El regalo de odiarte - Reflexión

Antoine Leiris, periodista, perdió su mujer en atentado. Asesinada por terroristas en Bataclan. Escribió una carta en Facebook, que se ha hecho viral.

OSHO

Ser feliz y libre

Emotiva carta antes de leer a Osho

Antoine Leiris, periodista, perdió a su mujer en los atentados. Fue asesinada por los terroristas en la sala Bataclan. Antoine ha escrito una emotiva carta en Facebook, que se ha hecho viral.

El viernes me robasteis la vida de una persona excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo. Pero no tendréis mi odio. No se quiénes sois y no quiero saberlo, sois almas muertas. No os haré ese regalo de odiaros. No responderé con odio y cólera. No tendré miedo, no dudaré de mis conciudadanos, no sacrificare mi libertad por la seguridad. Habéis perdido.

La he visto esta mañana, por fin, después de noches de espera. Estaba tan guapa como cuando se fue, el viernes, tan bella como cuando me enamoré perdidamente de ella, hace más de 12 años. Por supuesto que estoy devastado por el dolor. Os concedo esa pequeña victoria, pero durará poco. Se que ella nos acompañará todos los días y que nos encontraremos en el paraíso de las almas libres al que nunca podréis acceder.

Somos dos, mi hijo y yo, pero somos más fuertes que todos los ejércitos del mundo. Ya no tengo más tiempo para vosotros, tengo que despertar a Melvil de su siesta. Solo tiene 17 meses. Va a merendar, como todos los días, después jugaremos como todos los días y toda su vida este niño luchará para ser feliz y libre.

Tampoco tendréis su odio.

Que nos dice Osho sobre el odio

El odio es una atadura, un aprisionamiento ¡impuesto por ti sobre ti!

Algo de profunda importancia: el odio existe con el pasado y el futuro. El amor no necesita pasado ni futuro. El amor existe en el presente. El odio tiene su referencia en el pasado: si ayer alguien abusó de ti, cargas con ello como una herida, como un remanente. O temes que alguien vaya a abusar de ti mañana; un miedo, una pizca de miedo y te preparas, estás listo para enfrentar a ello.

El odio existe en el pasado y en el futuro. No puedes odiar en el presente; inténtalo, y no podrás en absoluto. Inténtalo hoy: siéntate en silencio y odia a alguien en el presente, sin ninguna referencia del pasado o del futuro; ¡no puedes hacerlo! No se puede hacer, es imposible por la propia naturaleza de las cosas. El odio solamente puede existir si recuerdas el pasado. Si alguien te hizo algo ayer, entonces puedes odiar. O si alguien va a hacerte algo mañana, entonces también es posible odiar. Pero si no tienes ninguna referencia del pasado ni del futuro, nadie te ha hecho nada y no va a hacerte nada, la persona simplemente está allí sentada. ¿Cómo puedes odiarla?

No obstante, puedes amar. El amor no necesita ninguna referencia; esa es la belleza y la libertad del amor. El odio es una atadura, un aprisionamiento ¡impuesto por ti sobre ti! Y el odio crea odio, el odio provoca odio. Si odias a alguien, estás creando odio hacia ti en el corazón de esa persona. Y el mundo completo vive en el odio, en la destrucción, en la violencia, en los celos, en la competitividad. La gente se tira al cuello de los demás: bien en la realidad, la actualidad, la acción o como mínimo en sus mentes, en sus pensamientos, todo el mundo está matando y asesinando. Por eso hemos creado un infierno de esta maravillosa Tierra, que podría haber sido un paraíso.

Ama, y la Tierra volverá a ser un paraíso otra vez. Y la inmensa belleza del amor es que no tiene ninguna referencia. El amor sale de ti sin ninguna razón en absoluto. Es tu dicha efusiva, es el compartir de tu corazón. El compartir del canto de tu ser. Y compartir produce tanta alegría... ¡por eso se comparte! Compartir por el mero hecho de compartir, por ningún otro motivo.