LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

VIVE EL AQUÍ Y EL AHORA
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR ALLAN KARDEC

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FRASES COINCIDENTES

ALLAN KARDEC

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El orgullo es el que engendra la incredulidad. El hombre orgulloso no admite nada superior a si mismo.

En efecto, todo el espiritismo está contenido en la existencia del alma y en su estado después de la muerte.

Sólo con el trabajo del cuerpo adquiere conocimientos el espíritu.

La justicia no excluye la bondad.

Qué sería de nuestro cuerpo si careciese de alma? Un montón de carne sin inteligencia, todo lo que queráis, menos un hombre.

El verdadero espiritista ve las cosas de este mundo desde un punto tan elevado; le parecen tan pequeñas y mezquinas, comparadas con el porvenir que espera.

El verdadero espirita no es el que alcanzó la meta, más si el que sinceramente quiere lograrla. Será un buen espirita desde el momento que reconozca sus imperfecciones y sea sincero y perseverante en el propósito de enmendarse.

Las cualidades del alma son las mismas que las del espíritu encarnado en nosotros, de modo que el hombre de bien es encarnación de un espíritu bueno y el hombre perverso lo es de un espíritu impuro.

El alma es un espíritu encarnado, cuyo cuerpo no es más que la envoltura.

La creencia en el Espiritismo no es aprovechable sino en aquél de quien se puede afirmar: Soy mejor hoy que ayer.

Nada puede prevalecer contra la evidencia de los hechos.

¿Qué es el espíritu? El principio inteligente del universo.

Sabedlo bien, nada es nada, y la nada no existe.

La oración es recomendada por todos los buenos Espíritus, y también es pedida por todos los Espíritus imperfectos como un medio de aliviar sus sufrimientos.

La vida es para el verdadero espiritista tan corta, tan fugitiva, que a sus ojos las tribulaciones no son más que incidentes desagradables de un viaje.

La plegaria es un acto de adoración. Orar a Dios es pensar en él, acercársele, ponerse en comunicación con él.

El pobre que comparte su mendrugo de pan, con uno más pobre que él, es más caritativo y tiene más mérito a los ojos de Dios, que aquel que da parte de lo que le sobra, sin privarse de nada.

El alma es un ser moral distinto, independiente de la materia, que conserva su individualidad después de la muerte.

La fortuna es un depósito cuyo poseedor es sólo usufructuario, puesto que no se la lleva consigo a la tumba; y deberá rendir severa cuenta del uso que haya hecho de ella.

¿acaso los tejidos del hombre y de los animales no encierran los gérmenes de una multitud de gusanos, que esperan para nacer la fermentación pútrida necesaria a su existencia?

Dios es eterno, inmutable, inmaterial, único, todopoderoso, soberanamente justo y bueno.

El egoísmo, el orgullo, la vanidad, la ambición, la codicia, el odio, la envidia, los celos, la maledicencia, son para el alma hierbas venenosas de las cuales es necesario arrancar cada día algún pie y tienen como antídoto: la caridad y la humildad.

Cada uno tendrá que dar cuenta de la inutilidad voluntaria de su existencia.

En cada nueva existencia, el hombre es lo que ha hecho de sí mismo.

El espíritu, propiamente dicho, es el principio inteligente; desconocemos su naturaleza; para nosotros, él es inmaterial, porque no tiene ninguna analogía con lo que llamamos materia.

Se necesitan años para ser un médico adocenado, las tres cuartas partes de la vida para ser sabio, ¡y se querrá obtener en unas cuantas horas la ciencia del infinito!

Aquel que pide a Dios el perdón de sus faltas no lo obtiene sino cambiando de conducta. Las buenas acciones son la mejor de las plegarias, porque los actos valen más que las palabras.

El mundo espiritista es el normal, primitivo, eterno, preexistente y sobreviviente a todo.

El hombre que tiene conciencia de su inferioridad halla en la doctrina de la reencarnación una consoladora esperanza. Si cree en la justicia de Dios, no puede esperar.

Cuando el pensamiento está en una parte determinada, también lo está el alma.

Dios pobló los mundos de seres vivos, concurriendo todos al objetivo firme de la providencia.

Dios es infinito en sus perfecciones; pero lo infinito es una abstracción. Decir que Dios es lo infinito equivale a tomar el atributo por la misma cosa, y definir una que no es conocida por otra que no lo es bastante.

Puede decirse que los espíritus son los seres inteligentes de la creación. Pueblan el universo fuera del mundo material.

La caridad que siente, según Jesús, no se limita solo a la limosna, abraza todas las relaciones en las que nos hallamos con nuestros semejantes, sean nuestros inferiores, nuestros iguales o superiores a nosotros.

El Espiritismo no viene en busca de los perfectos, más si de los que se esfuerzan en poner en práctica las enseñanzas de los Espíritus.

Dios ha hecho hombres fuertes y poderosos para que sean el sostén de los débiles; el fuerte que oprime al débil es maldito para Dios, a menudo, recibe por ello su castigo en esta misma vida, aparte de lo que le sucederá en el porvenir.

El bien es siempre el bien, cualquiera que sea el camino al que conduzca.

Si tornamos la palabra milagro en su acepción etimológica, en el sentido de cosa admirable, tendremos milagros incesantemente a la vista. Aspiramos en el aire y andamos con los pies, porque todo entonces es milagro en la Naturaleza.

Es natural la desesperación en aquél que cree que todo acaba con la vida del cuerpo, pero carece de sentido en aquél otro que tiene fe en el porvenir.

Como creer que Dios solo permite que se manifieste el espíritu malo, para perdernos, sin darnos por contrapeso los consejos de los buenos Espíritus.

El objeto esencial del Espiritismo es el mejoramiento de los hombres. No es necesario procurar sino lo que puede ayudar al progreso moral e intelectual.

Los espíritus no encarnados o errantes forman una población invisible que se agita a nuestro alrededor.

En el número de las causas de locura ha de incluirse también el terror.

La vida espiritual es la vida normal del Espíritu y es eterna; la vida corpórea es transitoria y pasajera: no es sino un instante en la eternidad.

¿Penetrará el hombre algún día el misterio de las cosas ocultas? El velo se descorre ante él a medida que se purifica; pero para comprender ciertas cosas le son menester facultades que no posee aún.

¡Incrédulos! ¡Decid si una doctrina que enseña semejantes cosas es risible, si es buena o mala! No encarándola sino desde el punto de vista del orden social, ¡decid si los hombres que la practicasen serían felices o infelices, mejores o peores!

Los Espíritus encarnados constituyen la Humanidad, que no está circunscrita a la Tierra, sino que puebla todos los mundos diseminados en el espacio.

Todo aquel que siente, en un grado cualquiera la influencia de los espíritus es, por ese hecho, médium.

En vuestras aflicciones mirad a los que están por debajo y no por encima; pensad en aquellos cuyo sufrimiento es todavía mayor que el vuestro.

Los espíritus no encarnados o errantes no ocupan una región determinada y circunscrita, sino que están en todas partes, en el espacio y a nuestro lado, viéndonos y codeándose incesantemente con nosotros.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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La iluminación es una condición en la que hemos llegado al final de esta relación con la experiencia humana dolorosamente centrada en el yo.

Tres venenos infunden la muerte y la perdición: el odio, la codicia y la ilusión. El Camino Moral, la Meditación y la iluminación son las vías para contrarrestarlos.

La iluminación no es un estado alterado de conciencia. -Está saliendo de un estado alterado de conciencia.

Cuando el cuerpo y la mente del monje están calmados en el arrebatamiento, aparece en él la tranquilidad como factor de iluminación.

La Iluminación no puede alcanzarse simplemente a través de un dogma.

Alcanzar la iluminación puede parecer imposible, pero la oportunidad de ayudarnos a nosotros mismos y desarrollar los principios que representa la práctica de Tara es algo que ya está al alcance de nuestra mano.

La iluminación es la iluminación.

La iluminación es tu cuerpo absolutamente relajado, y sin embargo, hay una luz de consciencia que alumbra en tu interior.

Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es la iluminación.

Y mientras estés sometido al nacimiento y muerte, nunca lograrás la iluminación.

La Iluminación es un estado de energía mental y espiritual inagotable e inconmensurable.

La iluminación no es más que la ausencia total de resistencia a lo que es. Fin de la historia.

Los que entran en el camino con dianas y objetivos o tiene el apego a la idea de iluminación final o el despertar no puede avanzar.

Es su derecho de nacimiento tener una vida poderosa, pacifica y significativa. Usted verdaderamente puede lograr la iluminación con una vida pacifica, porque usted ya esta iluminado ahora mismo.

El Zen es la única religión del mundo que enseña la iluminación repentina. Dice que la iluminación no lleva tiempo; puede ocurrir en un momento.

Cultiva la investigación de las cualidades como factor de iluminación.

Solo hay una calamidad: la ignorancia. Y solo hay una solución: la iluminación.

La iluminación espiritual no es un estado, una experiencia ni un objetivo que alcanzar en el futuro.

La iluminación se une a las energías colectivas útiles y centradas en el amor, lo bueno y lo verdadero.

No hacemos a la ligera la idea de la iluminación, pero lo más importante es este momento, no hay algún día en el futuro. Tenemos que hacer nuestros esfuerzos ahora mismo. Esto es lo más importante para nuestra práctica.

La iluminación es la clave de todo, y es la clave para la intimidad, ya que es la meta de la verdadera autenticidad.

La tecnología y la ciencia son incapaces de resolver nuestros problemas. La tecnología puede utilizarse para fines buenos o malos. Sólo cuando se emplea con iluminación, sabiduría y equilibrio puede ayudarnos de verdad.

El único paso vital en tu camino hacia la iluminación es este: aprende a dejar de identificarte con tu mente. Cada vez que creas una brecha en el fluir de la mente, la luz de la conciencia se vuelve más fuerte.

La iluminación es una condición en la que el individuo ha llegado al extremo de una relación con la vida fundamentalmente centrada en el yo.

El camino de la Iluminación es natural.

Cuando creemos firmemente en nuestro camino, hemos alcanzado ya la iluminación.

Dirigir la atención al interior conduce a la liberación de los sentimientos ordinarios, y te permite llegar al trascendente reino de la suprema Iluminación.

Hasta que alcancéis la iluminación confiad en vuestro Guía Espiritual.

La iluminación espiritual es una trascendencia más allá de la mente.

Percibir la naturaleza esencial y la Iluminación va más allá del tiempo.

Aquellos que perfeccionan sus mentes en los Factores de Iluminación, sin ataduras, deleitándose en el abandono de la avidez, esos, libres de corrupción, esclarecidos, alcanzan el Nirvana incluso en este mundo.

Desarrollar cualidades espirituales por medio de la práctica de las seis paramitas. Paramita se traduce por disciplina para el logro de la Iluminación.

No tengas la arrogancia de pretender que buscas la Iluminación; la Iluminación no puede verse.

La iluminación es cuando tu cuerpo está completamente en el sueño más profundo posible y tu consciencia está en la cima.

La iluminación es volvernos decididos a guiar nuestro proceso evolutivo.

¿Cuál es el indicador de la iluminación real? El indicador de la iluminación real es el incesante e insomne contentamiento.

El Ideal de la Iluminación no es un ideal artificial, porque para el humano éste no es una imposición arbitraria externa, sino que corresponde con su propia naturaleza.

La iluminación es el presente en calma en el medio de la marea mental que nos lleva adelante y atrás.

Cuando este arrobamiento espiritual emerge en alguien que ya posee la energía, surge en el monje el arrobamiento como factor de iluminación.

Aunque la espiritualidad necesita incesantemente iluminación, no debe eludir la diversión de corazón de niño en el camino hacia su destino.

El estado de Iluminación son cualidades humanas desarrolladas completa y perfectamente, en un grado que es difícil de imaginar.

Como para los niños Santa, no importa si la iluminación o la salvación que se ofrece son reales o no, siempre y cuando la creencia en ello sí lo sea.

El impulso hacia la Iluminación, el impulso hacia algo más elevado y más allá de los confines del mundo es innato en todo ser vivo.

La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.

Una experiencia tiene un comienzo, un medio y un final. La iluminación está más allá del tiempo. Es el fin de los tiempos, de verdad. Y es para siempre: infinito.

El secreto de la iluminación evolutiva es la convicción inequívoca de que eso existe, es el descubrimiento de la no-dualidad, es la revelación mística perenne de que eso es y yo soy eso.

Cultiva la concentración como factor de iluminación.

Cultiva la ecuanimidad como factor de iluminación.

A los discípulos se les dice que el deseo de iluminarse –el cual en realidad es el deseo de escapar del sufrimiento– es lo que los está previniendo de llegar a la iluminación.

Con cuánta intensidad y cuántas veces hemos dicho «¡basta!». Ésta es la aspiración del Ser. Es la sed interior de regresar a la verdad, a nuestra verdadera dimensión. Es el reclamo a la iluminación, a ascender a un nivel más alto de conciencia.