Cuentos sobre: HIJOS


Cuento Zen: El estad铆stico y los hijos

El estad铆stico y los hijos

Un estad铆stico es un estad铆stico. La mente es muy matem谩tica; por eso la mente se ha vuelto tan poderosa. Por eso resulta tan dif铆cil salirse de la mente.


Cuento Zen: El n煤cleo familiar

El n煤cleo familiar

Formas un hogar estructurado si eres consciente de la llama interior de tu ser interior, si entiendes que no eres una isla, que eres parte de una familia.


Cuento Zen: La educaci贸n de los hijos

La educaci贸n de los hijos

El sistema de educaci贸n es b谩sicamente err贸neo, solo te ense帽a la mitad del proceso; c贸mo usar la mente. No te ense帽a c贸mo pararla, para poder descansar.


Cuento Zen: La familia que juzga

La familia que juzga

La primera regla para comprender, es no juzgar. Los despiertos existen en una dimensi贸n m谩s all谩 de toda comparaci贸n donde todo lo pueden comprender.


Cuento Zen: La hija que lloraba y gem铆a

La hija que lloraba y gem铆a

Hay que dar al otro la oportunidad de que sea 茅l mismo, eso es comprensi贸n, eso es amor verdadero. No programar a los dem谩s es de sabios e iluminados.


Cuento Zen: La joven ciega desagradecida

La joven ciega desagradecida

Siempre debemos agradecer porque no hay nada m谩s eficaz que ser agradecido. Y aun en lo malo, porque sin las dificultades quedamos ignorantes y miserables.


Cuento Zen: La joven Susanita

La joven Susanita

Si te vuelves el amo de tu mente, sin que el deseo obre por ti, te volver谩s como Susanita, consciente de d贸nde proviene la luz interior, de su origen.


Cuento Zen: Los hijos talentosos

Los hijos talentosos

Dale un descanso a la mente para que tu talento fluya 隆y lo necesita! Y es tan sencillo: simplemente convi茅rtete en su testigo. Y te dar谩 el talento y el silencio.


Cuento Zen: Los j贸venes y la prostituta

Los j贸venes y la prostituta

Ense帽emos al ni帽o a diferenciar su conciencia de su consciencia. El ni帽o tiene en 茅l un Dios; los intentos por moldearlo convertir谩n al ni帽o en un Demonio.


Cuento Zen: Los padres y los hijos

Los padres y los hijos

Tus hijos no han nacido para satisfacer tus gustos y disgustos. Tienen que vivir su vida, y debes alegrarte de que vivan su vida, sea la que sea.