Anandamayi Ma la mujer de sabiduría no-dual

Anandamayi Ma, mujer siempre vigente y cristalina de sabiduría no-dual. Su mensaje es tan natural, puro, auténtico y diáfano. Es solo para despiertos.

ANANDAMAYI MA

MUJER PRECURSORA E IRREPETIBLE

Anandamayi Ma, siempre vigente y cristalina sabiduría no-dual.

El mensaje de Anandamayi Ma es tan natural, puro, auténtico y diáfano, que solo lo corazones más despiertos y sinceros -así como las mentes más lúcidas y abiertas- pueden recibirlo, comprenderlo y aplicarlo. ¿Osarás ser tan honesto para indagarlo y realizarlo por ti mismo?

CONOCIMIENTO DIAMANTINO

Rasgando el velo de la ignorancia con palabras de conocimiento diamantino.

La dualidad es dolor por su misma naturaleza. El mundo es tristeza; esto es, el sentido de separación es en sí mismo sufrimiento. Todo dolor se debe al hecho de que se ve multiplicidad donde solo hay Uno. Mientras haya identificación con el cuerpo y la mente, debe haber dolor, aflicción y angustia. Es inútil buscar la felicidad en lo que es del mundo. Descubre dónde está tu hogar verdadero. Este mundo es como una posada de viajeros: uno llega y luego se va.

Hay innumerables caminos, y, sin embargo, no hay ningún camino a lo Supremo. Si lo hubiera, eso significaría que el descubrimiento de lo Real depende de los esfuerzos del individuo. Lo Supremo no sería lo Supremo si estuviera sometido a algo. Él y Él solo está en todos los tiempos. Quitar el velo que obstruye la visión de la Realidad es todo lo que el hombre puede hacer y todo lo que tiene que hacer.

LA UNIDAD

Es como un Dios personal para atraerte a la Realidad.

Hay solamente Uno y no hay nada fuera de Él. Él es. Él es y Él no es; y ni Él es, ni Él no es. Él es con forma —todas las formas son Su forma, todos los nombres son Su nombre—, Él es sin forma y Él está más allá de la forma y la no forma. Aparece al hombre como un Dios personal para atraerle a la Realidad, que es el Sí del hombre. El hielo y el agua parecen diferentes, pero realmente son lo mismo. El Dios personal es como el hielo, y el Impersonal, Inmutable, No manifestado, es como el agua.

Entras en contacto con una de Sus formas divinas y un día descubres que no es sino lo aformal, y entonces conoces que Él es con forma, sin forma y más allá de las dos. Comprender el Uno es el deber supremo de todo ser humano. Todos los demás deberes están en ese único deber o son imaginarios.

EL YO

¿Quién soy yo?

¿Qué eres tú realmente?

¿Cómo puede surgir esa pregunta en tu corazón? La visión de dioses y diosas aparece de acuerdo con la disposición heredada de cada uno. Yo soy lo que soy y lo que seré; yo soy todo lo que tú concibas, pienses o digas. Pero, de forma más concreta, este cuerpo no ha venido al ser para recoger los frutos del karma pasado. ¿Por qué no aceptas que este cuerpo es la encarnación material de todos tus pensamientos e ideas? Todos vosotros lo habéis deseado y ahora lo tenéis. Así pues, mas bien jugad durante un rato. Más preguntas sobre esta cuestión serían inútiles.

El momento que ha pasado no vuelve. Se debe utilizar bien el tiempo. Solo cuando se emplea en el intento por saber ¿Quién soy yo?, se ha empleado bien. Tú mismo eres la esencia autoevidente: buscar y encontrar está íntegramente en ti. En la riqueza y en la propiedad no hay ciertamente paz. ¿Qué da entonces la paz? Mi naturaleza verdadera es paz, conocimiento, conciencia divina; a menos que esto se comprenda y hasta que se comprenda, ¿cómo puede haber paz? Para encontrar tu Sí debes revelarte a ti mismo. ¡Qué hermoso!

Si uno se detiene en lo que se puede conseguir siguiendo una sola vía, el objetivo de la vida humana no se alcanzará. Lo que se requiere es una comprensión que desarraigue el conflicto y las divergencias de opinión, que sea completa y esté libre de antagonismo intrínseco. Si no es así, la experiencia interior será parcial e incompleta.

En la verdadera comprensión no puede existir ninguna disputa con nadie; se está plenamente iluminado en cuanto a todos los credos, religiones, doctrinas y sectas y se ven todos los caminos como igualmente buenos. Ésta es la comprensión absoluta y perfecta. Mientras haya disensión no se puede hablar de realización.

DIOS ES LA EXISTENCIA MISMA

En todo el universo, en todos los estados del ser, en todas las formas, Él es.

En todo el universo, en todos los estados del ser, en todas las formas, Él es. Todos los nombres son Sus nombres; todas las formas, Sus formas; todas las cualidades y todos los modos de existencia son verdaderamente Suyos.

Todos los nombres son Sus nombres; todas las formas, Sus formas; todas las cualidades y todos los modos de existencia son verdaderamente Suyos. Si uno quiere alcanzar lo Eterno, debe buscarlo en todos y en todo. La búsqueda de la Verdad es el deber del ser humano, para avanzar hacia la Inmortalidad.

Se dice que aunque se extraiga el Todo del Todo, el Todo sigue siendo el Todo. No puede haber adición ni sustracción, la totalidad del Todo permanece intacta. Sea cual sea la vía que puedas seguir representará un aspecto particular del todo. Cada método tiene sus propios mantras, sus ideas y estados propios, sus creencias y sus prescripciones; ¿para qué? Para comprenderle, para comprender tu propio Sí.

Se debe estar plenamente consciente, íntegramente despierto. Caer en el estupor o en el sueño yóguico no llevará a ninguna parte. A través de cada vía religiosa, Él se da a Sí mismo, y el valor de cada una de esas vías para el individuo es que cada una de ellas señala un método diferente para el conocimiento del Sí. Él solo es agua y también hielo. ¿Qué hay en el hielo? Nada más que agua.

Dios nos ha dado el sentido del yo, Él lo quitará de nuevo. ¿Qué necesidad hay de la auto entrega? No preguntes. Permanece en silencio y no hagas nada que para eso es necesaria la auto entrega. Pero si dices que no tienes fe, este cuerpo insiste en que debes tratar de establecerte en la convicción de que no tienes fe. Donde hay un no a la fe, también hay potencialmente un sí.

El culto no es un ritual: es una actitud, una experiencia.