Trilogía de la maldad

Como dice el ilustrísimo Sir George Bernard Shaw en su culta frase: Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo… y por los mismos motivos.

JEBUNA

EN CONTRA DE LA MALDAD

Hay dos seres en el planeta que están absorbidos por lo mundano, uno es ambicioso y el otro por excéntrico, pero lo grave de todo es que ambos están en la cúspide del poder y solo es cuestión de tiempo a que alguno de los dos jale el gatillo. En definitiva, la política es el pedestal propicio para que la maldad pueda saciar su sed. Como dice el ilustrísimo Sir George Bernard Shaw: Los políticos y los pañales se han de cambiar a menudo… y por los mismos motivos.

Niños de la Guajira en Colombia mueren de hambre a sabiendas que solamente con 108.000 pesos mensuales cada niño tendría por lo menos lo mínimo necesario para sobrevivir. Pero la religión y la idolatría gastaran entre 25.000 y 30.000 mil millones de pesos en la próxima visita papal, sin embargo, el bonachón muy orondo e hinchado por las reverencias se hace el de la oreja mocha. Como lo dice nuestro amigo Patrocinio: Las religiones son fabulaciones del poder de las castas sacerdotales que mantienen mediante engaños, manipulaciones, teatro, miedo y poder. La espiritualidad es nuestra condición esencial y eterna.

Su majestad el dinero abre las puertas del infierno, ambición desmedida que no mide consecuencias queriendo a cualquier costo obtener lo suyo, da lo mismo vivo que muerto, lo importante es que no falte el dinero para consumir y derrochar. Sociedades que alardean al pudiente y menosprecias al necesitado. Cristo lo dice: Es difícil para los ricos entrar en el Reino de los Cielos; pues los ricos solo se preocupan de ellos mismos y desprecian a aquellos otros que nada tienen.

Tres males: política, religión y dinero. Ingredientes necesarios para el coctel destructivo que exterminara esta humanidad de la faz de la tierra. Políticos corruptos feriando lo poco que nos queda del planeta. Religiosos inconscientes que mueven millones y millones en la idolatría para que sus seguidores sigan idiotizados. Y el dinero no se queda atrás, está mejor cotizado que los valores humanos y el respeto por los demás.

Ahora hago la pregunta: ¿Cómo detener esta trilogía de la maldad? Si en resumidas cuentas es tristemente el combustible que mueve la raza humana. Es como el petróleo, si no dejamos de usarlo este nos matara muy pronto. Concluyo: Si ha de haber política que sea austera, si ha de haber religión que sea orientadora hacia la espiritualidad y si hay dinero que la prioridad sea calmar las necesidades de la humanidad. Amen.