La iluminación espiritual

Frases Diogenes De Sinope

Citas Diogenes De Sinope


Es preferible la compañía de los cuervos a la de los aduladores, pues aquellos devoran a los muertos y estos a los vivos.

Las mejores cosas se venden por muy poco precio y al contrario.

Un pensamiento original vale mil citas insignificantes.

Los grandes son como el fuego, al que conviene no acercarse mucho ni alejarse de el.

Cuando llegue a Atenas, quise ser discípulo de Antístenes, pero fui rechazado.

Todo se consigue con el trabajo, hasta la virtud.

No os preguntéis como sobreviviré sin mi esclavo, preguntad a mi esclavo como sobrevivirá sin mi.

¿Por que no descansas ahora si es lo que quieres? Después morirás. Todos morimos en mitad del viaje.

Ojala, frotándome el vientre, el hambre se extinguiera de una manera tan dócil.

Preguntaron a Tales que era mas difícil al hombre y contesto: conocerse a si mismo.

No es la jaula ajustada a la fiera.

El único bien es el conocimiento, y el único mal la ignorancia.

Muévete hacia la derecha, me estas tapando el sol. Eso es todo lo que necesito.

Si tu aprendieras a comer lentejas no tendrías que ser sumiso y adular tanto al emperador.

En la casa de un hombre rico no hay mas lugar para escupir que su cara.

Los malvados obedecen a sus pasiones, como los esclavos a sus dueños.

Animo. Este es el color de la virtud.

El insulto deshonra a quien lo infiere, no a quien lo recibe.

No hay un bastón lo bastante duro para que me aparte de ti, mientras piense que tengas algo que decir.

Vivir no es un mal, sino mal vivir.

Las gentes dan limosna a los pobres y no a los filósofos porque piensan que pueden llegar a ser pobres, pero nunca a ser filósofos.

Otros perros solo muerden a sus enemigos, mientras que yo también muerdo a mis amigos con el fin de salvarlos.

Las mordeduras mas peligrosas son las del calumniador entre los salvajes y las del adulador entre los animales domésticos.

Todo el mundo se muere en medio del camino, en medio del viaje.

El fundamento de cada estado es la educación de sus jóvenes.

Cuando estoy entre locos, me hago el loco.

Los dioses no necesitan nada; los que se parecen a los dioses, pocas cosas.

Busco un hombre honesto.

La sabiduría sirve de freno a la juventud, de consuelo a los viejos, de riqueza a los pobres y de adorno a los ricos.

¿De que sirve un filosofo que no hiere los sentimientos de nadie?

La palabra tiene mucho de aritmética: divide cuando se utiliza como navaja, para lesionar; resta cuando se usa con ligereza para censurar; suma cuando se emplea para dialogar, y multiplica cuando se da con generosidad para servir.

Ojala que todos los arboles trajesen este fruto.

La envidia es causada por ver a otro gozar de lo que deseamos; los celos, por ver a otro poseer lo que quisiéramos poseer nosotros.

Cuando somos jóvenes no ha llegado el tiempo adecuado de casarnos todavía, y cuando somos viejos ha pasado ya.

Gente mucha, personas pocas.

Estas loco. Yo estoy descansando ahora. No conquiste el mundo y no veo la necesidad de hacerlo.

Debemos tener buenos amigos que nos enseñen lo bueno; y perversos y crueles enemigos que nos impidan obrar mal.

Yo lo que se hacer es mandar. Comprueba si alguien quiere comprar un amo.

En la vida es necesario proveerse de razón o de un ronzal.

Durante meses he visto pasar ejércitos ¿A donde van, y para que?

Cuanto mas conozco a la gente, mas quiero a mi perro.

¿Por que no castigar al maestro cuando el alumno se comporta mal?

Es preferible consolarse que ahorcarse.

El elogio en boca propia desagrada a cualquiera.

Mira bien quien es tu enemigo, porque si por tal le tienes y no lo es, puede ser tu enemigo mayor.

El único medio para que el hombre conserve su libertad es estar siempre dispuesto a morir por ella.

Tenemos dos orejas y una sola lengua para que oigamos mas y hablemos menos.

Prefiero no tener mas que sal para lamer en Atenas, a cenar como un príncipe en la mesa de Cratera.

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