LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

VIVE EL PRESENTE ABSOLUTO
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR LA ESPADA DEL ESPIRITU

IMÁGENES DEL ESCRITOR LA ESPADA DEL ESPIRITU

FRASES COINCIDENTES

LA ESPADA DEL ESPIRITU

| FRASES | ESCRITOS |

La Biblia declara que el Falso Profeta trabajará junto al Anticristo para influenciar a personas de todo el mundo a la adoración de la Gran Bestia.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

| FRASES | ESCRITOS |

Como para los niños Santa, no importa si la iluminación o la salvación que se ofrece son reales o no, siempre y cuando la creencia en ello sí lo sea.

El camino de la Iluminación es natural.

La Iluminación es un estado de visión Trascendental, libre de toda ignorancia y puntos de vista erróneo.

Moisés vio a Dios en una zarza sin mucho valor que ardía en medio del desierto. Buda alcanzó la iluminación durmiendo debajo de una higuera. Jesucristo nació en un pesebre.

La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano y el ego quiere conservar las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el ser.

La identificación recíproca y natural (del ego y del reflejo de la consciencia) persiste mientras se la considera real; las otras dos identificaciones se desvanecerán cuando terminen los efectos del karma y cuando surja la iluminación.

Le dijo el río al buscador: ¿Crees realmente que hay que inquietarse por la iluminación? Por muchas vueltas que dé, yo siempre estoy rumbo a mi origen.

La iluminación espiritual es una rebelión contra todas las tradiciones.

Cuando estás sin pensamiento, hay no-mente. Lo puedes llamar la iluminación, lo puedes llamar samadhi, lo puedes llamar nirvana o lo que quieras.

El Zen es la única religión del mundo que enseña la iluminación repentina. Dice que la iluminación no lleva tiempo; puede ocurrir en un momento.

La iluminación espiritual es caminar en lo oscuro llevando consigo la luz, cambiando sin fijación, alcanzando la fuente de la unidad suprema para responder infinitamente.

En la sinfonía de la iluminación no hay religión, ni credo, es segura, te mantiene libre, sin apegos, sin control, te conducen a la armonía interior.

Los que entran en el camino con dianas y objetivos o tiene el apego a la idea de iluminación final o el despertar no puede avanzar.

Al ser consciente, usted se convierte en un puente entre lo No Manifestado y lo manifestado. Entre Dios y el mundo. Este es el estado de unión con la Fuente que llamamos iluminación.

Al ver que todos los placeres y lujos de este mundo no duran, que son huecos e inútiles, el apego disminuye naturalmente. Uno obtiene un gusto espontáneo por la liberación y la iluminación.

Cuando el monje supervisa la mente concentrada con ecuanimidad, aparece en él la ecuanimidad como factor de iluminación.

Cuando el cuerpo y la mente del monje están calmados en el arrebatamiento, aparece en él la tranquilidad como factor de iluminación.

Debemos lograr la iluminación antes de lograr la iluminación. No es después de haber logrado la iluminación cuando comprendemos su verdadero significado. La intención de hacer algo es de por sí la iluminación.

Ora a Dios con lágrimas en los ojos cuando quieras iluminación o te encuentras frente a cualquier duda o dificultad. El Señor eliminará todas vuestras impurezas, aplacará vuestra angustia mental y os dará iluminación.

Para tener buena salud, encontrar la felicidad verdadera en la familia y traer paz a todos, el hombre debe primero controlar su propia mente. Si lo logra, habrá llegado a la iluminación, y toda la sabiduría y virtud vendrán naturalmente a él.

El ideal natural para el ser humano es la Iluminación, porque el ser humano verdadero, el individuo genuino, en el fondo, nunca se sentirá satisfecho con nada que no sea el estado de la Iluminación.

La iluminación es una sinfonía si escuchas cada nota, te deleitas en ella y la dejas pasar, sin buscar permanencia en ellas, en su discurrir está la armonía.

Si tantos sabios se han esforzado tanto para lograr la iluminación espiritual, es porque es la mayor alegría que uno puede conseguir en la Tierra.

Para alcanzar la iluminación suprema uno reconoce espontáneamente su propia naturaleza original, la esencia mental que no puede crearse ni eliminarse.

La Iluminación comprende esencialmente tres estados: un estado de Conocimiento Superior, un estado de Compasión y Amor Infinito y un estado de Energía Inagotable.

No se trata en absoluto de practicar la meditación o de buscar la Iluminación; se trata de mirar dentro de uno mismo, de ver dentro de nuestra propia Naturaleza.

Cuando creemos firmemente en nuestro camino, hemos alcanzado ya la iluminación.

Los genuinos aspirantes a la auténtica Iluminación deberían primero interrogarse a sí mismos, para de ese modo descubrir su inherente luz espiritual.

Cultiva la investigación de las cualidades como factor de iluminación.

La iluminación no es un logro o una conquista, sino que consiste en regresar a casa.

La comprensión trasmitida desde Buda hasta nuestro tiempo es que, cuando se comienza el zazén, hay iluminación, aun sin ninguna preparación.

Iluminación es la solución a la búsqueda de Dios y no la encuentran en un lugar externo, si no más bien la encuentran en el interior.

El auténtico desasimiento para lograr la iluminación espiritual implica que el hombre debe retirarse, vaciarse y desapegarse del mismo desasimiento.

La Iluminación es un estado de perfecta libertad, ausente de toda clase de limitación subjetiva.

Tienes que encender tu propia lámpara; nadie más te dará la salvación. El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

El gran obstáculo para la iluminación espiritual es que estamos funcionando en modo de supervivencia. Estamos programados para ello de forma natural.

Llega al punto en que sólo quede el dueño de casa, sin que vengan huéspedes. Sólo entonces Dios, sólo entonces el estado de nirvana, la iluminación, la suprema luz, la verdad, o como quieras llamarlo, golpeará a tu puerta.

El zen es la base para alcanzar la Iluminación y ejercer la maestría.

Dirigir la atención al interior conduce a la liberación de los sentimientos ordinarios, y te permite llegar al trascendente reino de la suprema Iluminación.

Ten el valor de utilizar tu propio razonamiento. Ese es el lema de la iluminación.

Si todavía no has llegado al estado de la auténtica Iluminación, debes saber que cualquier teoría referente a dirigir la atención al interior; o sobre la introspección, es engañarse a sí mismo.

Os saludo, amigos míos, con el saludo de la paz y agradecido por vuestra paciencia al seguir mis escritos en «La iluminación» durante este tiempo.

En realidad el reino de los cielos existe en nuestro interior, y por eso toda alegría y toda felicidad sale de nuestro interior. No va a rescatarnos nadie. Al experimentar el amor verdadero y alcanzar la iluminación, nos salvaremos nosotros mismos.

Iluminación es el atributo de Dios que están buscando los Seres Humanos y se encuentra dentro de sí mismos.

Es un estado de no saber, eso es la iluminación. Y cuando estás realmente inmerso en no saber y no querer saber, no puede haber ninguna experiencia. No hay tiempo para ninguna experiencia.

Buda no nació siendo un hombre extraordinario, alcanzó la iluminación como resultado de su propio esfuerzo, desarrollando al máximo su potencial, que tan solo era una semilla.

Si puedes ver sin que la mente intervenga eso es iluminación. Si puedes oír sin que la mente se interponga eso es iluminación.

Debemos lograr la iluminación antes de lograr la iluminación. No es después de haber logrado la iluminación cuando comprendemos su verdadero significado.

La intención de hacer algo es de por sí la iluminación. Cuando sufrimos una dificultad o una desgracia, allí tenemos iluminación.

En este mundo, los aspirantes pueden encontrar la iluminación mediante dos caminos. Para la persona contemplativa está el camino del conocimiento; para la persona activa está el camino de los actos desinteresados. Fuente: