El palo y el mollete - Cuento

Una creencia no te permite experimentar la verdad. En consecuencia te quedarás ahí solo creyendo nada más, sin tener la sensación de vivir y apreciar.

JEBUNA

El doble filo del refrán

La palabra y el concepto distorsionan la realidad.

El refrán es de doble filo porque su juego de palabras relativas puede ser para grandes enseñanzas pero también para malos entendidos. Al refrán hay que prestarle la debida atención porque la palabra y el concepto distorsionan la realidad. Por eso, es mejor debatir con cuidado para poder ver qué tan ciertos son y si en propiedad aplican a la realidad. Pero hay que andar con cuidado… Porque no todo lo que brilla es oro.

En estos días escuche uno que en cierto modo parece cumplir a carta cabal su recado. No hay cuña que más apriete que la del mismo palo…, haciendo alusión a lo importante que es exponerse a la crítica familiar y de allegados, en uno que otro mensaje. Pero hay que tener en cuenta que las palabras del refrán crean, en nosotros, una serie de emociones y sentimientos que no tienen nada que ver con la realidad.

En la naturaleza no existe el refrán. El refrán está programado en la mente cultural, como la religión en los católicos y los binarios en los robots.

Impugnar el refrán es sencillo y además se puede objetar trayendo a colación palabras de Jesús: No deis lo santo a los perros, ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las huellen con sus patas, y volviéndose os despedacen. Para ser un poco más claro, quiero mencionar algunas cuñas del mismo palo que no tienen la consistencia para apretar al palo, por ejemplo: Una cuña podrida, una niñita, una con bruma, etc. Pero ojo, entre todas estas sí que hay una que aprieta la razón, y es toda aquella que tiene la misma o mejor madera donde se va a cuñar.

No maltraten el palito cuñándolo con estupideces, es inocente y no tiene paticas para correr. El solo quiere ofrecer oxígeno. (El que lo entendió lo entendió).

Como verán, todo lo que sea creencia es de naturaleza relativa y todo aquello que es verdad absoluta es de naturaleza espiritual. Insisto, una verdad nunca podrá enfrentarse a una misma verdad porque es absurdo e innecesario. Una creencia nunca podrá enfrentarse a la verdad absoluta porque no son de la misma naturaleza. Sin embargo, las creencias si deben enfrentasen las unas con las otras, para que entre ambas se desentierre la verdad.

Para terminar, es bueno aclarar que las creencias nada que ver con la FE. No se puede tener fe en algo a lo que te programaron desde niño. La FE, solo se puede incrementarse mediante la búsqueda consciente. Cada vez que se halla algo, ese algo incrementara la FE.

Ahora piensen el lo siguiente. Al escuchar el canto del pájaro, se empieza a tener FE en que el pájaro ronda por ahí; al ver sus huellas, se incrementa más; al ver su sombra; mucho más. Este tipo de FE, si es la que te lleva a encontrar la verdad. No solo basta con creer que existe un canto, que existen unas huellas, una sombra. Se debe ir a comprobarlo, ir con todo para experimentarlo.

Una creencia, no te permite experimentar la verdad. En consecuencia, te quedaras ahí toda una vida creyendo, sin tener la sensación de percibir, de apreciar, de vivir.