La iluminación espiritual

Frases Aristoteles

Citas Aristoteles


Todos los aduladores son mercenarios, y todos los hombres de bajo espíritu son aduladores.

Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene una importancia absoluta.

La bestialidad es un mal menor que la perversidad, pero es mas temible.

El alma es aquello por lo que vivimos, sentimos y pensamos.

El ser inmóvil mueve como objeto del amor, y lo que el mueve imprime el movimiento a todo lo demás.

El hombre solitario es una bestia o un dios.

Tiempo es la medida del movimiento entre dos instantes.

El agradecimiento envejece rápidamente.

El carácter puede casi ser llamado el medio mas eficaz de persuasión.

La trilogía del alma: el movimiento, la sensación y la incorporeidad.

La esperanza es el sueño de un hombre despierto.

La historia cuenta lo que sucedió; la poesía lo que debía suceder.

La democracia es cuando los indigentes, y no a los hombres de propiedad, son los gobernantes.

Aquellos que educan bien a los niños merecen recibir mas honores que sus propios padres, porque aquellos solo les dieron vida, estos el arte de vivir bien.

Demasiado poco valor es cobardía y demasiado valor es temeridad.

El amor se compone de un alma habitando por dos cuerpos.

En las adversidades sale a la luz la virtud.

La excelencia moral es resultado del habito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía.

La victoria tiene muchas madres y la derrota es huérfana.

En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia el con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.

Es absolutamente imposible demostrarlo todo.

La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.

Aprendemos, o por inducción o por demostración. La demostración parte de lo universal; la inducción de lo particular.

Y es que la naturaleza no hace nada en vano, y entre los animales, el hombre es el único que posee la palabra.

Si los ciudadanos practicasen entre si la amistad, no tendrían necesidad de la justicia.

Lo mismo ocurre con los placeres correspondientes. Hay placeres que derivan de actividades nobles, y otros de vergonzoso origen.

La belleza del hombre esta no en la sonoridad, o en el significado.

Si tanto me alaban, será por alabarse a si mismos, pues al alabarme dan a entender que me comprenden.

El entendimiento es una tabla lisa en la cual nada hay escrito.

La ley es razón libre de pasión.

Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.

El castigo del embustero es no ser creído, aun cuando diga la verdad.

Mercaderes e industriales no deben ser admitidos a la ciudanía, porque su genero de vida es abyecto y contrario a la virtud.

Los grandes hombres son siempre de una naturaleza originalmente melancólica.

La inteligencia consiste no solo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la practica.

La mente siempre tiene razón, mientras que el apetito y la imaginación pueden equivocarse.

Si nada hay eterno, no es posible la producción ni la generación.

El amigo de todo el mundo no es un amigo.

Los grandes conocimientos engendran las grandes dudas.

A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.

Gracias a la memoria se da en los hombres lo que se llama experiencia.

Adquirimos una cualidad particular al actuar de una forma particular.

Las revoluciones no se hacen por menudencias, pero nacen por menudencias.

Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.

La virtud resplandece en las desgracias.

No se puede desatar un nudo sin saber como esta hecho.

La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud.

El aprendizaje no es un juego de niños; no podemos aprender sin dolor.

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