Embajadores del reino de Dios - Frases

Nuestro papel como embajadores o mensajeros del reino de Dios en la tierra principalmente será traer situaciones y cosas de lo invisible a lo visible.

DESPERTAR CONSCIENCIA

EMBAJADOR DEL AMOR

  1. Un embajador es el representante de un país ante el mundo, es el que tiene amplios poderes y actúa en nombre del presidente y el gobierno.
  2. Un embajador representando a su país en el exterior, tiene la capacidad y autoridad de firmar un tratado de paz o declarar una guerra.
  3. El embajador velará por la seguridad de los ciudadanos de su país en el país extranjero y actuará como mensajero entre el gobierno de su país y aquel receptor.
  4. Así como es en el ámbito natural, de manera similar sucede en lo espiritual, Dios tiene su propio reino, este se llama el reino de Dios o reino de los cielos.
  5. Dios eterno y soberano se ha revelado por sí mismo, dándose a conocer como la suprema autoridad del universo extendiendo su reino a través de la creación.
  6. El reino de Dios es desde la eternidad hasta la eternidad, Dios es eterno y su reino es eterno y el reino tiene las mismas cualidades que su Rey.
  7. En comparación con los reyes humanos, el rey de este reino es el único que tiene inmortalidad, de manera que todas las cosas que Él haga serán permanentes.
  8. Dios es el rey o presidente de este reino, nosotros los ciudadanos del reino y nosotros estamos viviendo en tierras lejanas (la tierra) donde lo representamos.
  9. Usted y yo somos representantes de Dios en la tierra, embajadores del reino y podemos utilizar todos los privilegios que el Rey del reino (Dios) nos ha dado.
  10. Utilizar el nombre de Dios y su poder no es algo mágico sino que es el resultado de respetar, obedecer y aplicar sus principios.
  11. Todo embajador tiene responsabilidades y a la vez privilegios por su función, no es una persona común sino alguien especial con una asignación especial.
  12. Es una responsabilidad prepararse para ejercer con compromiso la vocación para la cual naturalmente hemos sido llamados, embajadores del reino de Dios en la tierra.
  13. El reino de Dios es la condición óptima en la cual el ser humano puede habitar disfrutando de toda clase de bendiciones espirituales, bajo la protección de Dios.
  14. Este poder está disponible para nosotros, de modo que podamos cumplir nuestro rol en el avance del reino a todas las regiones de la tierra.
  15. Dios verdaderamente quiere que absorbamos todo lo que Él es y que nosotros nos adueñemos de todas las riquezas que nos ha concedido.
  16. La entrada nuestra al reino de Dios es en base espiritual únicamente, es por ello que debemos estar en una sincronía divina con nuestro creador (Dios).
  17. Ahora en este reino estamos sujetos a unas leyes diferentes de la tierra (Leyes de Dios) y pertenecemos a una comunidad distinta de este mundo.
  18. Dios verdaderamente nos ha llamado a ser personas importantes en su reino, pero tenemos que sobreponernos a todas las dificultades.
  19. Como seres humanos se nos presentaran diversas situaciones que pretenderán interferir en la comisión encomendada, como el mundo y su fascinación.
  20. Este mundo natural se está construyendo diariamente con su poder encantador, seductor y fascinador, pero hay otra realidad que no pertenece a este mundo.
  21. Nosotros los embajadores del reino, no somos de este mundo, entrar al reino de Dios significará entrar en la verdadera imagen invisible de Dios.
  22. Es necesario estar revestido del poder del Dios, como embajadores del reino, para verdaderamente entender lo que esta pasando actualmente en nuestro mundo.
  23. Nuestro papel como embajadores del reino de Dios en la tierra principalmente será traer situaciones y cosas de lo invisible a lo visible, es decir, traer el cielo a la tierra.
  24. Un embajador del reino, no solo es aquel que conoce el reino de Dios y al Rey de reyes, sino que también vive diariamente en su revelación divina.
  25. Sin duda nada es comparable con la gloriosa presencia de Dios, cuando empezamos a experimentar las maravillas de su reino, siendo embajadores de Dios en la tierra.