LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

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Una vez alcanzada la iluminación, esta distinción dualista entre cuerpo y mente deja de existir. Se podría decir que ambos comienzan a funcionar en la misma frecuencia. Pero hasta entonces, los dos son necesarios y deben desarrollarse por igual.

El Ideal de la Iluminación no es un ideal artificial, porque para el humano éste no es una imposición arbitraria externa, sino que corresponde con su propia naturaleza.

Cultiva la atención consciente como factor de iluminación.

Muchos caminos conducen a la iluminación, pero en el fondo sólo hay dos: la razón y la práctica.

La mente es el mayor obstáculo a la iluminación espiritual, ella te utiliza inconscientemente, te identificas con ella, eres su esclavo.

Cuando el monje supervisa la mente concentrada con ecuanimidad, aparece en él la ecuanimidad como factor de iluminación.

El despertar o la iluminación es la plena realización de la verdadera naturaleza de ese ser. Es sí mismo plenamente.

La identificación recíproca y natural (del ego y del reflejo de la consciencia) persiste mientras se la considera real; las otras dos identificaciones se desvanecerán cuando terminen los efectos del karma y cuando surja la iluminación.

Los que entran en el camino con dianas y objetivos o tiene el apego a la idea de iluminación final o el despertar no puede avanzar.

El ego necesita algunos problemas. Si entiendes esto, los problemas desaparecen. De esto se trata la iluminación: una profunda comprensión de que no hay problemas.

La iluminación es la iluminación.

Los que han alcanzado la iluminación nunca cesan de trabajarse a sí mismos. La comprensión de tales maestros no puede expresarse en palabras o en teorías. Las acciones más perfectas son el eco de patrones que se encuentran en la naturaleza.

El único método para abandonar nuestra ignorancia y disfrutar de la felicidad suprema de la iluminación es alcanzar la perfección de la sabiduría en general, y la perfección superior de la sabiduría en particular.

La iluminación y los seres sintientes es para todos aquellos que desean con sinceridad liberar de manera permanente a los seres sintientes del sufrimiento.

La iluminación y la metamorfosis, representan los objetivos del ser humano en su camino hacia el despertar y la conciencia de su función en el universo.

La iluminación es tu cuerpo absolutamente relajado, y sin embargo, hay una luz de consciencia que alumbra en tu interior.

El secreto de la iluminación evolutiva es la convicción inequívoca de que eso existe, es el descubrimiento de la no-dualidad, es la revelación mística perenne de que eso es y yo soy eso.

La iluminación es una discontinuidad con el pasado. Recuerda: nunca te volverás iluminado; tendrás que abandonar. Sólo cuando abandonas, sólo cuando no estás en el camino, se produce lo nuevo.

La iluminación no sólo es atemporal. También es hermosa, verdadera e indestructible. Más que cualquier cosa separable o condicionada.

La Iluminación es un estado de energía inagotable y de espontaneidad absoluta, que se vuelcan continuamente en una acción creativa ininterrumpida.

Es imposible buscar la iluminación o el nirvana más allá de la mente. Tu mente es el nirvana. Puedes pensar que encontrarás un buda o la iluminación más allá de la mente, pero ese sitio no existe.

Es su derecho de nacimiento tener una vida poderosa, pacifica y significativa. Usted verdaderamente puede lograr la iluminación con una vida pacifica, porque usted ya esta iluminado ahora mismo.

Expresado en la terminología budista, debemos comenzar con la iluminación y proseguir hacia la práctica y luego hacia el pensar.

La iluminación es simplemente ver las cosas como realmente son.

Ve al origen dónde procede la luz interior. ¡Entra en el estado de la Iluminación! Conviértete en el amo de la consciencia misma.

En realidad el reino de los cielos existe en nuestro interior, y por eso toda alegría y toda felicidad sale de nuestro interior. No va a rescatarnos nadie. Al experimentar el amor verdadero y alcanzar la iluminación, nos salvaremos nosotros mismos.

La iluminación espiritual no es un estado, una experiencia ni un objetivo que alcanzar en el futuro.

El budismo tibetano reconoce que para alcanzar la iluminación se necesitan ambos aspectos, el femenino y el masculino; es decir, sabiduría y compasión, a los cuales nos referimos en algunas ocasiones como sabiduría y método.

Sin duda, sin duda la Iluminación no existe; cualquier dogma es una ilusión.

Debemos lograr la iluminación antes de lograr la iluminación. No es después de haber logrado la iluminación cuando comprendemos su verdadero significado. La intención de hacer algo es de por sí la iluminación.

Os saludo, amigos míos, con el saludo de la paz y agradecido por vuestra paciencia al seguir mis escritos en «La iluminación» durante este tiempo.

Para tener buena salud, encontrar la felicidad verdadera en la familia y traer paz a todos, el hombre debe primero controlar su propia mente. Si lo logra, habrá llegado a la iluminación, y toda la sabiduría y virtud vendrán naturalmente a él.

El zen es la base para alcanzar la Iluminación y ejercer la maestría.

El ideal para todo el ser humano es la Iluminación, la Budeidad.

La Iluminación comprende esencialmente tres estados: un estado de Conocimiento Superior, un estado de Compasión y Amor Infinito y un estado de Energía Inagotable.

Cuando abandonas la idea de la iluminación te das cuenta de aquello a lo que apunta la idea de la iluminación.

Cuando un hombre ha alcanzado el samadhi, la iluminación definitiva, la unión con Dios, ser uno con Dios. No vuelve a nacer, alcanza la vida eterna.

El único paso vital en tu camino hacia la iluminación es este: aprende a dejar de identificarte con tu mente. Cada vez que creas una brecha en el fluir de la mente, la luz de la conciencia se vuelve más fuerte.

La iluminación es única y real, es el estado sagrado en perfecta sintonía con Dios y con la existencia.

Al ser consciente, usted se convierte en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado. Entre Dios y el mundo. Este es el estado de unión con la Fuente que llamamos iluminación.

Aunque la espiritualidad necesita incesantemente iluminación, no debe eludir la diversión de corazón de niño en el camino hacia su destino.

Cuando en el budismo hablamos de la Iluminación, nos referimos a este estado de Conocimiento Superior, Amor, Compasión y Energía.

La sabiduría de la Vida te está proporcionando la oportunidad para conducirte a la iluminación. No una iluminación futura, sino la que puede acontecer en ese preciso momento.

Tienes que encender tu propia lámpara; nadie más te dará la salvación. El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

El ámbito de su conocimiento son doctrinas que tienen como característica la meditación; en la acción, se alejan de la Iluminación y se confunden al hundirse en el polvo, quedando atrapados en él, incapaces de liberarse.

Aquel que a través de su estado de iluminación ya no diferencia entre el alma inmortal y la existencia, ni tampoco entre el universo y la existencia; a este hombre se le reconoce como un liberado en vida.

No hacemos a la ligera la idea de la iluminación, pero lo más importante es este momento, no hay algún día en el futuro. Tenemos que hacer nuestros esfuerzos ahora mismo. Esto es lo más importante para nuestra práctica.

La paz solo puede venir como una consecuencia natural de la iluminación universal y de la fusión de razas, y aún estamos lejos de esta dichosa realización.

Cuando permanece así, atentamente consciente, examinando e investigando el Dharma, aparece en el monje, la investigación de las cualidades como factor de iluminación.

Cultiva el arrobamiento como factor de iluminación.