LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

TU LUZ INTERIOR
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

 

NOVEDADES MÁS RECIENTES

FRASE GRÁFICAFRASE TEXTO

CUENTO PARA HOY

FRASES FERNANDO SAVATER

CITAS Y PENSAMIENTOS FERNANDO SAVATER

Publicación mas reciente de Fernando Savater sobre la amor y la ética

| DOBLES | FAMOSAS | HUMOR |
|
FILÓSOFOS | CONCIENCIA |

FERNANDO SAVATER

| FRASES | ESCRITOS |

La buena educación es el único mecanismo de revolución pacífica que hay. La educación es el antídoto contra toda la fatalidad.

Si deseas saber en qué puedes emplear mejor tu libertad, interroga sobre el uso de tu libertad… a la libertad misma.

La libertad no es una filosofía y ni siquiera es una idea: es un movimiento de la conciencia que nos lleva, en ciertos momentos, a pronunciar dos monosílabos: Sí o No.

A menudo pienso que la diferencia esencial entre una persona cultivada, o culta, y una persona inculta es que cuanto menos sabes, más tienes que gastar para divertirte.

El objetivo final de la educación es desarrollar la disposición a reconocer y respetar la semejanza esencial de los humanos más allá de nuestras diferencias de sexos, etnias o determinaciones naturales.

Nadie es capaz de dar lo que no tiene, ¿verdad?, ni mucho menos nada puede dar más de lo que es.

En la escuela sólo se pueden enseñar los usos responsables de la libertad, no aconsejar a los alumnos que renuncien a ella.

La ciencia describe y explica la realidad, pero la literatura expresa lo que supone para nosotros formar parte de esa realidad.

Se trata es de respetar a todas las personas, pero no a todas las ideas.

Decir que todas las culturas son igualmente respetables equivale a afirmar que da lo mismo cruzar un río por un puente que en balsa o andando por el fondo con una piedra pesada de brazos.

El problema no son las preguntas que los infantes formulan, sino las que nosotros nos tenemos que hacer luego.

Progresar es tanto innovar como conservar lo conseguido.

Los educadores, como los padres, solemos caer mal, nos pasamos la vida ofreciendo resistencia.

Se puede vivir de muchos modos, pero hay modos que no dejan vivir.

Nuestras desventuras no provienen de ninguna maldición bíblica sino de lo irremediablemente frágil de nuestra condición natural y de disparates y abusos que las sociedades consienten.

La mayoría de los sabios que he conocido son malos profesores, porque el sabio no entiende que alguien no sepa.

Lo que poseemos nos posee.

La vida es complejidad y casi siempre complicaciones.

Quiero decir que la educación es valiosa y válida, pero también que es un acto de coraje, un paso al frente de la valentía humana. Cobardes o recelosos, abstenerse.

Hablando el lenguaje que hoy resulta más próximo e inteligible, la sociedad progresa cuando amplía y consolida las capacidades de la ciudadanía.

A ese saber vivir, o arte de vivir, si prefieres, es a lo que llaman ética.

La ética es la práctica de reflexionar sobre lo que vamos a hacer y los motivos por los que vamos a hacerlo.

Creemos que podemos pasar sin los demás, nos halaga sentirnos independientes.

La ética no es más que el intento racional de averiguar cómo vivir mejor.

y no se puede decidir racionalmente entre tanta diversidad.

No hay educación si no hay verdad que transmitir, si todo es más o menos verdad, si cada cual tiene su verdad igualmente respetable

Después de tantos años estudiando la ética, he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir.

El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos.

En mi perpetua ejecutoria de aprendiz en nada he logrado ser magistral…

La fidelidad es tener fe, ser fiel a alguien, pero en un sentido más amplio: tener fidelidad a su afecto, a sus gustos, hacer las cosas por cariño, por interés de verla vivir mejor, pero no exclusivamente en el terreno sexual.

A diferencia de la vejez, que siempre está de más, lo característico de la juventud es que siempre está de moda.

Los años nos van quitando el pelo, los dientes y también las ideas.

La ambición por tener poder y dinero muchas veces sirve de tapadera de carencias que no pueden adquirirse como los bienes materiales.

El Rey sirvió de apaciguador de fieras en la época de la transición, cuando durante varios años la pelota democrática estuvo en el alero. Después ha sabido colaborar a difundir una imagen positiva y razonablemente glamurosa de España por el mundo.

Lo único que debiera permanecer siempre actual es la culta curiosidad por cuántas configuraciones distintas suele adoptar en el tiempo y el espacio lo que irremediablemente somos.

Esos enjambres de tantos colores de piel pertenecen todos a una misma raza, la de los damnificados por la brutalidad humana y atropellados por el carro atroz de la historia.

La juventud es el suplemento vitamínico de la anémica rutina social.

El mundo está lleno de supuestos rebeldes que lo único que desean en el fondo es que les castiguen por ser libres, que algún poder superior de este mundo o de otro les impida quedarse a solas con sus tentaciones.

El terrorismo es inmune, se nutre de los minutos de silencio multitudinarios. Sólo la resistencia individual le contraría.

El trabajo es una obligación, hijo de la necesidad, mientras que la actividad es ejercicio alegre del deseo.

Toda riqueza es social. Nadie se hace rico en la soledad o por su propio genio, porque su talento se ejerce socialmente y ésa es la clave de su éxito.

El dinero, que a veces es producto del trabajo y otras no, creó nuevas jerarquías.

Si ya sabemos todos que Dios es de Bilbao, ¿qué más da que el nuevo obispo sea de Salamanca?

Proteger al individuo contra sí mismo cuando este no lo solicita es un abuso tiránico.

El nacionalismo es una inflamación de la nación igual que la apendicitis es una inflamación del apéndice.

Escribir y publicar son cosas imprescindiblemente unidas: o uno escribe, y por tanto, publica, o gusta tan sólo de las bellas letras y, por tanto, le basta con leer.

La publicidad es una fábrica de sueños, de inventos maravillosos, que nosotros creamos en nuestro interior y que ella materializa en el exterior.

La idea de España me la sopla y me la suda. A mí lo que me interesa son los derechos, los valores y los ciudadanos.

La política no es más que el conjunto de razones para obedecer y de razones para sublevarse.

Siempre tuve el firme propósito de no trabajar. No trabajar significa cultivar la fidelidad a aquello que causa placer… y lograr rentabilizarlo.

La idea de España me la sopla. Es una idea metafísica que no me produce ni frio ni calor. Lo que hay que defender son los derechos ciudadanos.

Un pensamiento no paradójico me resulta casi insoportable, un pensamiento cerrado en sí mismo, coherente, que no admite la paradoja.

Piense usted lo que quiera, pero piénselo.

Sí, en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme.

El amor sin ternura es puro afán de dominio y de auto afirmación hasta lo destructivo. La ternura sin amor es sensiblería blanda incapaz de crear nada.

La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, pero no será ni buena ni humana.

No podemos utilizar el ataque, la crítica, incluso la sátira contra una idea, para provocar algo que humille u ofenda a los demás. Ahora, si se trata de ideas, hay que saber pararse frente aquellas que son peligrosas.

Sólo los que saben son libres.

Mi sueño es el de Picasso; tener mucho dinero para vivir tranquilo como los pobres.

No hay educación si no hay verdad que transmitir, si todo es más o menos verdad, si cada cual tiene su verdad igualmente respetable y no se puede decidir racionalmente entre tanta diversidad.

El mundo está lleno de genios, pero hacen falta más maestros.

Muchas veces somos demasiado exigentes con las promesas de los políticos. Estos personajes las utilizan para ofrecerse y venderse a los electores.

Si no somos corresponsables del pasado, tampoco tendremos derecho a reclamarnos legítimos propietarios del futuro.

No se pueden respetar las ideas totalitarias, xenófobas, racistas, excluyentes, que violen los elementales derechos humanos.

Es mejor saber después de haber pensado y discutido que aceptar los saberes que nadie discute para no tener que pensar.

Uno no puede hacer nada por las personas que ama, sólo seguir amándolas.

Con el terrorismo no hay que dialogar más que sobre la entrega de las armas, el final de la violencia, a medio plazo, quizá de aliviar las condenas, etcétera.

Salvo los más instintivos, todos nuestros goces son aprendidos, es decir imitados.

Cuando una dama pregunta a un anciano por sus amores pasados no demuestra curiosidad, sino crueldad.

Lo máximo que podemos obtener, sea de lo que sea, es la alegría.

Lo que tenemos los humanos en común es el repudio a los peores crímenes…

No hay que olvidar, especialmente cuando hablamos de vivir para trabajar, que lo importante es sólo trabajar para vivir, y no sacrificar la vida al trabajo.

Todas las madres y todas las patrias nos quieren pequeños para que seamos más suyos.

En lo que más nos diferenciamos de los animales es en nuestra posibilidad de sentir complejos, sea de superioridad, de inferioridad o de identificación.

La envidia es la raíz de los grandes males de la sociedad.

Decir que todas las culturas son igualmente respetables equivale a afirmar que da lo mismo cruzar un río por un puente que en balsa o andando por el fondo con una piedra pesada en los brazos.

La ética de un hombre libre nada tiene que ver con los castigos, ni con los premios repartidos por la autoridad, sea ésta humana o divina, que para el caso es lo mismo.

El problema no son las preguntas que los niños formulan, sino las que nosotros nos tenemos que hacer luego.

Uno puede estar a favor de la globalización y en contra de su rumbo actual, lo mismo que se puede estar a favor de la electricidad y contra la silla eléctrica.

Cuando nos referimos al robo, en general hablamos de la depredación, de privar a personas de forma injusta de cosas que tienen derecho a disfrutar. En cambio, dudamos en utilizar la expresión robo cuando se trata de una acción efectuada por una necesidad.

En una sociedad de consumo, de ofertas, de tentaciones, la idea del saqueo puede transformarse en una gran fiesta.

Moral es el conjunto de comportamientos y normas que tú, yo y algunos de quienes nos rodean solemos aceptar como válidos; ética es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tienen personas diferentes.

No tienes que buscar hoy todos los placeres, sino que tienes que buscar todos los placeres de hoy.

El robo está siempre asociado a la idea del poder.

Queremos la paz, pero la paz no puede ser nunca mera ausencia de violencia, sino que debe ser presencia y vigencia de la Constitución, sin coacciones, extorsiones ni amenazas.

Las leyes no están para esclavizar sino para encauzar la libertad.

El amor por algo o por alguien puede tener una contrapartida siempre alejada de la indiferencia: desamor u odio hacia quien no piensa igual o no corresponde a esos sentimientos.

El aburrimiento es la explicación principal de por qué la historia está tan llena de atrocidad.

Los elementos del bienestar hoy no son un logro ni de la derecha ni de la izquierda, sino de la civilización.

Vivimos en una época en la cual el ocio es más cansado que el trabajo.

Sin duda son los políticos quienes, en cualquier lugar del planeta, cargan, con mayor o menor justicia, con el sambenito de ser quienes más promesas hacen y, por contra, los más incumplidores.

El mismo Dios que prohíbe que los hombres se asesinen unos a otros es el que ha establecido que la muerte es el precepto universal que prolonga la vida: morimos para que los demás puedan vivir.

Educar es seleccionar de todo lo que conocemos aquello que nos parece más relevante e importante para transmitirlo.

La publicidad es una sarta permanente de promesas y juramentos al consumidor.

Casi siempre los celos se relacionan con la envidia. Pero la diferencia básica es que se siente envidia de lo que uno no tiene y celos de lo que uno tiene.

La cortesía abarca la ternura sin ñoñeces, el humor y un cierto saber estar en cada ambiente.

La política se ha llenado de individuos que se reconocen y se promocionan mutuamente con una simple mirada, es la mirada del poder.

La envidia es el más sociable de los vicios. Proviene de nuestro carácter de animales gregarios.

El hombre es un ideal de conducta libre.

He sido un revolucionario sin ira y espero ser un conservador sin vileza.

Idiota: Del griego idiotés, utilizado para referirse a quien no se metía en política, preocupado tan sólo en lo suyo, incapaz de ofrecer nada a los demás.

Cuando el placer del amor nos abandona definitivamente, sabemos que nuestro pobre cuerpo se ha hecho del todo candidato a la muerte.

Las lenguas tienen dos grandes enemigos, los que las imponen y los que las prohíben.

Quienes son respetables son las personas no las creencias.

Personalmente entiendo el amor como el deseo casi desesperado de que alguien perdure, a pesar de sus deficiencias y de su vulnerabilidad.

Dentro de una campana de cristal, sólo se piensa en vacío.

Quien se ha visto desde la cuna privado de lo humanamente más necesario es difícil exigirle la misma facilidad para comprender lo de la buena vida que a los que tuvieron mejor suerte. Si nadie te trata como humano, no es raro que vayas a lo bestia…

Nada puede reclamarse cuerdamente a la vida.

Lo más importante intelectualmente hoy no es tanto comprender los motivos de los terroristas, sino los nuestros para resistirles sin emplear sus propias armas.

El problema es que el país se rompa en nuestras cabezas y los ciudadanos dejen de pensar en la unidad como algo positivo.

Las órdenes y las costumbres tienen una cosa en común: parece que vienen de fuera que se te imponen sin pedirte permiso. En cambio, los caprichos te salen de dentro.

El deseo de tener más y más dinero, tampoco me parece del todo sano. La verdad es que las cosas que tenemos nos tienen ellas también a nosotros en contrapartida: lo que poseemos nos posee.

Muy pocas cosas conservan su gracia en la soledad; y si la soledad es completa y definitiva, todas las cosas se amargan irremediablemente.

Mi «haz lo que quieras» no es más que una forma de decirte que te tomes en serio el problema de tu libertad, lo de que nadie puede dispensarte de la responsabilidad creadora de escoger tu camino.

Nuestra libertad es una fuerza en el mundo, nuestra fuerza.

Hay cosas que dependen de mi voluntad y eso es ser libre, pero no todo depende de mi voluntad, entonces sería omnipotente, porque en el mundo hay otras muchas voluntades y otras muchas necesidades que no controlo a mi gusto.

Por muy achuchados que nos veamos por las circunstancias, nunca tenemos un sólo camino a seguir sino varios.

Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que elegir y aceptar con humildad lo mucho que ignoramos.