Energía para trabajar sin fatiga

Si de aprender a trabajar se trata, las evolucionadas abejas son las mejores maestras para que logremos trabajar sin fatiga, aprovechando nuestra energía.

OMRAAM MIKHAEL

TRABAJAR COMO ABEJAS

Las abejas son altamente evolucionadas para trabajar

Después de ver trabajar a las abejas, entendí cuán puras eran y cuán altamente evolucionadas estaban y, también, qué ejemplo magnífico entregan de una forma superior de sociedad. No puedo explicar todo lo que aprendí de ellas, pero les puedo decir que las abejas son verdaderas trabajadoras para el bien común de su sociedad, verdadero símbolo de seres que trabajan duro y hacen miel, ese alimento extraordinario, delicioso, tomado de las flores que les permite sobrevivir en perfecta armonía.

Las abejas dejaron una imagen perfecta en mi mente, de cómo hacer miel en la vida.

Las abejas representan la sexta raza humana, la raza del futuro, la nueva cultura. Aman la simetría, ¿acaso no han visto la simetría de las celdas hexagonales que construyen? También, poseen un detallado conocimiento científico de los colores y propiedades de las flores. Las abejas son símbolos de todos quienes han nacido de nuevo y trabajan para un mundo mejor.

Veamos que nos enseña el Maestro Omraam Mikhael de trabajo con conciencia...

TRABAJAR SIN FATIGA

Antes de trabajar comiencen por meditar en algo que amen

Para que puedan trabajar todos los días sin fatiga, para que puedan estar todos los días activos, dinámicos, dispuestos para realizar grandes trabajos, tienen que saber utilizar correctamente el cerebro. Esto es muy importante.

LA TRANQUILIDAD

Comiencen su trabajo con suavidad y tranquilidad

Si quieren continuar durante mucho tiempo sus actividades espirituales y cualquier otra labor, tengan cuidado, de ahora en adelante, y no se precipiten de golpe sobre un tema, aunque les guste, porque provocan una reacción violenta. Empiecen con suavidad, tranquilamente. Mediten por un instante. Sumérjanse en el océano de la armonía cósmica para llenarse de fuerza. Y cuando se sientan henchidos, adelante, láncense a un trabajo en el que participe todo su ser. Sí, porque no es solo el intelecto sino todo su cuerpo, toda la muchedumbre de sus células que deben ser utilizados para realizar el trabajo espiritual o cualquier otro tipo de tarea.

LA RESPIRACIÓN

Pongan atención a su respiración

Durante los primeros instantes de meditación, procuren no pensar; den solamente una mirada en su fuero interno para constatar que todo funciona bien. Pero ocúpense también de la respiración: respiren regularmente, no piensen en nada, sientan solamente que respiran, tengan solamente la conciencia, la sensación de respirar… Verán cómo esta respiración introducirá un ritmo armonioso en sus pensamientos, en sus sentimientos, y en todo su organismo; y les será muy benéfico. Evidentemente hay que empezar, de todos modos, a meditar sobre temas accesibles. El ser humano está creado de tal manera que no puede vivir naturalmente en un mundo abstracto. Por consiguiente debe asirse primero a lo que es visible, tangible, próximo a él, a lo que ama.

MEDITACIÓN AMOROSA

Comiencen por meditar en algo que amen

Comiencen, pues, por meditar sobre aquello que aman; más tarde lo dejarán de lado, pero empiecen con lo que les gusta, con lo que les atrae… escogiendo siempre, claro está, primero un tema espiritual y luego el laboral. Comenzando con los temas que les atraigan, desarrollan en ustedes mismos un método de trabajo, y luego pueden abandonar estos temas para proyectarse hacia regiones más elevadas, más abstractas.

Evidentemente si empiezan por concentrarse en el espacio, en el tiempo, en la eternidad… no llegarán muy lejos. Más tarde en otra meditación podrán concentrarse en el vacío, en el abismo, en la nada, pero por ahora empiecen con temas más accesibles, y vayan progresivamente introduciéndose en temas más abstractos que corresponden a sus deberes.

Evidentemente habría que añadir todavía muchas cosas, pero solo basta realizarlo con pocos minutos. Hay que comprender la importancia de la meditación y, sobre todo, que para conseguir resultados deben vigilar sus pensamientos, sentimientos y acciones, es decir, toda la forma de vivir y de enfocar tu trabajo.

LA FELICIDAD

La felicidad está en el trabajo

Ustedes me dirán: Bien, lo hemos comprendido: no es el placer lo que nos dará la felicidad; pero entonces, ¿qué es lo que nos la dará? El trabajo. ¡ Oh! Ya sé lo que me dirán ahora: Que se les quiere privar de toda alegría, de toda satisfacción, que el trabajo es penoso, que no hacen más que trabajar y esto no les hace en modo alguno felices. Pues bien, eso prueba simplemente que no han comprendido aún lo que es el verdadero trabajo; de lo contrario, sabrían que es ahí donde encontraréis la felicidad.

El hecho de sustituir el placer por el trabajo equivale a sustituir una actividad ordinaria, egoísta, por una actividad más noble, más generosa, que engrandece nuestra conciencia y despierta en nosotros nuevas posibilidades. No se trata de privarnos del placer, sino simplemente de no ponerlo en primer término como objetivo de la existencia, ya que nos debilita, nos empobrece.

RESERVAS DE ENERGÍA

Buscar solo el placer quema nuestras reservas

Quien busca el placer ante todo se comporta como una persona que, al hacer frío en invierno, utiliza para calentarse todos los objetos de madera de su casa: las puertas, las ventanas, las sillas, las camas, los armarios… Al cabo de cierto tiempo, ya no quedará nada.

Ocurre lo mismo con quien se deja guiar por el placer: todo lo vive, como emociones, sensaciones, y quema poco a poco sus reservas. Por consiguiente, quienes buscan a toda costa el placer deben saber ante todo lo que les espera: el empobrecimiento y la obcecación, el ofuscamiento de la conciencia, ya que no podrán conocer los tesoros del alma y del espíritu, sino solamente lo que ocurre en el estómago, en el vientre o incluso más abajo.

TRABAJO POR PLACER

Trabajar para irradiar luz, calor y vida

En lugar de tomar el placer como objetivo de la existencia, hay que decirse: ¡Ah! Tengo que hacer de mi vida algo sensato, útil, grande, y sustituir así el placer por el trabajo, es decir, por un ideal. ¿Y cuál es este trabajo? El del sol es un ejemplo perfecto. No he hallado nunca una actividad que supere a la del sol. Sin cesar siempre, ilumina, calienta, vivifica. He aquí un trabajo que los humanos no han tomado nunca en consideración; solo se han detenido en las apariencias.

Si la persona toma seriamente ese oficio del sol, no hay duda de que al principio lo desempeñará mal, con imperfecciones, pero un día empezará a brillar la luz, el calor, y la vida del sol.

EL TRABAJO ENNOBLECE

Una alegría y realización incomparables

Cuando la persona ha comprendido como se trabaja realmente, todas las demás cosas lo tentaran cada vez menos: esas pequeñas alegrías, esas pequeñas distracciones palidecen ante la grandiosa tarea de trabajar como el sol. Y siente entonces un placer, una alegría, un engrandecimiento incomparable.

REFLEXIÓN

¡Hay que estar vivo para disfrutar las cosas!

Pero la gente solo se ocupa de aquello que está muerto, cuantas más cosas muertas posee, menos trabaja sobre el lado vivo y menos goza. Si tratas con amor y gratitud a esos trabajadores inteligentes que viven en tu interior, harán su trabajo de manera magnífica, y siempre se sentirán sanos: en recompensa, nada te faltará y nunca tendrás fatiga en tu trabajo.

No hay que tener miedo a equivocarse.

Omraam Mikhael