es no escuchar en absoluto. La forma correcta es no poner tu mente en medio y me dejes llegar hasta tu ser interno sin barreras.


Cuento Zen: El problema del ego y Dios

El problema del ego y Dios

Hay algo decisivo: si proteges tu ego, perder谩s a Dios. Si est谩s preparado para abandonar tu ego, le encontrar谩s. En ese abandonar se produce el hallazgo.


Cuento Zen: El rat贸n con miedo

El rat贸n con miedo

El mayor descubrimiento de la vida, el tesoro m谩s precioso, es la consciencia. Sin ella vas a estar siempre en la oscuridad, vas a estar lleno de miedos.


Cuento Zen: El recuerdo de George Washington

El recuerdo de George Washington

驴C贸mo liberarse de los recuerdos? Obs茅rvalos, cont茅mplalos. Recuerda siempre que esto me ha sucedido, pero esto no soy yo, ha sido un suceso exterior a ti.


Cuento Zen: El sol y la oscuridad

El sol y la oscuridad

La oscuridad no existe, es solo ausencia de luz. De esta forma, dondequiera que se presente la luz, su ausencia no puede existir, no puede permanecer.


Cuento Zen: La esencia de la iluminaci贸n

La esencia de la iluminaci贸n

Si de verdad prestas el mismo tipo de atenci贸n a todo, ver谩s que todo se volver谩 sagrado. Si su atenci贸n se vuelve absoluta, todo lo f铆sico se disolver谩.


Cuento Zen: La l贸gica en la vida

La l贸gica en la vida

La l贸gica no funciona en la vida. No te libras f谩cilmente. Puedes salir de una trampa de un modo l贸gico porque la trampa consiste en l贸gica aristot茅lica.


Cuento Zen: La novela por la mitad

La novela por la mitad

La vida siempre est谩 en la mitad. Siempre est谩s en el medio, no conoces el principio. Las religiones de alguna forma tratan de suministrar el principio.


Cuento Zen: La reina que se le ca铆an los dientes

La reina que se le ca铆an los dientes

La anciana sabia interpret贸 a la Reina el sue帽o que se le ca铆an los dientes con prudencia. Si tus palabras no son un regalo es mejor que no las pronuncies.


Cuento Zen: La verdad sucede

La verdad sucede

T煤 no puedes conquistar la verdad. Es una tonter铆a la parte conquistando al todo. La verdad no es un proceso que t煤 puedas conseguir, es un acontecimiento.


Cuento Zen: Los pol铆ticos sin luz

Los pol铆ticos sin luz

Un pol铆tico de luz abandona totalmente lo innecesario, porque 茅l puede estar en paz sin actividades corruptas, 茅l puede sentirse feliz solamente sirviendo.


Cuento Zen: Los seis ciegos y el elefante

Los seis ciegos y el elefante

Nuestra verdad es solo una porci贸n de realidad que percibimos. Es de tontos creer que se puede ver la verdad con lo limitada que es nuestra mente.


Cuento Zen: Suponer y observar

Suponer y observar

Demasiadas suposiciones a priori y tu inteligencia pierde rapidez, intensidad. Se enturbia y se vuelve indiferente. Y la indiferencia mata al observador.