LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

LIBÉRATE DE LO MUNDANO
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR ANTONIO BLAY

IMÁGENES DEL ESCRITOR ANTONIO BLAY

FRASES COINCIDENTES

ANTONIO BLAY

| FRASES | ESCRITOS |

Una clave importante: no vivamos el cómo soy; busquemos qué soy; y después, quién soy.

Yo soy más yo, allí donde soy Inteligencia, soy Voluntad y soy Amor. Y eso que soy, lo soy como un punto focal de algo más grande.

Mientras vivas en lo que sientes, mal. Vive en lo que Eres detrás de lo que sientes.

Nada de lo que se diga de mí, lo Soy.

No es correcto decir yo tengo inteligencia o yo tengo voluntad; lo correcto es la Inteligencia que funciona a través mío o la Voluntad que funciona a través de mí.

Tú ya eres la Realidad que eres. Tú ya estás realizado. El problema está en que no te lo crees, pues tú crees ser algo o alguien: Margarita, José, etc.

Mirar con interés para ver y comprender.

Nadie puede manejar bien aquello con lo que está identificado.

En la medida que descubro lo que Soy, veo también lo que no soy. Entonces adquiero poder sobre esto que no soy el personaje o una serie de ellos.

Es un doble trabajo: ver lo que no eres y vivir lo que sí eres. Sin forzar, sin exigencia. La exigencia debe estar en Ser, no en intentar cambiar los modos. Cada momento estará asociado a su modo.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

| FRASES | ESCRITOS |

Os saludo, amigos míos, con el saludo de la paz y agradecido por vuestra paciencia al seguir mis escritos en «La iluminación» durante este tiempo.

El gurú no quiere nada del discípulo. Gurú es esa fuerza moviendo un alma hacia la iluminación. Las acciones del gurú son de pura compasión.

No es que menospreciemos la idea de lograr la iluminación, sino que lo más importante es el momento actual.

La iluminación es una condición en la que hemos llegado al final de esta relación con la experiencia humana dolorosamente centrada en el yo.

El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

El practicante espiritual está buscando consuelo, y para algunas personas la iluminación suena mucho como el consuelo final y total de todo.

El aquí y el ahora nunca se te volverá a escapar si tienes una comprensión correcta de La Iluminación en el Zen, un entendimiento que te dará paz y calma.

La iluminación se une a las energías colectivas útiles y centradas en el amor, lo bueno y lo verdadero.

La iluminación será el comienzo, no el final. El comienzo de un proceso sin final en todas las dimensiones de la riqueza.

La sabiduría de la Vida te está proporcionando la oportunidad para conducirte a la iluminación. No una iluminación futura, sino la que puede acontecer en ese preciso momento.

Descansa tus esperanzas en la base de la atención y haz tu morada en el principio de las cosas; sólo en medio del silencio esencial puedes encontrar la iluminación espiritual.

Al ver que todos los placeres y lujos de este mundo no duran, que son huecos e inútiles, el apego disminuye naturalmente. Uno obtiene un gusto espontáneo por la liberación y la iluminación.

La iluminación es volvernos decididos a guiar nuestro proceso evolutivo.

Percibir la naturaleza esencial y la Iluminación va más allá del tiempo.

La iluminación es la clave de todo, y es la clave para la intimidad, ya que es la meta de la verdadera autenticidad.

La Iluminación es un estado de visión Trascendental, libre de toda ignorancia y puntos de vista erróneo.

Solo hay una calamidad: la ignorancia. Y solo hay una solución: la iluminación.

La postura y la manera de respirar son sólo medios para obtener la iluminación.

La mente trabaja en el pasado, por lo que solo puede usar el pasado, que es lo conocido, mientras que la iluminación es un estado en el que siempre estás en lo desconocido, por lo que no puedes pensar en ello.

El sabio no necesita de milagros para alcanzar la iluminación.

Necesitamos iluminación, no solo individual, sino colectiva para salvar el planeta. Necesitamos despertarnos. Necesitamos practicar mindfulness si queremos tener un futuro, si queremos salvarnos a nosotros mismos y el planeta.

La iluminación es el final de la relación dolorosamente centrada en el yo.

La iluminación es única y real, es el estado sagrado en perfecta sintonía con Dios y con la existencia.

La iluminación no es una piedra filosofal que tenemos que encontrar.

No hacemos a la ligera la idea de la iluminación, pero lo más importante es este momento, no hay algún día en el futuro. Tenemos que hacer nuestros esfuerzos ahora mismo. Esto es lo más importante para nuestra práctica.

La meditación es un modo de vida. No es una actividad; es tu ser mismo. Tiene que ser constante, tiene que ser continua; tiene que serlo. Debe transformarse en una continuidad cristalizada. Sólo entonces se produce la iluminación; nunca antes.

Una practica diaria diligente es iluminación.

Tu alma en la unidad viviente alcanza la verdadera iluminación; unidad con Dios.

La iluminación debe basarse en la práctica.

La existencia condicional es el asiento de la Iluminación, siempre que conozcas cómo es en realidad.

En el mercado de la iluminación unos gustan de sentirse que están en un camino espiritual y comercializan sabiduría como si tratase de una mercancía.

La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio.

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.

Lo que en un estado de ignorancia se denomina consciencia, en un estado de Iluminación es llamado conocimiento; seguir el principio se denomina Iluminación, seguir las cosas se denomina ignorancia.

Cuando el cuerpo y la mente del monje están calmados en el arrebatamiento, aparece en él la tranquilidad como factor de iluminación.

La iluminación siempre es repentina: No hay un progreso gradual hacia ella, porque toda gradación es de la mente y la iluminación no es de la mente.

La Iluminación Espiritual es desaparecer todo EGO, y toda preocupación.

Un hombre común busca la libertad a través de la iluminación. Un hombre iluminado expresa la libertad a través de ser ordinario.

Una experiencia tiene un comienzo, un medio y un final. La iluminación está más allá del tiempo. Es el fin de los tiempos, de verdad. Y es para siempre: infinito.

Iluminación es el atributo de Dios que están buscando los Seres Humanos y se encuentra dentro de sí mismos.

Toda la gente rigurosa destruye su inteligencia y su cuerpo. Quienes alcanzan la iluminación lo han hecho en un estado relajado. La relajación es la tierra donde crecen las rosas de la iluminación espiritual.

La iluminación es el estado de la mente pura. Es conocimiento no dualista y se llama sabiduría primordial. Sus experiencias son auténticas; es decir, no tienen ilusión. La mente pura es libre y dotada de numerosas cualidades.

Cuando tenemos el espíritu tradicional de marchar en pos de la verdad tal como es y practicamos nuestro camino sin abrazar ninguna idea egoísta, alcanzamos la iluminación en su verdadero sentido.

Mantén siempre tu mente tan luminosa y clara como el vasto cielo, el gran océano y el pico más alto: vacía de todo pensamiento. Mantén siempre tu cuerpo lleno de luz y calor. Llénate a ti mismo con el poder de la sabiduría y la iluminación.

La iluminación no es un estado especial de perfección reservado para seres de otra dimensión.

El despertar o la iluminación es la plena realización de la verdadera naturaleza de ese ser. Es sí mismo plenamente.

El auténtico desasimiento para lograr la iluminación espiritual implica que el hombre debe retirarse, vaciarse y desapegarse del mismo desasimiento.

La iluminación espiritual no es un estado, una experiencia ni un objetivo que alcanzar en el futuro.

Si tantos sabios se han esforzado tanto para lograr la iluminación espiritual, es porque es la mayor alegría que uno puede conseguir en la Tierra.

Con cuánta intensidad y cuántas veces hemos dicho «¡basta!». Ésta es la aspiración del Ser. Es la sed interior de regresar a la verdad, a nuestra verdadera dimensión. Es el reclamo a la iluminación, a ascender a un nivel más alto de conciencia.