El foso de las ranas

Ilustración del cuento: El foso de las ranas

La moraleja es no actuar para que te aprueben. El verdadero tú está aquí para descubrir el poder que hay en ti, no para satisfacer la opinión de los demás.

Cuento zen sobre el interior

Dice que había un gran grupo de ranas que siempre iba a divertirse al bosque. Todas cantaban y saltaban hasta que caía la noche. Permanecían muertas de la risa y nada las separaba.

Un día, en su salida acostumbrada, fueron a conocer un bosque nuevo. Estaban en sus juegos cuando tres de ellas cayeron en un profundo foso del que ninguna se había percatado. Las restantes se conmocionaron. Miraron hacia el fondo del foso y vieron que era demasiado profundo.

Las perdimos, dijeron...

Las tres ranas caídas intentaron subir por las paredes del foso, pero era muy difícil. Apenas avanzaban un metro y volvían a caer. Las demás comenzaron a comentar que sus esfuerzos eran inútiles.

¿Cómo iban a lograr escalar una pared tan alta?

Era mejor que se resignaran. No había nada que hacer.

Dos de las ranas escucharon esos comentarios y comenzaron a rendirse. Pensaron que las demás tenían razón. La tercera rana, en cambio, siguió subiendo y cayendo, pero tras un par de horas, consiguió salir a la superficie.

Las demás estaban asombradas y una de ellas preguntó:

¿Cómo lo lograste?

... Pero la rana no contestó. Era sorda.

MORALEJA

La rana sorda al estar ajena a la opinión de las demás pudo seguir creyendo en su poder interior y persistió hasta lograr su meta.

Las moralejas de la historia es no actuar para que te aprueben los demás. El verdadero tú está aquí para descubrir el poder que hay en ti, no para satisfacer la opinión de los demás.

La opinión es un distractor de la verdad que te aleja de tu poder interior. Quien ha superado toda opinión, tendrá ese poder.

Recuerda, la necesidad de aprobación de los demás equivale a decir: Lo que tú piensas de mí es más importante que la opinión que tengo de mí mismo. Por eso, tu opinión de ti mismo es tu punto de vista más importante. Eres infinitamente más poderoso de lo que crees que eres.


CUENTOS RELACIONADOS


interior
Cuento Zen: Dios está en tu interior

Dios está en tu interior

Para ir a tu interior debes trascender todas las ataduras. Sólo entonces puedes encontrar la fuente: la fuente que es la libertad, la fuente que es Dios.


Cuento Zen: Las llaves perdidas

Las llaves perdidas

Si esperas que alguien cambie para que tú puedas hacer que tu vida funcione, entonces tienes que evaluar tu perspectiva. Cambiar está dentro de ti.


Cuento Zen: La joven Susanita

La joven Susanita

Si te vuelves el amo de tu mente, sin que el deseo obre por ti, te volverás como Susanita, consciente de dónde proviene la luz interior, de su origen.


trilogias
Cuento Zen: La mujer y los tres eruditos

La mujer y los tres eruditos

No insultes a una mujer que sabe hacer pastelillos porque la verdad se asocia con la sabiduría y la experiencia incluso, en realidades como hornear.


Cuento Zen: El foso de las ranas

El foso de las ranas

La moraleja es no actuar para que te aprueben. El verdadero tú está aquí para descubrir el poder que hay en ti, no para satisfacer la opinión de los demás.


cuentos
Cuento Zen: El anciano amargado

El anciano amargado

La felicidad no tiene nada que ver con la ambición; la felicidad nada que ver con dinero. La felicidad se relaciona con tu consciencia, no con tu carácter.


Cuento Zen: El suicidio de Marilyn Monroe

El suicidio de Marilyn Monroe

Marilyn Monroe expuesta, desnuda, sin un yo privado, todo era público. Ella posiblemente se suicidó porque era el único acto que podía hacer en privado.


Cuento Zen: Vivimos dormidos

Vivimos dormidos

Si todos están dormidos, no te darás cuenta de que tú estás dormido. Si todo el mundo está loco y tú estás loco, no lo sabrás, estás en un profundo sueño.