LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

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ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

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EDITH SANCHEZ

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Cuando la amabilidad está presente, de forma espontánea se comprende que en esa interacción debe existir un equilibrio.

Toda conducta humana, toda palabra, son mucho mejores cuando se llevan a cabo o se dicen con amabilidad.

En verdad, la amabilidad es un lenguaje que todo el mundo entiende. Y no es un idioma que deba emplearse solamente en las reuniones sociales, sino, principalmente, en las circunstancias difíciles o con las personas toscas.

La amabilidad, aunque se adapte a ciertos protocolos, si de algo no necesita, es de teatro.

La verdadera amabilidad se refleja principalmente en el lenguaje corporal más que en los protocolos.. Y estas son algunas claves para detectar si es genuina o no.

La amabilidad es un lenguaje que todos entendemos y otorga una fuerza enorme a quien la posee. Cuando es auténtica, refleja más respeto por los demás.

El contacto visual es uno de esos aspectos en los que se refleja muy bien tanto la hostilidad como la amabilidad.

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ILUMINACIÓN

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Los genuinos aspirantes a la auténtica Iluminación deberían primero interrogarse a sí mismos, para de ese modo descubrir su inherente luz espiritual.

¿Cuál es el indicador de la iluminación real? El indicador de la iluminación real es el incesante e insomne contentamiento.

Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es la iluminación.

Iluminación es descubrir la verdad que llevamos dentro.

La iluminación espiritual es el esclarecimiento previo, es la percepción cuando la luz del alma fluye y se nutre constantemente desde la fuente.

No existe una diferencia fundamental entre la preparación para la muerte y la práctica de la muerte, y la práctica espiritual que conduce a la iluminación.

Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino.

La Iluminación no puede alcanzarse llevando a cabo mecánicamente unos sistemas de prácticas fijos.

La iluminación no es un logro o una conquista, sino que consiste en regresar a casa.

Cuando la mente de alguien que está feliz y cuyo cuerpo está calmado, está concentrada, aparece en él la concentración como factor de iluminación.

Percibir la naturaleza esencial y la Iluminación va más allá del tiempo.

Cuando tomas conciencia de que todo lo que experimentas está en tu interior, esa vuelta a casa radical es la iluminación.

Para alcanzar la iluminación suprema uno reconoce espontáneamente su propia naturaleza original, la esencia mental que no puede crearse ni eliminarse.

Cuando abandonas la idea de la iluminación te das cuenta de aquello a lo que apunta la idea de la iluminación.

La insuperable y sublime Iluminación es, en esencia, inherente a cualquier persona.

La iluminación no es la consecuencia de un deseo, es una comprensión que va destruyendo la idea del yo.

La percepción clara y consciente del yo eterno es el único despertar o iluminación, es la única liberación ilusoria de una esclavitud ilusoria, es el despertar del sueño viviente.

Maestro, qué conseguiré al alcanzar el Satori, iluminación Espiritual preguntó el joven. Conseguirás llegar a casa por la noche y dormir plácidamente.

Lo que en un estado de ignorancia se denomina consciencia, en un estado de Iluminación es llamado conocimiento; seguir el principio se denomina Iluminación, seguir las cosas se denomina ignorancia.

La iluminación está ahí aún antes de que la practiquemos. Ésta es la comprensión errónea. Los anteojos mismos son la iluminación y ponérselos es también la iluminación.

La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.

Dentro del espíritu renovador de la página de LA iluminación de buscar la paz espiritual examinando temas que aparentemente son en extremo polémicos.

La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano y el ego quiere conservar las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el ser.

Alcanzar la iluminación sin ver la propia naturaleza es imposible.

Aquel que a través de su estado de iluminación ya no diferencia entre el alma inmortal y la existencia, ni tampoco entre el universo y la existencia; a este hombre se le reconoce como un liberado en vida.

Si todavía no has llegado al estado de la auténtica Iluminación, debes saber que cualquier teoría referente a dirigir la atención al interior; o sobre la introspección, es engañarse a sí mismo.

Cuando posees conocimiento, empleas una antorcha para mostrar el camino. Cuando posees la iluminación espiritual, te conviertes tú mismo en antorcha.

En el transcurso del tiempo uno no siente ni siquiera la existencia de Dios. Después de alcanzar la iluminación uno ve que los dioses y las deidades son todos mayas.

Estás viviendo el comienzo del Siglo XXI del Cerebro y el Milenio de la Mente, en un mundo que se está transformando desde una relativamente «oscura noche del alma» hasta una era de conciencia, desarrollo e iluminación espiritual.

La Iluminación sólo se alcanza cuando la ignorancia se disuelve para siempre mediante la pureza de la vasta conciencia.

La iluminación es actualizar el potencial ilimitado y experimentar lo máximo en cada momento de la vida como algo nuevo. Viviendo en este espacio divino es la mejor vida y el mayor servicio a la sociedad.

La iluminación es el estado de la mente pura. Es conocimiento no dualista y se llama sabiduría primordial. Sus experiencias son auténticas; es decir, no tienen ilusión. La mente pura es libre y dotada de numerosas cualidades.

El secreto de la iluminación evolutiva es la convicción inequívoca de que eso existe, es el descubrimiento de la no-dualidad, es la revelación mística perenne de que eso es y yo soy eso.

Iluminación: estás constantemente buscando un nuevo terreno donde no sabes cómo caminar, eso es un proceso espiritual.

Iluminación es el atributo de Dios que están buscando los Seres Humanos y se encuentra dentro de sí mismos.

Por iluminación entiendo el creer en la nada, creer en algo sin forma ni color que está dispuesto a tomar forma o color.

La comprensión del Zen para la iluminación no son prácticas que debes seguir. Es el punto de partida para experimentar continuamente el aquí y el ahora.

La Iluminación comprende esencialmente tres estados: un estado de Conocimiento Superior, un estado de Compasión y Amor Infinito y un estado de Energía Inagotable.

Cuando estás sin pensamiento, hay no-mente. Lo puedes llamar la iluminación, lo puedes llamar samadhi, lo puedes llamar nirvana o lo que quieras.

El estado de Iluminación son cualidades humanas desarrolladas completa y perfectamente, en un grado que es difícil de imaginar.

Cultiva la ecuanimidad como factor de iluminación.

La paz solo puede venir como una consecuencia natural de la iluminación universal y de la fusión de razas, y aún estamos lejos de esta dichosa realización.

La iluminación es un fenómeno sorpresa, que abre en el ser humano la puerta a la grandeza divina y que viene acompañado de dos cambios sustanciales: el desmoronamiento del ego y la trascendencia del ser, del mundo finito a lo infinito.

La Iluminación es como alguien que vuelve a su hogar: todo le resulta familiar, en ese ambiente se siente cómodo y claro, no tiene ningún pensamiento de duda o confusión.

La iluminación es la iluminación.

Todos los caminos de bondad conducen a la iluminación y al despertar

La iluminación nunca pone obstáculos a la verdad, su luz, sabe que ella siempre encuentra su camino.

Es un estado de no saber, eso es la iluminación. Y cuando estás realmente inmerso en no saber y no querer saber, no puede haber ninguna experiencia. No hay tiempo para ninguna experiencia.

La postura y la manera de respirar son sólo medios para obtener la iluminación.

El verdadero guerrero siempre cuenta con tres armas: la radiante espada de la pacificación; el espejo de la valentía, la amistad y la sabiduría; y la piedra preciosa de la iluminación.