LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR ALAN WATTS

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FRASES COINCIDENTES

ALAN WATTS

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La vida existe sólo en este momento, y este momento es infinito y eterno, porque el momento presente es infinitamente pequeño; antes de que podamos medirlo, se ha ido y sin embargo, existe para siempre.

La razón por la cual hay pobreza es que no tenemos imaginación. Hay un gran número de personas acumulando lo que ellos creen que es una enorme riqueza, pero es sólo dinero… no saben cómo disfrutarlo porque no tienen imaginación.

Cuando realmente entiendes zen… se puede utilizar cualquier libro. Se puede utilizar la Biblia. Se puede utilizar Alicia en el país de las maravillas o el diccionario porque… el sonido de la lluvia no necesita traducción.

El deseo que se desprecia por la única razón de no poder satisfacerlo es uno de los mayores enemigos del hombre.

Las palabras no pueden expresar más que un pequeño fragmento del conocimiento humano, porque lo que podemos decir y pensar es siempre inmensamente menor de lo que experimentamos.

Este es el verdadero secreto de la vida: estar totalmente involucrado en lo que sea que estés haciendo en el aquí y el ahora. En lugar de llamarle trabajo, date cuenta de que es un juego.

No busques a Dios allá fuera, como algo que está en el cielo, búscalo en ti.

El sujeto perfecto para esta economía es la persona que sacia todos sus sentidos con el consumismo y así se mantenga en una especie de orgasmo sin liberación.

Cuando te liberas de ciertos conceptos fijos acerca de cómo es el mundo, descubres que es mucho más sutil y mucho más milagroso de lo que creías.

Perseguir el futuro es perseguir a un fantasma que se aleja constantemente y, cuanto más rápido lo persigas, más rápido avanzará.

La meditación es un presente eterno que no esperas ningún resultado.

La publicidad se ha encargado de alimentar un consumismo desenfrenado.

Las cosas son como son. Cuando por la noche observamos el universo, no hacemos comparaciones entre estrellas correctas y equivocadas, ni entre constelaciones bien dispuestas o mal dispuestas.

¿Cómo es posible que un ser con joyas tan sensibles como los ojos, instrumentos musicales tan encantados como las orejas, y un arabesco de nervios tan fabuloso como el cerebro puedan experimentarse a sí mismos como algo menos que un dios?

Nunca finjas un amor que no sientas de verdad, pues el amor no lo podemos controlar.

Toda la vida existe dentro de nosotros al mismo tiempo en cada uno de nosotros. Todos somos el reflejo perfecto de la maravilla completa de la vida.

Todos los otros caminos trepan lentamente por las laderas de la montaña, pero el Zen, al igual que un camino romano, arroja a los lados todos los obstáculos y se mueve en línea recta hacia la meta.

Rara vez nos damos cuenta de que nuestros pensamientos y emociones más íntimos no son nuestros. Pensamos en términos de idiomas e imágenes que no inventamos, sino que nos fueron impuestos por la sociedad.

El consumismo es una estimulación violenta y compleja de los sentidos, que nos hace progresivamente menos sensibles y, así, se crea el ciclo de la estimulación viciosa de consumir.

Si bien la sabiduría de segunda mano es valiosa como cartel que señala el camino, con demasiada facilidad se la confunde con el camino mismo, y hasta con la meta final.

Ningún trabajo o amor florecerá a partir de la culpa, el miedo o el vacío del corazón, así como ningún plan válido para el futuro puede ser hecho por aquellos que no tienen capacidad para vivir el ahora.

Cada persona es una manifestación única del todo, ya que cada rama es una extensión particular del árbol.

La felicidad siempre depende de algo que esperamos en el futuro, estamos persiguiendo una quimera que siempre nos esquiva.

No has venido a este mundo. Saliste de ella, como una ola del océano. No eres un extraño aquí.

Sigue andando. Solo así entenderás la vida, andando a la par con ella; afirmando y aceptando sus mágicas transformaciones e interminables cambios.

Cuando más tiende una cosa a ser permanente, más tiende a carecer de vida.

La sociedad nos mantiene distraídos para que busquemos la felicidad a través del consumismo.

La vida existe sólo en este preciso momento y es en este momento cuando es infinita y eterna. Ya que el momento presente es infinitamente pequeño, antes de que podamos medirlo ha desaparecido, y sin embargo persiste para siempre.

El dinero no compra la felicidad. Se nos vende esta premisa desde niños, es un engaño. Así es el mecanismo de una sociedad destructora de felicidad.

Cada vez trabajamos más para poder consumir más.

Tu alma no está en tu cuerpo; tu cuerpo está en tu alma.

Un síntoma de la mente dividida, es la del hombre que trata de permanecer fuera de sí mismo y de su experiencia a fin de verbalizarla y definirla.

No pueden hacer planes válidos para el futuro aquellos que no tienen la capacidad de vivir el ahora. Me he dado cuenta de que el pasado y el futuro son las verdaderas ilusiones y existen en el presente, que es todo lo que realmente hay.

No podemos ser más sensibles al placer sin ser más sensibles al dolor.

La única manera de darle sentido a los cambios es sumergirse en ellos, moverse con ellos y unirse al baile.

Tu mente es como el agua fangosa, se aclara mejor dejándola sola.

Tener fe es confiarte al agua. Cuando nadas, no te agarras del agua porque si lo haces te hundirás y te ahogarás. En cambio lo que haces es relajarte y flotar.

La espontaneidad es perfecta cuando ella no requiere de ningún control, cuando lo adentro es tan armonioso que no requiere de la vigilancia de la conciencia.

Siempre habrá sufrimiento, pero no debemos sufrir por el sufrimiento.

Sin el nacimiento y la muerte, y sin la perpetua transmutación de todas las formas de vida, el mundo sería estático, sin ritmo, sin danza, momificado.

Un erudito intenta aprender algo todos los días; un estudiante de budismo intenta desaprender algo diariamente.

El misterio de la vida no es un problema para resolver, pero una realidad por vivirse.

La mente no dividida está libre de la tensión de intentar siempre permanecer fuera de uno mismo y estar en cualquier parte menos aquí y ahora.

El Zen aspira a concentrar la atención sobre la realidad misma, en lugar de hacerlo sobre nuestras reacciones intelectuales y emocionales ante la realidad.

La meditación es el acto de permitir que nuestros pensamientos cesen.

La civilización moderna construye para ofrecer una fachada impresionante, más que para proporcionar un espacio donde vivir.

La mayoría de las actividades humanas está diseñada para hacer permanentes las experiencias y alegrías que sólo son adorables porque están cambiando.

El misterio de la vida no es un problema para resolver es una realidad por vivirse.

El significado de la vida es simplemente estar vivo. Es tan sencillo, tan obvio y tan simple. Y sin embargo, todo el mundo se apresura con pánico como si fuera necesario lograr algo más allá de sí mismos.

Nadie está más peligrosamente loco que quien está en su sano juicio todo el tiempo: él es como un puente de acero sin flexibilidad, y el orden de su vida es rígido y quebradizo.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino.

El gurú no quiere nada del discípulo. Gurú es esa fuerza moviendo un alma hacia la iluminación. Las acciones del gurú son de pura compasión.

No crear falsas ilusiones es la iluminación.

La iluminación es tu cuerpo absolutamente relajado, y sin embargo, hay una luz de consciencia que alumbra en tu interior.

La meditación trae la iluminación, trae el florecimiento, es la expresión del ser.

Todos intentamos descifrar los grandes misterios de la vida y todos seguimos nuestro camino hacia la iluminación espiritual, tarea que dura toda la vida.

Cuando este arrobamiento espiritual emerge en alguien que ya posee la energía, surge en el monje el arrobamiento como factor de iluminación.

El despertar es un instante de comprensión, donde se hace evidente que la falta de iluminación era solo un pensamiento, una creencia de que no era libre.

La iluminación no es la consecuencia de un deseo, es una comprensión que va destruyendo la idea del yo.

La iluminación entiende quién estás siendo ahora.

Sin duda, sin duda la Iluminación no existe; cualquier dogma es una ilusión.

Cuando la atención consciente es continua e inamovible, aparece en el monje, la atención consciente como factor de iluminación.

Desear la Iluminación estando sumergido en lo ilusorio es como las nubes que salpican la infinitud del espacio.

El único paso vital para la iluminación: aprende a dejar de identificarte con tu mente para que la luz de la conciencia se vuelva más fuerte.

La iluminación espiritual es el estado extático donde la risa es todo lo que queda.

La iluminación consiste en encender el arbol de navidad interior.

Tienes que encender tu propia lámpara; nadie más te dará la salvación. El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

Comprender la existencia armoniosa del aquí y el ahora es la esencia del Dharma y la espiritualidad. El Dharma es un camino a La Iluminación Espiritual.

La iluminación espiritual es la experiencia de lo divino.

La iluminación es una condición en la que el individuo ha llegado al extremo de una relación con la vida fundamentalmente centrada en el yo.

El mayor obstáculo que hay que superar es la resistencia del ego. El ego está más que feliz de que tú persigas la iluminación y participes en todo tipo de prácticas espirituales.

Es su derecho de nacimiento tener una vida poderosa, pacifica y significativa. Usted verdaderamente puede lograr la iluminación con una vida pacifica, porque usted ya esta iluminado ahora mismo.

La iluminación espiritual es caminar en lo oscuro llevando consigo la luz, cambiando sin fijación, alcanzando la fuente de la unidad suprema para responder infinitamente.

No se trata en absoluto de practicar la meditación o de buscar la Iluminación; se trata de mirar dentro de uno mismo, de ver dentro de nuestra propia Naturaleza.

La iluminación es el estado de paz que sucede cuando el flujo de pensamientos se calma.

El verdadero guerrero siempre cuenta con tres armas: la radiante espada de la pacificación; el espejo de la valentía, la amistad y la sabiduría; y la piedra preciosa de la iluminación.

Al ser consciente, usted se convierte en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado. Entre Dios y el mundo. Este es el estado de unión con la Fuente que llamamos iluminación.

En la búsqueda de la iluminación espiritual te das cuenta de que quien realmente eres no ha sido nunca tocado por ningún concepto o idea religiosa.

La Iluminación comprende esencialmente tres estados: un estado de Conocimiento Superior, un estado de Compasión y Amor Infinito y un estado de Energía Inagotable.

La iluminación espiritual no puede ser dado, quitado ni perdido, por lo tanto no tenemos que convertirnos ni en maestros ni en discípulos.

Estás viviendo el comienzo del Siglo XXI del Cerebro y el Milenio de la Mente, en un mundo que se está transformando desde una relativamente «oscura noche del alma» hasta una era de conciencia, desarrollo e iluminación espiritual.

Hasta que alcancéis la iluminación confiad en vuestro Guía Espiritual.

La iluminación espiritual es una constante invitación, a través de cada momento de nuestra vida, a abrazarnos tal como somos, con todas nuestras imperfecciones.

Expresado en la terminología budista, debemos comenzar con la iluminación y proseguir hacia la práctica y luego hacia el pensar.

La iluminación está ahí aún antes de que la practiquemos. Ésta es la comprensión errónea. Los anteojos mismos son la iluminación y ponérselos es también la iluminación.

La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del conflicto continuo interior y exterior, sino también el fin de la temible esclavitud del pensamiento incesante.

Realmente no tienes idea de la iluminación hasta que realmente sucede, hasta que te toma el control, y eso es lo que sucede, te toma el control por completo.

La no-dualidad es el camino, el destino y la no diferenciación entre el sendero y la iluminación.

El propósito de la iluminación es volvernos tan conscientes, a través de una participación decidida, comenzando realmente guiar activamente nuestro proceso evolutivo.

Los que han alcanzado la iluminación nunca cesan de trabajarse a sí mismos. La comprensión de tales maestros no puede expresarse en palabras o en teorías. Las acciones más perfectas son el eco de patrones que se encuentran en la naturaleza.

Es un estado de no saber, eso es la iluminación. Y cuando estás realmente inmerso en no saber y no querer saber, no puede haber ninguna experiencia. No hay tiempo para ninguna experiencia.

Cuando el cuerpo y la mente del monje están calmados en el arrebatamiento, aparece en él la tranquilidad como factor de iluminación.

La iluminación no es un estado especial de perfección reservado para seres de otra dimensión.

Con cuánta intensidad y cuántas veces hemos dicho «¡basta!». Ésta es la aspiración del Ser. Es la sed interior de regresar a la verdad, a nuestra verdadera dimensión. Es el reclamo a la iluminación, a ascender a un nivel más alto de conciencia.

Para tener buena salud, encontrar la felicidad verdadera en la familia y traer paz a todos, el hombre debe primero controlar su propia mente. Si lo logra, habrá llegado a la iluminación, y toda la sabiduría y virtud vendrán naturalmente a él.

La identificación recíproca y natural (del ego y del reflejo de la consciencia) persiste mientras se la considera real; las otras dos identificaciones se desvanecerán cuando terminen los efectos del karma y cuando surja la iluminación.

Mantén siempre tu mente tan luminosa y clara como el vasto cielo, el gran océano y el pico más alto: vacía de todo pensamiento. Mantén siempre tu cuerpo lleno de luz y calor. Llénate a ti mismo con el poder de la sabiduría y la iluminación.

El zen es la base para alcanzar la Iluminación y ejercer la maestría.

Es imposible buscar la iluminación o el nirvana más allá de la mente. Tu mente es el nirvana. Puedes pensar que encontrarás un buda o la iluminación más allá de la mente, pero ese sitio no existe.

La mente trabaja en el pasado, por lo que solo puede usar el pasado, que es lo conocido, mientras que la iluminación es un estado en el que siempre estás en lo desconocido, por lo que no puedes pensar en ello.