LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES

ESCRITOS, FRASES Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO INTERIOR
UNA PALABRA Y SIN TILDE

ROSARIO CASTELLANOS

CITAS ROSARIO CASTELLANOS

CITAS ROSARIO CASTELLANOS

ROSARIO CASTELLANOS

Y no podemos escapar viviendo porque la vida es una de sus mascaras.

Nadie lo confesaba, pero todos estaban orgullosos de ser como juguetes en las manos de un niño.

La muerte sera la prueba de que hemos vivido.

El que se va se lleva su memoria, su modo de ser rio, de ser aire, de ser adios y nunca.

Pero alguien (ya no acierto con la estructura inmensa de su nombre) dijo entonces: No es bueno que la belleza este desamparada y electrizo una celula.

Damos la vida solo a lo que odiamos.

Para el amor no hay cielo, amor, solo este dia.

Somos la raza estrangulada por la inteligencia, «La insuperable, mundialmente famosa trapecista que ejecuta sin macula triple salto mortal en el vacio (la inteligencia es una prostituta que se vende por un poco de brillo y que no sabe ya ruborizarse).

En estas vastas galerias de muertos, de fantasmas reumaticos y polvo, nos hinchamos de orgullo y de soberbia.

Nos sorprende palpar un corazon en huelga y unos sesos sin tapa saltarina y un estomago inmune a los venenos.

No te acerques a mi, hombre que haces el mundo, dejame, no es preciso que me mates. Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren de algo peor que vergüenza. Yo muero de mirarte y no entender.

El aire no es bastante para los dos. Y no basta la tierra para los cuerpos juntos y la racion de la esperanza es poca y el dolor no se puede compartir.

Damos la vida solo a lo que odiamos

Para el amor no hay cielo, amor, solo este dia

Compartimos solo un desastre lento.

En el principio -dice esta capa geologica que toco- era solo la danza: cintura de la gracia que congrega juventudes y musica en su torno.

Para el amor no hay tregua

El que se va se lleva su memoria, su modo de ser rio, de ser aire, de ser adios y nunca

Bajo tu tacto tiemblo como un arco en tension palpitante de flechas y de agudos silbidos inminentes

Heme aqui suspirando como el que ama y se acuerda y esta lejos.

La soledad trazo su paisaje de escombros. La desnudez hostil es su cifra ante el hombre.

Rio de sangre, cinturon de fuego. En las tierras que tiñe, en la selva multipara, en el litoral bravo de mestiza mellado de ciclones y tormentas, en este continente que agoniza bien podemos plantar una esperanza.

Era como un durazno o como una mejilla y encerraba la dicha como los labios encierran cada beso.

No, yo no quiero hablar de nuestras noches cuando nos retorcemos como papel al fuego. Los espejos se inundan y rebasan de espanto mirando estupefactos nuestros rostros.

Porque hay aun un continente verde que imanta nuestras brujulas. Un ancho acabamiento de piramides en cuyas cumbres bailan doncellas vegetales con ritmos milenarios y recientes.

No son nube ni flor los que enamoran; eres tu, corazon, triste o dichoso.

Tu sabor se anticipa entre las uvas que lentamente ceden a la lengua comunicando azucares intimos y selectos.

Matamos lo que amamos. Lo demas no ha estado vivo nunca

Engaño en este ciego desnudarse, terror del ataud escondido en el lecho, del sudario extendido y la marmorea lapida cayendo sobre el pecho.

Punzaba el aire en las avispas multiples y vertia chorritos de miel en cada herida para que el equilibrio permaneciera invicto.

Yo soy de alguna orilla, de otra parte, soy de los que no saben ni arrebatar ni dar, gente a quien compartir es imposible.

En un dia de amor yo baje hasta la tierra: vibraba como un pajaro crucificado en vuelo y olia a hierba humeda, a cabellera suelta, a cuerpo traspasado de sol al mediodia.

Pero Dios rompe el freno y continua engendrando magnificas criaturas, seres salvajes cuyos alaridos rompen esta campana de cristal.

Debe de haber otro modo de ser, otro modo de ser humano y libre

¿Como podrias estar solo a la hora completa, en que las cosas y tu hablan y hablan, hasta el amanecer?

Y entonces supe: yo no estaba alli ni en ninguna otra parte ni habia estado nunca ni estaria.

Debe haber otro modo… Otro modo de ser humano y libre. Otro modo de ser.

El mundo era la forma perpetua del asombro renovada en el ir y venir de la ola, consubstancial al giro de la espuma y el silencio, una simple condicion de las cosas.

Hay ceguera y el hambre los alumbra y la necesidad, mas dura que metales.

Al pie de un sauce, triste Narciso de las aguas, o cerca de una roca inexorable quiero dejar mi cuerpo como el que deja ropas en la playa.

No me explico por que fue indispensable que alguien inventara el reloj y desde entonces todo se atrasa o se adelanta, la vida se fracciona en horas y en minutos o se quiebra o se para.

La oscuridad engendra la violencia y la violencia pide oscuridad para cuajar el crimen.

Matamos lo que amamos. Lo demas no ha estado vivo nunca. Ninguno esta tan cerca.

Ser de rio sin peces, esto he sido. Y revestida voy de espuma y hielo. Ahogado y roto llevo todo el cielo y el arbol se me entrega malherido.

Henos aqui hace un siglo, sentados, meditando encarnizadamente como dar el zarpazo ultimo que aniquile de modo inapelable y, para siempre, al otro.

De las bocas destruidas quiere subir hasta mi boca un canto, un olor de resinas quemadas, algun gesto de misteriosa roca trabajada.

Basta. No quiere mas la oreja, que su cuenco rebalsaria y la mano ya no alcanza a tocar mas alla.

Venturosa ciudad amurallada, ceñida de milagros, descanso en el recinto de este cuerpo que empieza donde termina el mio.

Algun dia lo sabre. Este cuerpo que ha sido mi albergue, mi prision, mi hospital, es mi tumba.

Heme aqui, ya al final, y todavia no se que cara le dare a la muerte.

¡No poder escapar del sueño que hace muecas obscenas columpiandose en las lamparas! Es asi como nacen nuestros hijos. Parimos con dolor y con vergüenza, cortamos el cordon umbilical aprisa como quien se desprende de un fardo o de un castigo.

No es que el poeta busque la soledad, es que la encuentra.

Abandonados siempre. ¿De que? ¿De quien? ¿De donde? No importa. Nada mas abandonados.

Feliz de ser quien soy, solo una gran mirada: ojos de par en par y manos despojadas.

Matamos lo que amamos. Lo demas no ha estado vivo nunca.

Visitaria en Europa lo tipico: alguna ruina humeante o algun pueblo afilando las garras y los dientes. Alguna catedral mal ventilada, invadida de moho y oro inutil y en el fondo un cartel: Negocio en quiebra.

Nunca digas que es tuya la tiniebla, no te bebas de un sorbo la alegria. Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro. Lo que el respira es lo que a ti te asfixia, lo que come es tu hambre. Muere con la mitad mas pura de tu muerte.

Y los signos se cierran bajo mis ojos como la flor bajo los dedos torpisimos de un ciego.

Mujer que sabe latin | Rosario Castellanos

Yo muero de mirarte y no entender

Miro las herramientas, el mundo que los hombres hacen, donde se afanan, sudan, paren , cohabitan.

Es esta rueda isocrona fija entre cuatro cirios, esta nube exprimida y paralitica y esta sangre blancuzca en un tubo de ensayo.

¿Que se hace a la hora de morir? ¿Se vuelve la cara a la pared? ¿Se agarra por los hombros al que esta cerca y oye? ¿Se echa uno a correr, como el que tiene las ropas incendiadas, para alcanzar el fin?

En mi aridez, aqui, llevo la marca de su pie sin regreso.

eramos el abrazo de amor en que se unian el cielo con la tierra

Y nos regocijamos de estar en el secreto, de guiñarnos los ojos a espaldas de la muerte.

El matrimonio es el ayuntamiento de dos bestias carnivoras de especie diferente.

Porque eramos amigos y a ratos, nos amabamos; quiza para añadir otro interes a los muchos que ya nos obligaban.

Amigo, no es posible ni nacer ni morir sino con otro. Es bueno que la amistad le quite al trabajo esa cara de castigo y a la alegria ese aire ilicito de robo.

No es que el poeta busque soledad, es que la encuentra.

Bajo tu tacto tiemblo como un arco en tension palpitante de flechas y de agudos silbidos inminentes.

eramos el abrazo de amor en que se unian el cielo con la tierra.

No es equitativo, y por lo tanto tampoco es legitimo que uno tenga la oportunidad de formarse intelectualmente y que al otro no le quede mas alternativa que la de permanecer sumido en la ignorancia

Ese dia de amor yo fui como la tierra: sus jugos me sitiaban tumultuosos y dulces y la raiz bebia con mis poros el aire y un rumor galopaba desde siempre para encontrar los cauces de mi oreja.

Porque si un dia cansados de este morir a plazos queremos suicidarnos abriendonos las venas como cualquier romano, nos sorprende saber que no tenemos sangre ni tinta enrojecida: que nos circula un aire tan gratis como el agua.

Heme aqui suspirando como el que ama y se acuerda y esta lejos

Tal vez yo no debiera descubrirlo pero fue el primer circulo vicioso mordiendose la cola.

Porque eramos amigos y, a ratos, nos amabamos

Y yo que me soñaba nube, agua, aire sobre la hoja, fuego de mil cambiantes llamaradas, solo supe yacer.

Hombrecito, ¿Que quieres hacer con tu cabeza? ¿Atar al mundo, al loco, loco y furioso mundo? ¿Castrar al potro Dios?

Hablabamos la lengua de los dioses, pero era tambien nuestro silencio igual al de las piedras.

Llevo la marca de su pie sin regreso

Hasta que un dia otro lo para, lo detiene y lo reduce a voz, a piel, a superficie ofrecida, entregada, mientras dentro de si la oculta soledad aguarda y tiembla.

Aprendi, si no a dar mas que no es facil, si a pedir menos que casi es indispensable.

Para el amor no hay tregua, amor. La noche no se vuelve, de pronto, respirable. Y cuando un astro rompe sus cadenas y lo ves zigzaguear, loco, y perderse, no por ello la ley suelta sus garfios.

Sin orgullo (¿que es el orgullo? ¿Una vertebra que todavia la especie no produce?) los hombres roban, mienten, como animal de presa olfatean, devoran y disputan a otro la carroña.

Considera, alma mia, esta textura aspera al tacto, a la que llaman vida.

No soy de los que exprimen su corazon en un lugar violento. Soy de los que atestiguan la belleza y la muerte de la rosa.

Y cuando bailan, cuando se deslizan o cuando burlan una ley o cuando se envilecen, sonrien, entornan levemente los parpados, contemplan el vacio que se abre en sus entrañas y se entregan a un extasis vegetal, inhumano.

A ningun otro hiere un olvido, una ausencia, a veces menos.

No era como ahora que parecemos aventadas nubes o dispersadas hojas.

Piensa en la tejedora; en su paciencia para recomenzar una tarea siempre inacabada.

El suicidio tambien paso de moda y no conviene dar un paso en falso cuando mejor podemos deslizarnos. ¡Que gracia de patines sobre el hielo! ¡Que tobogan mas fino! ¡Que pista lubricada! ¡Que maquinaria exacta y aceitada!

El hombre es animal de soledades, ciervo con una flecha en el ijar que huye y se desangra.

¿Por que decir nombres de dioses, astros espumas de un oceano invisible, polen de los jardines mas remotos? Si nos duele la vida, si cada dia llega desgarrando la entraña, si cada noche cae convulsa, asesinada.

No te acerques a mi, hombre que haces el mundo, dejame, no es preciso que me mates. Yo soy de los que mueren solos, de los que mueren de algo peor que vergüenza. Yo me muero de mirarte y no entender.

Estabamos entonces cerca, apretados, juntos. No era como ahora.

A veces, tan ligera como un pez en el agua, me muevo entre las cosas feliz y alucinada.

El encuentro es a oscuras. En el beso se mezcla el sabor de las lagrimas. Y en el abrazo ciñes el recuerdo de aquella orfandad, de aquella muerte.

Hombrecito, ¿que quieres hacer con tu cabeza? ¿Atar al mundo, al loco, loco y furioso mundo? ¿Castrar al potro Dios? Pero Dios rompe el freno y continua engendrando magnificas criaturas, seres salvajes cuyos alaridos rompen esta campana de cristal.

Mi sangre se enardece igual que una jauria olfateando la presa y el estrago pero bajo tu voz mi corazon se rinde en palomas devotas y sumidas.

¡Que cuidadosamente nos mentimos!¡Que cotidianamente planchamos nuestras mascaras para hormiguear un rato bajo el sol!

No hay que aceptar ningun dogma sino hasta ver si es capaz de resistir un buen chiste

No, no es la solucion tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoi ni apurar el arsenico de Madame Bovary ni aguardar en los paramos de avila la visita del angel con venablo antes de liarse el manto a la cabeza y comenzar a actuar.

La manzana cayo; pero no sobre un Newton de facil digestion, sino sobre el atonito apetito de Adan (se atraganto con ella como era natural).

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