El amor y las flores de Blavatsky
Da tu amor a cualquiera, al extraño a quien sea. No se trata de dar algo valioso, basta con echar una mano. Aprende a dar de corazón y descubrirás el amor.
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El árbol de los deseos
Los deseos te conducirán al infierno, los deseos en sí, son un camino al infierno. Por eso Buda dice: A menos que dejes de desear no podrás ser dichoso.
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El árbol no sabe quién es
El hombre ha sido condicionado para que sea otra persona. Hay intereses en contra de que tú seas tú mismo, existe el miedo a que sea un hombre nuevo.
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El árbol obediente
Los niños son esclavos como el árbol obediente. Si te fijas, todo el mundo vive en la esclavitud, ocultando sus heridas detrás de bellas palabras.
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El equilibrio de la rosa y el sapo
Aceptación total, quiere decir armonía con la existencia. Hay un equilibrio entre la rosa y el sapo, también lo hay entre estos dos y la existencia.
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El funeral de arroz y de flores
Respetar las opciones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. No juzgue, solamente comprenda. Las personas son diferentes.
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El lirio y la hormiguita
Este hermoso cuento Zen nos enseña que no hay que esperar un mañana para decirle a tus seres queridos que lo amas o lo importantes que son en tu vida.
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El paisajista
La verdad es la fuerza divina en el alma de cada individuo. Es la realidad eterna omnipresente que une a todos los seres en una sola conciencia divina.
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La naturaleza humana y el deseo
La explotación sucede porque deseas. Entonces creas la posibilidad de ser explotado. Reduce tus deseos tanto como puedas, porque no son naturales.
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La sabiduría de la naturaleza
Sé paciente con tu experiencia con la naturaleza. Sé paciente con la naturaleza errática de tu mente. Sin forzar, deja que el tiempo haga lo suyo.
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La sombra del árbol
Si estás vacío hay amor. Si estás inmensamente lleno de ego, el amor desaparece. El amor y el ego no pueden converger. El amor solo puede existir con Dios.
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Vivir en forma natural
Vive de modo natural, sin intentar mejorar, sin vivir a través de ideas, sin vivir a través de las disciplinas morales, viviendo feliz una vida natural.
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