Dios amor contra Dios castigador

Que nos echen al Dios castigador religioso que acá respondemos con Dios Todo y Eterno, con amor cargado de verdades profundas que hieren la oscuridad.

JEBUNA

EL DIOS CASTIGADOR

Las religiones deben tener a un dios castigador para poder someter a sus feligreses.

Que nos echen al Dios castigador religioso que acá respondemos con Dios Todo y Eterno, con amor cargado de verdades profundas que hieren la oscuridad, lastiman con luz penetrante. Que la pelea es dispareja para el castigador, sí, eso lo sabemos. Pero entiendan que la terquedad religiosa puede más que la razón.

Que insisten en utilizar a Jesús mezquinamente para pregonar el miedo, eso lo sabemos también. ¿Y qué? Eso no es problema para un ser conectado con el amor. Para los subyugados por la religión sí que es grave. El miedo que infunde un Dios castigador intimida, acobarda y esclaviza. Ningún rezandero bajo esa circunstancia se atreve a despertar.

Cuando el Dios amor triunfa en tu interior te libera, cuando el Dios castigador gana, te ata a esta tierra de reencarnación en reencarnación. Son bienaventurados los que siguen la línea de las enseñanzas de Jesús porque en ellos triunfara el amor y la verdad. La desdicha será para quien el temor pudo más que el amor y la verdad, para todos aquellos que apuestan al Dios inquisitorio y se dejan amedrentar por un tridente, ellos, seguirán poblando la tierra de reencarnación en reencarnación.

Señores, que la revolución del amor reviente de una vez por todas exterminando el temor que infunden las religiones. Entiendan, la estructura de una persona religiosa debe por obligación seguir ciertos dogmas y cargar con la creencia de un Dios castigador. En cambio, la estructura de una persona espiritual genera libertad, por lo tanto, en él habita el Dios Amor. Hermanos, a lo mejor sea esta la pelea del siglo, pero por lógica, el Dios espiritual siempre vencerá al Dios creado por las religiones, EL DIOS CASTIGADOR.

LOS NIÑOS

La fórmula sagrada que acaba con la espiritualidad de los niños. Una programación sistemática de un dios castigador. Una existencia de un infierno exterminador. Piénselo, cualquier niño cede ante tales amenazas. La religión se aprovecha de la fragilidad de los niños.