LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

VIVE EL AQUÍ Y EL AHORA
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR SAM HARRIS

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FRASES COINCIDENTES

SAM HARRIS

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El corazón de la ciencia no es un modelo matemático, es la honestidad intelectual.

Uno de los principales problemas del mentiroso es que debe seguir el rastro de sus mentiras.

Las estrategias de crianza que aumentan la empatía tienden a mitigar exitosamente el comportamiento antisocial.

Cuando decimos la verdad, no tenemos nada a lo que seguir el rastro.

Sabemos lo suficiente en este momento para decir que el Dios de Abraham no sólo es indigno de la inmensidad de la creación; es indigno incluso del hombre.

La Teología es la ignorancia con alas.

Donde tenemos razones para lo que creemos, no necesitamos la fe; donde no tenemos razones, hemos perdido nuestra conexión con el mundo y unos con otros.

Las mentiras de los teóricos de la conspiración suscitan dudas sobre la honradez de quienes denuncian injusticias, aun cuando estén diciendo la verdad.

Las mentiras son la savia de las adicciones.

Podemos decidir. Tenemos dos opciones como seres humanos. Podemos decidir entre la conversación y la guerra. Eso es todo. Conversación y violencia. Y la fe es un tapón de conversaciones.

Toda mentira nos persigue en el futuro.

El enemigo en jefe de la conversación abierta es el dogmatismo en todas sus formas.

Las mentiras de los débiles nos vuelven insensibles al sufrimiento de los demás.

Sostengo que la ciencia puede, en principio, ayudarnos a entender qué debemos hacer y qué debemos querer, y por lo tanto, lo que otras personas deben hacer y deber querer para vivir la mejor vida posible.

El falso apoyo es una especie de hurto: roba tiempo, energía y motivación a una persona que podría dedicarlos a algún otro fin.

Las mentiras de los poderosos nos hacen desconfiar de gobiernos y grandes empresas.

Aceptar mantener un secreto es asumir una carga.

La razón no es nada menos que la guardiana del amor.

Mentir es confundir intencionadamente a los demás cuando esperan recibir una comunicación honesta.

Las mentiras son el equivalente social de los residuos tóxicos: todo el mundo es un potencial damnificado por su propagación.

Los significados, los valores, la moral y el buen vivir deben relacionarse con hechos acerca del bienestar de las criaturas conscientes.

Pero cuando se nos pide una opinión, no hacemos ningún favor a nuestros amigos fingiendo no apreciar defectos en su trabajo, en especial cuando quienes no son sus amigos están obligados a reparar en esos mismos defectos.

La verdad no tiene, en principio, nada que ver con el consenso.

Mentir es infringir la libertad de aquellos a los que amamos.

Mentir es alzar una frontera entre la verdad en la que vivimos y la percepción que los demás tienen de nosotros.

Pero el mentiroso deber recordar lo que dijo, y a quién; y debe cuidarse de mantener las falsedades para el futuro.

Es hora de admitir que la fe no es más que la licencia que la gente religiosa se da una a otra para seguir creyendo cuando la razón falla.

Debemos trascender las presiones de la evolución a través de la razón.

El hombre manifiestamente no es la medida de todas las cosas. Este Universo está inyectado de misterio. El solo hecho de su existencia y de la nuestra, es un misterio absoluto y el único milagro que merece tal nombre.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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El gran obstáculo para la iluminación espiritual es que estamos funcionando en modo de supervivencia. Estamos programados para ello de forma natural.

La iluminación no es una piedra filosofal que tenemos que encontrar.

Es imposible buscar la iluminación o el nirvana más allá de la mente. Tu mente es el nirvana. Puedes pensar que encontrarás un buda o la iluminación más allá de la mente, pero ese sitio no existe.

Aprendamos sobre la forma como trabaja la mente en el ahora antes de llegar a un punto cercano a la conciencia plena o a la iluminación espiritual.

¿Cuál es el indicador de la iluminación real? El indicador de la iluminación real es el incesante e insomne contentamiento.

Dirigir la atención al interior conduce a la liberación de los sentimientos ordinarios, y te permite llegar al trascendente reino de la suprema Iluminación.

El inicio de la búsqueda de la iluminación es seguir los códigos y las prácticas de la religión. El final, es la rebelión hacia todos los códigos y todas las religiones.

La iluminación espiritual es una rebelión contra todas las tradiciones.

La comprensión trasmitida desde Buda hasta nuestro tiempo es que, cuando se comienza el zazén, hay iluminación, aun sin ninguna preparación.

La Iluminación es como alguien que vuelve a su hogar: todo le resulta familiar, en ese ambiente se siente cómodo y claro, no tiene ningún pensamiento de duda o confusión.

La iluminación no sólo es atemporal. También es hermosa, verdadera e indestructible. Más que cualquier cosa separable o condicionada.

Cultiva la tranquilidad como factor de iluminación.

Es su derecho de nacimiento tener una vida poderosa, pacifica y significativa. Usted verdaderamente puede lograr la iluminación con una vida pacifica, porque usted ya esta iluminado ahora mismo.

Si todavía no has llegado al estado de la auténtica Iluminación, debes saber que cualquier teoría referente a dirigir la atención al interior; o sobre la introspección, es engañarse a sí mismo.

Cuando estás sin pensamiento, hay no-mente. Lo puedes llamar la iluminación, lo puedes llamar samadhi, lo puedes llamar nirvana o lo que quieras.

La iluminación es transformación que acontece por sí sola cuando hay plena consciencia y aceptación.

La iluminación es la intimidad con todas las cosas.

Hasta que alcancéis la iluminación el Maestro Espiritual es indispensable.

La sabiduría de la Vida te está proporcionando la oportunidad para conducirte a la iluminación. No una iluminación futura, sino la que puede acontecer en ese preciso momento.

La iluminación será el comienzo, no el final. El comienzo de un proceso sin final en todas las dimensiones de la riqueza.

Conocer a los demás es sabiduría, conocerse a sí mismo es la iluminación.

La Iluminación es un estado de energía mental y espiritual inagotable e inconmensurable.

La identificación recíproca y natural (del ego y del reflejo de la consciencia) persiste mientras se la considera real; las otras dos identificaciones se desvanecerán cuando terminen los efectos del karma y cuando surja la iluminación.

Estudiar los Cuerpos Sutiles del ser humano y el alma a través de la ciencia espiritual es esencial para el crecimiento y la iluminación espiritual.

Solo hay una calamidad: la ignorancia. Y solo hay una solución: la iluminación.

Si puedes ver sin que la mente intervenga eso es iluminación. Si puedes oír sin que la mente se interponga eso es iluminación.

El propósito de la iluminación es volvernos tan conscientes, a través de una participación decidida, comenzando realmente guiar activamente nuestro proceso evolutivo.

La Iluminación es un estado de perfecta libertad, ausente de toda clase de limitación subjetiva.

La experiencia Zen, de la iluminación o de Satori, trasciende toda categoría de pensamiento, no se interesa en ninguna abstracción ni conceptualización.

La Iluminación Espiritual es comprender que todo ES, como debe SER.

La iluminación espiritual es una constante invitación, a través de cada momento de nuestra vida, a abrazarnos tal como somos, con todas nuestras imperfecciones.

Debemos lograr la iluminación antes de lograr la iluminación. No es después de haber logrado la iluminación cuando comprendemos su verdadero significado.

El despertar o la iluminación es la plena realización de la verdadera naturaleza de ese ser. Es sí mismo plenamente.

Muchos caminos conducen a la iluminación, pero en el fondo sólo hay dos: la razón y la práctica.

La iluminación espiritual es caminar en lo oscuro llevando consigo la luz, cambiando sin fijación, alcanzando la fuente de la unidad suprema para responder infinitamente.

La iluminación se une a las energías colectivas útiles y centradas en el amor, lo bueno y lo verdadero.

La Suprema Existencia está más allá del alcance de las palabras, pero es accesible al ojo dotado de iluminación pura.

Una experiencia tiene un comienzo, un medio y un final. La iluminación está más allá del tiempo. Es el fin de los tiempos, de verdad. Y es para siempre: infinito.

Aquel que a través de su estado de iluminación ya no diferencia entre el alma inmortal y la existencia, ni tampoco entre el universo y la existencia; a este hombre se le reconoce como un liberado en vida.

Buda no nació siendo un hombre extraordinario, alcanzó la iluminación como resultado de su propio esfuerzo, desarrollando al máximo su potencial, que tan solo era una semilla.

Despertar es salirnos del tiempo y del espacio, del pasado y del futuro, del lamento y la anticipación y de la búsqueda de diferentes estados y experiencias, incluso abandonar la búsqueda de la iluminación espiritual.

La iluminación es el entendimiento de que esto es todo, de que esto es perfecto, de que esto es. La iluminación no es un logro, es el entendimiento de que no hay nada que lograr; ningún lugar al que ir.

Al ser consciente, usted se convierte en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado. Entre Dios y el mundo. Este es el estado de unión con la Fuente que llamamos iluminación.

La postura y la manera de respirar son sólo medios para obtener la iluminación.

La mente trabaja en el pasado, por lo que solo puede usar el pasado, que es lo conocido, mientras que la iluminación es un estado en el que siempre estás en lo desconocido, por lo que no puedes pensar en ello.

En el transcurso del tiempo uno no siente ni siquiera la existencia de Dios. Después de alcanzar la iluminación uno ve que los dioses y las deidades son todos mayas.

Realmente no tienes idea de la iluminación hasta que realmente sucede, hasta que te toma el control, y eso es lo que sucede, te toma el control por completo.

El sabio no necesita de milagros para alcanzar la iluminación.

Una practica diaria diligente es iluminación.

Os saludo, amigos míos, con el saludo de la paz y agradecido por vuestra paciencia al seguir mis escritos en «La iluminación» durante este tiempo.