LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

VIVE EL PRESENTE ABSOLUTO
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR ANA LLOVERAS

IMÁGENES DEL ESCRITOR ANA LLOVERAS

FRASES COINCIDENTES

ANA LLOVERAS

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Confío en mí mismo.

Me es fácil dar amor a los demás.

Me parece bien establecer límites en las relaciones.

Está bien tener más dinero del que necesito.

Reprograma a tu subconsciente para que lo inconsciente no se haga consciente o el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida, y tú lo llamarás destino.

Me es seguro, divertido y fácil para mí estar delgado y sano.

Me acepto y me amo profundamente.

Siento en mí la presencia de Dios.

Me libero del pasado doloroso y miro con esperanza el bien que me espera ahora.

Aprendo de mis miedos que me llevan a la sabiduría.

Soy una parte necesaria del Plan Divino.

Confío en mi mismo para manejar el dinero con honestidad y sensatez.

Tomo la iniciativa de crear mi vida como yo la quiero.

Estoy sano y lleno de energía.

Perdono a mis padres por sus imperfecciones.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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Busca la iluminación y nuestra vida tendra un mejor sentido.

El budismo tibetano reconoce que para alcanzar la iluminación se necesitan ambos aspectos, el femenino y el masculino; es decir, sabiduría y compasión, a los cuales nos referimos en algunas ocasiones como sabiduría y método.

La iluminación es transformación que acontece por sí sola cuando hay plena consciencia y aceptación.

Amigos, hasta que alcancéis la iluminación el Maestro Espiritual es indispensable; por lo tanto, confiad siempre en vuestro sagrado Guía Espiritual.

La iluminación es una condición en la que hemos llegado al final de esta relación con la experiencia humana dolorosamente centrada en el yo.

La iluminación es tu cuerpo absolutamente relajado, y sin embargo, hay una luz de consciencia que alumbra en tu interior.

En realidad el reino de los cielos existe en nuestro interior, y por eso toda alegría y toda felicidad sale de nuestro interior. No va a rescatarnos nadie. Al experimentar el amor verdadero y alcanzar la iluminación, nos salvaremos nosotros mismos.

La iluminación es una sinfonía si escuchas cada nota, te deleitas en ella y la dejas pasar, sin buscar permanencia en ellas, en su discurrir está la armonía.

Toda la gente rigurosa destruye su inteligencia y su cuerpo. Quienes alcanzan la iluminación lo han hecho en un estado relajado. La relajación es la tierra donde crecen las rosas de la iluminación espiritual.

Cuando permaneces sumergido en lo ilusorio, no percibes con claridad el contenido de la Iluminación.

La iluminación es un fenómeno sorpresa, que abre en el ser humano la puerta a la grandeza divina y que viene acompañado de dos cambios sustanciales: el desmoronamiento del ego y la trascendencia del ser, del mundo finito a lo infinito.

Estudiar los Cuerpos Sutiles del ser humano y el alma a través de la ciencia espiritual es esencial para el crecimiento y la iluminación espiritual.

La mente trabaja en el pasado, por lo que solo puede usar el pasado, que es lo conocido, mientras que la iluminación es un estado en el que siempre estás en lo desconocido, por lo que no puedes pensar en ello.

La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.

Ve al origen dónde procede la luz interior. ¡Entra en el estado de la Iluminación! Conviértete en el amo de la consciencia misma.

Cultiva la atención consciente como factor de iluminación.

El mayor obstáculo que hay que superar es la resistencia del ego. El ego está más que feliz de que tú persigas la iluminación y participes en todo tipo de prácticas espirituales.

La paz solo puede venir como una consecuencia natural de la iluminación universal y de la fusión de razas, y aún estamos lejos de esta dichosa realización.

Estás viviendo el comienzo del Siglo XXI del Cerebro y el Milenio de la Mente, en un mundo que se está transformando desde una relativamente «oscura noche del alma» hasta una era de conciencia, desarrollo e iluminación espiritual.

Si puedes ver sin que la mente intervenga eso es iluminación. Si puedes oír sin que la mente se interponga eso es iluminación.

La Iluminación no puede alcanzarse simplemente a través de un dogma.

La iluminación entiende quién estás siendo ahora.

Ora a Dios con lágrimas en los ojos cuando quieras iluminación o te encuentras frente a cualquier duda o dificultad. El Señor eliminará todas vuestras impurezas, aplacará vuestra angustia mental y os dará iluminación.

Maestro, qué conseguiré al alcanzar el Satori, iluminación Espiritual preguntó el joven. Conseguirás llegar a casa por la noche y dormir plácidamente.

La iluminación no se alcanza después de entender la verdad. Darse cuenta de la verdad es vivir, existir aquí y ahora.

Hasta que alcancéis la iluminación confiad en vuestro Guía Espiritual.

La meditación trae la iluminación, trae el florecimiento, es la expresión del ser.

La iluminación sólo puede suceder cuando estás tan en silencio, tan relajado, que casi no estás. Tan sólo un puro silencio, e inmediatamente la explosión, la explosión sin fronteras de tu alma luminosa.

La iluminación no es la consecuencia de un deseo, es una comprensión que va destruyendo la idea del yo.

Ten el valor de utilizar tu propio razonamiento. Ese es el lema de la iluminación.

En el transcurso del tiempo uno no siente ni siquiera la existencia de Dios. Después de alcanzar la iluminación uno ve que los dioses y las deidades son todos mayas.

La Iluminación no puede alcanzarse llevando a cabo mecánicamente unos sistemas de prácticas fijos.

La Iluminación es un estado de conciencia clara y pura, un estado de Visión Espiritual directa, un estado de Conocimiento Superior.

La iluminación es la clave de todo, y es la clave para la intimidad, ya que es la meta de la verdadera autenticidad.

El ideal natural para el ser humano es la Iluminación, porque el ser humano verdadero, el individuo genuino, en el fondo, nunca se sentirá satisfecho con nada que no sea el estado de la Iluminación.

Una experiencia tiene un comienzo, un medio y un final. La iluminación está más allá del tiempo. Es el fin de los tiempos, de verdad. Y es para siempre: infinito.

El zen es la base para alcanzar la Iluminación y ejercer la maestría.

No hay principio a la iluminación, no hay medio ni fin. Si todavía ves la iluminación como una experiencia, no es la iluminación.

El método simple para la iluminación es conocerse primero a sí mismo.

La iluminación espiritual no puede ser dado, quitado ni perdido, por lo tanto no tenemos que convertirnos ni en maestros ni en discípulos.

Si a la Presencia «YO SOY» se le pide Luz, Amor, Sabiduría, Poder o Iluminación, es imposible ser egoísta. Una no va con la otra, «YO SOY» elimina lo negativa.

Descansa tus esperanzas en la base de la atención y haz tu morada en el principio de las cosas; sólo en medio del silencio esencial puedes encontrar la iluminación espiritual.

La iluminación no es más que la ausencia total de resistencia a lo que es. Fin de la historia.

La iluminación es el estado de paz que sucede cuando el flujo de pensamientos se calma.

Aunque hayamos logrado obtener y conservar el éxito y las riquezas, que nos proporcionan placer, todavía nos quedará un rincón vacío en nuestros corazones, que sólo se llenará cuando logremos alcanzar el estado de Iluminación.

La meditación es un modo de vida. No es una actividad; es tu ser mismo. Tiene que ser constante, tiene que ser continua; tiene que serlo. Debe transformarse en una continuidad cristalizada. Sólo entonces se produce la iluminación; nunca antes.

No existe una diferencia fundamental entre la preparación para la muerte y la práctica de la muerte, y la práctica espiritual que conduce a la iluminación.

El propósito de la iluminación es volvernos tan conscientes, a través de una participación decidida, comenzando realmente guiar activamente nuestro proceso evolutivo.

El ego necesita algunos problemas. Si entiendes esto, los problemas desaparecen. De esto se trata la iluminación: una profunda comprensión de que no hay problemas.

Cuando la atención consciente es continua e inamovible, aparece en el monje, la atención consciente como factor de iluminación.