Cuentos sobre: CODICIA


Cuento Zen: 驴Puedes ver la realidad?

驴Puedes ver la realidad?

No es necesario cambiar la realidad, sino solo la forma en que la ves. Los verdaderamente despiertos ya no est谩n a merced de la ilusi贸n y la imaginaci贸n.


Cuento Zen: Alimentando a dos lobos

Alimentando a dos lobos

El todo es amoroso. Si quieres volverte uno con el todo, tendr谩s que alimentar todo lo que es positivo. Alimentar todo lo negativo es un suicidio lento.


Cuento Zen: El amor de una madre

El amor de una madre

El amor de una madre es como la sombra que ofrece el 谩rbol, ya sean buenos o malos, j贸venes o viejos, incluso a quien pretende cortarlo y echarlo abajo.


Cuento Zen: El ataque al coraz贸n

El ataque al coraz贸n

Si el p谩rroco sufri贸 un ataque al coraz贸n por promover el Reino de Dios fue imposible hacerle ver de forma amable que se trataba de codicia y de ego铆smo.


Cuento Zen: El farol

El farol

Es m谩s seguro andar con tu propia oscuridad que con la luz de otro. S茅 luz en ti mismo, no sigas a otros, no imites, no trates de parecerte a alguien.


Cuento Zen: El sult谩n y los dos esclavos

El sult谩n y los dos esclavos

Cuando se disuelva la ira o la codicia, todo lo dem谩s se disolver谩. No imites a nadie porque la caracter铆stica principal de otro puede ser muy distinta.


Cuento Zen: La calma

La calma

En la superficie, hay caos y agitaci贸n. Practica la meditaci贸n, el silencio y la respiraci贸n, te llevar谩n a tu interior donde todo se encuentra en calma.


Cuento Zen: La codicia del dinero

La codicia del dinero

El hombre codicioso no ama porque su verdadero amor es el dinero del mundo. El amor tiene que ver con Ser, es compartir, dar lo que posees y lo que eres.


Cuento Zen: Los siete tarros de oro

Los siete tarros de oro

Sin el apego hay felicidad. Utiliza lo que tengas, no seas posesivo. No reclames que es tuyo. No hay nada que sea tuyo; todo pertenece a la existencia.