El Tao y el Karma son el camino del sabio

Hace 2.500 Lao Tse enseño como El Tao y el Karma son el camino del sabio, que la meta está a todo lo largo del camino, solo debes encontrarlo a cada paso.

LAO TSE

EL CAMINO ES LA META

Estar en el camino es estar en la meta.

Lao Tsé sabe que El Tao es el camino; El nunca habla en absoluto de la meta.

Dice Lao Tsé: La meta ya se cuidará por sí misma; no necesitas preocuparte por la meta. Si conoces el camino conoces la meta, porque la meta no está al final mismo del camino. La meta está a todo lo largo del camino; a cada momento, a cada paso está allí.

No se trata de que al finalizar el camino llegas a la meta; a cada momento, donde quiera que estés, estás en la meta si estás en el camino. Estar en el camino es estar en la meta. Por consiguiente, el no habla de la meta, no habla de Dios, no hablan de liberación espiritual, nirvana, iluminación; no, absolutamente no.

Simplemente su mensaje dice: ¡Tienes que encontrar el camino!

Lao Tse está más allá de toda comprensión si intentas comprenderlo a través de lo formal, de otro modo él es simple. Pero para el religioso es complicado, es imposible de entender, porque solo el religioso entiende mediante sistemas, y Lao Tse no tiene ni métodos y carece de formalismos. Sin nombre, sin formalismo, vive en lo infinito.

Recuerda: El Tao y el Karma son el camino del sabio.

Ahora veamos como Lao Tsé nos enseño hace 2.500 años a encontrar el camino...

LA SABIDURÍA DE LAO TSÉ

Tonifica tu espíritu e ilumina tu mente.

- El sabio no tiene intereses propios.
- El sabio toma los intereses de otros.
- El sabio sirve con generosidad.
- El sabio es bondadoso con todos.
- El sabio sabe que la codicia es mala.
- El sabio agradece con lo poco.
- El sabio sabe que siempre tendrá.
- El sabio da la vida sin atribuirse nada.
- El sabio sabe que servir es una virtud.
- El sabio reina con leyes justas.
- El sabio disciplina a su corazón.
- El sabio se aleja de sus deseos.
- El sabio siempre practica el no hacer.
- El sabio siempre ensalza lo humilde.
- El sabio corta el problema en su brote.
- El sabio siembra grande en pequeño.
- El sabio nunca promete a la ligera.
- El sabio sabe que lo fácil termina difícil.

LAO TSÉ Y EL TAO

Entendiendo El Tao encontraras el camino.

El Cielo es eterno, y la Tierra permanece. ¿Cuál es el secreto de su eterna duración? ¿Acaso no viven eternamente porque no viven para sí mismos?

Por eso, el Sabio prefiere permanecer detrás, más se encuentra al frente de los demás. Se desprende de sí mismo, mas a sí mismo se encuentra a salvo y seguro. ¿Acaso no es por ser desinteresado por lo que se realiza su Ser?

Lao Tsé fue un maestro espiritual Chino, que vivió aproximadamente en el siglo VI antes de Cristo. La etimología de su nombre significa: 'Viejo Sabio'

Se atribuye a Lao Tsé, ser el autor de la obra 'El Tao Te King' un texto que habla sobre una forma sencilla y ética de vivir, de gobernar, y sobre el principio de la inacción para lograr el estado de iluminación o de unión con el todo.

El principio de inacción establece la no identificación con el mundo, el principio del movimiento pasivo, de no hacer nada pero sin dejar de hacerlo todo.

Lao Tsé observó que existe algo inmanente en el universo, sin ninguna forma ni categoría, llamado 'El TAO' que es el motor oculto tras la creación

El TAO es el ser y el no ser, operando un constante devenir. Es la ausencia de contradicción, el vacío, la nada; imposible de aprehender intelectualmente, pero guiando todo lo creado en un equilibrio perfecto. El Tao genera todas las formas pero sigue siempre siendo el vacío mismo. El TAO es la nada.

LAO TSÉ Y EL KARMA

La palabra inacción o no acción es akarma: sin karma.

Si obramos dejándonos guiar por la 'no acción' sino guiados por el TAO en su libre fluir, no engendramos karma. Siendo entonces karma, movimiento, acción y por lo tanto resultado o consecuencia.

El Taoísmo comprende la existencia como algo condicionado.

Cada fenómeno, grande o pequeño es producido por causas que le precedieron; y éstas a su vez, por otras causas. Esta es la esencia de la vida condicionada o karma, la ley de causa y efecto, de acción y reacción.

El karma o consecuencia, es un suceso que no es fácil de predecir y que carece de sentido moral. A cada acción el TAO se plantea ¿y eso es malo o es bueno? Los crímenes más horribles de la humanidad se han cometido bajo hermosos preceptos éticos; las circunstancias ásperas y las injusticias suelen conducir a superación y prosperidad; la abundancia suele ser la causa de la decadencia; el dolor y la templanza van juntos siempre.

Se dice que el karma es la interacción de infinitas causas e infinitos efectos obrando en un solo punto en un momento matemático, de instante en instante, cual mesa de billar con miles de millones de bolas (causas y efectos) colisionando entre sí para producir un karma, un resultado, un efecto más allá del bien y del mal.

La mente del hombre tribulada por el YO, genera movimiento; es la mente del hombre agitada por su ego, quien provoca un movimiento tempestuoso y terrible de acciones y resultados (karma). La consecuencia fatal es la fascinación, el sufrimiento y la atadura a la vida condicionada. El Yo es quien engendra el karma y se interpone entre el libre discurrir del TAO, de la mente universal.

El remedio es la no acción. La no acción no significa inanición o dejar de hacer lo que se debe hacer en el momento justo. La no acción es el libre fluir del TAO, sin la interrupción de la turbia mente del YO, la no acción no es algo vago y mal definido, no es un palabrerío místico etéreo. La no acción es el perfecto estado de contemplación. El estado de contemplación es el total recuerdo de sí y la auto- observación psicológica de instante en instante.

Evitamos generar karma y lavamos el que ya traemos, viviendo el aquí y ahora. La esencia del TAO es la sencillez en la forma de vivir, es la presencia lúcida en la existencia. Es fluir con la vida, con el vacío libre de los apegos psicológicos, el TAO no aspira a la moral, evita la virtud, pues sabe que ambas son relativas e ilusorias. La virtud es una ilusión psicológica, la virtud es vanidad. La virtud es el opuesto moral del hombre ante la vergüenza de sí mismo. El hombre monta su orgullo y su inferioridad sobre la virtud.

Antes bien comprende dentro de sí el desvalor y la ilusión del YO. Mediante la compasión universal el - yo karma - se desintegra; fluye el SER con el TAO, de instante en instante.

Mediante la compasión universal el -yo karma- se desintegra; fluye el SER con el TAO, de instante en instante.

Lao Tsé