LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

LA VERDAD TE HARÁ LIBRE
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR RAQUEL ALDANA

IMÁGENES DEL ESCRITOR RAQUEL ALDANA

FRASES COINCIDENTES

RAQUEL ALDANA

| FRASES | ESCRITOS |

Lo que nos rodea nos da pistas sobre nuestro estado interior. Crea las opciones que quieras tener en tu vida.

Quien ampara12313

Mientras que el Karma simboliza la responsabilidad y el pago por nuestras acciones, la reencarnación nos ofrece la oportunidad de seguir avanzando.

Enfocarse es mirar el mundo desde el corazón. Ajustar nuestra mirada a lo que nos envuelve es conectarse a la realidad con sabiduría.

Todos de algún modo, presentamos ciertas realidades internas que no queremos ver.

La sabiduría tibetana de los monjes brinda la respuesta: buscamos la satisfacción con nosotros mismos para poder alcanzar ese placer con los demás.

Nuestra sociedad no nos ha educado según la ley del crecimiento. Somos ese mundo obsesionado en mirar al exterior, en ansiar lo que no tenemos, en envidiar lo que tiene el otro.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

| FRASES | ESCRITOS |

El Ideal de la Iluminación no es un ideal artificial, porque para el humano éste no es una imposición arbitraria externa, sino que corresponde con su propia naturaleza.

El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

La iluminación espiritual es la verdadera rebelión. Destruye las ficciones. Te deja sólo con lo que existe. La consciencia esencial de tu propio ser.

La meditación es un modo de vida. No es una actividad; es tu ser mismo. Tiene que ser constante, tiene que ser continua; tiene que serlo. Debe transformarse en una continuidad cristalizada. Sólo entonces se produce la iluminación; nunca antes.

La iluminación siempre es repentina: No hay un progreso gradual hacia ella, porque toda gradación es de la mente y la iluminación no es de la mente.

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.

Uno no alcanza la iluminación fantaseando sobre la luz sino haciendo consciente la oscuridad… lo que no se hace consciente se manifiesta en nuestras vidas como destino.

El sabio no necesita de milagros para alcanzar la iluminación.

La Iluminación es un estado de conciencia clara y pura, un estado de Visión Espiritual directa, un estado de Conocimiento Superior.

Una experiencia tiene un comienzo, un medio y un final. La iluminación está más allá del tiempo. Es el fin de los tiempos, de verdad. Y es para siempre: infinito.

Iluminación: estás constantemente buscando un nuevo terreno donde no sabes cómo caminar, eso es un proceso espiritual.

El camino de la Iluminación es natural.

El inicio de la búsqueda de la iluminación es seguir los códigos y las prácticas de la religión. El final, es la rebelión hacia todos los códigos y todas las religiones.

Por iluminación entiendo el creer en la nada, creer en algo sin forma ni color que está dispuesto a tomar forma o color.

Tratar de encontrar un buda o la iluminación es como tratar de coger el aire

Dirigir la atención al interior conduce a la liberación de los sentimientos ordinarios, y te permite llegar al trascendente reino de la suprema Iluminación.

Realmente no tienes idea de la iluminación hasta que realmente sucede, hasta que te toma el control, y eso es lo que sucede, te toma el control por completo.

No hacemos a la ligera la idea de la iluminación, pero lo más importante es este momento, no hay algún día en el futuro. Tenemos que hacer nuestros esfuerzos ahora mismo. Esto es lo más importante para nuestra práctica.

La iluminación es un fenómeno sorpresa, que abre en el ser humano la puerta a la grandeza divina y que viene acompañado de dos cambios sustanciales: el desmoronamiento del ego y la trascendencia del ser, del mundo finito a lo infinito.

La iluminación no es un estado alterado de conciencia. -Está saliendo de un estado alterado de conciencia.

Si un pensamiento puede llegar a ti y salir de ti y tú puedes observarlo, entonces, este es el estado de la iluminación.

El verdadero guerrero siempre cuenta con tres armas: la radiante espada de la pacificación; el espejo de la valentía, la amistad y la sabiduría; y la piedra preciosa de la iluminación.

La iluminación siempre esta ahí. La pequeña iluminación traerá la gran iluminación. Si respiras y eres consciente de que estas vivo, de que puedes tocar el milagro de estar vivo, ese es un tipo de iluminación.

La iluminación es el entendimiento de que esto es todo, de que esto es perfecto, de que esto es. La iluminación no es un logro, es el entendimiento de que no hay nada que lograr; ningún lugar al que ir.

La iluminación es la clave de todo, y es la clave para la intimidad, ya que es la meta de la verdadera autenticidad.

La mente es el mayor obstáculo a la iluminación espiritual, ella te utiliza inconscientemente, te identificas con ella, eres su esclavo.

Los genuinos aspirantes a la auténtica Iluminación deberían primero interrogarse a sí mismos, para de ese modo descubrir su inherente luz espiritual.

El despertar o la iluminación es la plena realización de la verdadera naturaleza de ese ser. Es sí mismo plenamente.

En el mercado de la iluminación unos gustan de sentirse que están en un camino espiritual y comercializan sabiduría como si tratase de una mercancía.

Con cuánta intensidad y cuántas veces hemos dicho «¡basta!». Ésta es la aspiración del Ser. Es la sed interior de regresar a la verdad, a nuestra verdadera dimensión. Es el reclamo a la iluminación, a ascender a un nivel más alto de conciencia.

La iluminación no sólo es atemporal, sino también más hermosa, más verdadera y más indestructible que cualquier cosa separable o condicionada. ¡No hay mayor felicidad que el pleno desarrollo de la mente!.

En la búsqueda de la iluminación espiritual te das cuenta de que quien realmente eres no ha sido nunca tocado por ningún concepto o idea religiosa.

Cuando el monje supervisa la mente concentrada con ecuanimidad, aparece en él la ecuanimidad como factor de iluminación.

La no-dualidad es el camino, el destino y la no diferenciación entre el sendero y la iluminación.

Desear la Iluminación estando sumergido en lo ilusorio es como las nubes que salpican la infinitud del espacio.

La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.

La iluminación no se alcanza después de entender la verdad. Darse cuenta de la verdad es vivir, existir aquí y ahora.

Ten el valor de utilizar tu propio razonamiento. Ese es el lema de la iluminación.

¿Cuál es el indicador de la iluminación real? El indicador de la iluminación real es el incesante e insomne contentamiento.

Moisés vio a Dios en una zarza sin mucho valor que ardía en medio del desierto. Buda alcanzó la iluminación durmiendo debajo de una higuera. Jesucristo nació en un pesebre.

Debes cumplir con tu deber en el mundo con amor, y eso por sí solo contribuirá significativamente a tu progreso en el camino de la iluminación.

La iluminación espiritual es una trascendencia más allá de la mente.

La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio.

Es un estado de no saber, eso es la iluminación. Y cuando estás realmente inmerso en no saber y no querer saber, no puede haber ninguna experiencia. No hay tiempo para ninguna experiencia.

La comprensión trasmitida desde Buda hasta nuestro tiempo es que, cuando se comienza el zazén, hay iluminación, aun sin ninguna preparación.

Una vez alcanzada la iluminación, esta distinción dualista entre cuerpo y mente deja de existir. Se podría decir que ambos comienzan a funcionar en la misma frecuencia. Pero hasta entonces, los dos son necesarios y deben desarrollarse por igual.

Alineación es iluminación.

La iluminación es una condición en la que hemos llegado al final de esta relación con la experiencia humana dolorosamente centrada en el yo.

La meditación trae la iluminación, trae el florecimiento, es la expresión del ser.

A los discípulos se les dice que el deseo de iluminarse –el cual en realidad es el deseo de escapar del sufrimiento– es lo que los está previniendo de llegar a la iluminación.