el YO es al que debo aprender a preguntar

Cuando el yo pregunta a sí mismo, no hay respuesta verbal. Él yo es al que yo debo aprender a preguntar. Recibiendo la pregunta es en sí la respuesta.

CARLOS SILVA

EL ARTE DE CUESTIONARSE

Él yo es el único al que yo debo aprender a preguntar.

Carlos Silva el autor de PRANAYAMA nos dice que el arte de preguntarse está compuesto de dos, tres, ó cuatro, ó cinco movimientos psíquicos. Menos son, mejor es. Depende del objeto de la investigación. ¿Podemos llamarlos movimientos psicológicos? Porque tienen una secuencia lógica y centran inequívocamente, al sujeto de la mente: Él yo. Él yo es el único al que yo debo aprender a preguntar. Cuando él yo pregunta a sí mismo, no hay respuesta verbal. El darse cuenta y el preguntarse; el preguntarse y el darse cuenta de la pregunta, recibiéndola, es en sí la respuesta.

RESPUESTAS

La respuesta nunca es verbal.

El repetir. Es hoy día algo conocido, el que en los primeros 3 años de vida se graba el 50% del condicionamiento que nuestros amados más cercanos transmiten. De ahí la intensidad de la repetición: !Cuidado con el lobo! !Viene el lobo! !Te llevo al cuarto oscuro! Sin fin. De los 3 a los 7 años un 35% y hasta los 17 el 15% restante. Después Ud. repite como una más o menos, buena máquina.

Como resultado de esta doma, ¿que vulnerabilidad le ha quedado? ¿Qué caparazón ha desarrollado? ¿Qué Sistema Defensivo tan veloz y anticipativo ha creado? Dependiendo de ello, son necesarios como mínimo, unos 20 minutos de repetición para que una información penetre a la memoria profunda y actúe como una segunda naturaleza. El repetir incansablemente las acusaciones del miedo han desequilibrado la mente y el corazón.

La búsqueda del sí, que es la inseguridad del ego-yo buscando seguridad, ha sido y es tan obsesiva, que la ha desequilibrado más aún. Las preguntas sin respuesta son lo único que puede equilibrarla. Que cada cosa tenga su lugar y proporción.

LOS MOVIMIENTOS

  1. El primer es el reconocimiento afirmativo:
    Yo sufro.
  2. El segundo es:
    Yo tengo miedo de sufrir.
  3. El tercero es:
    Convertir Yo tengo miedo de sufrir, en pregunta: ¿Yo tengo miedo de sufrir?
  4. El cuarto es preguntarse al revés la misma pregunta. Esto es, cambiando el sujeto:
    ¿Yo, tengo miedo de sufrir? ó ¿Yo sufro porque tengo miedo?
  5. El quinto es todavía preguntarse:
    ¿Yo, tener miedo de sufrir, no es un sufrimiento?

Como se ve el movimiento uno y dos lo hemos condensado y partimos de una afirmación: Yo tengo miedo de sufrir. Las variantes pueden ser muchas. También se puede comenzar del tres, dando por obvio todo lo anterior. ¿Yo tengo miedo de sufrir? ó Yo sufro porque tengo miedo? Yo tengo miedo de la soledad. ¿Yo tengo miedo de la soledad? ó ¿Yo estoy aislado porque tengo miedo? ¿Yo, tener miedo de la soledad no es un sufrimiento?

Se puede hacer, como ya hemos dicho, de diversas formas. Lo importante es hacerlo. Si es posible de todas las formas. Al revés y al derecho. A continuación hay una serie de preguntas sin respuesta. Trabájalas con intensidad, con determinación y con pasión.

  • ¿Yo tengo miedo de morir? ó ¿Yo no vivo porque tengo miedo?
  • ¿Yo, tener miedo de morir, no es un sufrimiento?
  • ¿Yo tengo miedo de equivocarme? ó ¿Yo me equivoco porque tengo miedo?
  • ¿Yo, tener miedo de equivocarme, no es equivocado?
  • ¿Yo tengo miedo de perder? ó ¿Yo pierdo porque tengo miedo?

EL TEMOR

 Él yo, ego, mí, es la única causa de todo lo indeseable.

El temor es un dardo envenenado por el pasado, que se localiza en el corazón, paralizándolo. El temor es el verdadero núcleo central de lo que llamamos yo. Él yo, ego, mí, es la única causa de todo lo indeseable. La vida esta moldeada por el temor al dolor. El dolor a perder. El dolor a no ganar. El dolor de ser engañado. El temor al dolor es el temor a los demás, pues siempre el dolor viene a través de los demás, en la relación con los demás.

  • El temor es una creación del pasado que pretende prevenir, anti­cipar, evitar que suceda todo lo doloroso.
  • El temor para evitar lo doloroso e indeseable, lo proyecta todo el tiempo.
  • El temor no tiene realidad en el presente, ni tampoco vida en sí.
  • El temor saca ventajas del dolor.

EL ORDEN

¿El dolor es anterior al temor? ¿Cuál es la verdadera causa del dolor?

La estúpida mente humana piensa que el dolor es necesario. El dolor de la pérdida es necesario porque sino lo perdería todo. Si fuese feliz en la pérdida como en la ganancia, lo perdería todo sin darme cuenta. Esta es la lógica de la mente. Tiene que haber incendios, sino ¿Que harían los bomberos?

Aterrorizado por el temor de que los demás se den cuenta, me pongo en el lugar de los demás para evitar que se den cuenta. La mente-yo-ego-temor acusa a los demás. Toda acusación es la prueba de la culpabilidad del que acusa. Él yo se oculta acusando, proyectando su culpabilidad afuera.

  • El temor me acusa de lo que no sucedió.
  • El temor me amenaza con lo que podría suceder.
  • El temor me amenaza con lo que podría haber sucedido.
  • El temor me amenaza a que los demás se den cuenta.
    El deseo de ocultarse de los demás.
  • El temor me amenaza a no ser reconocido.
    El deseo de ser reconocido.

El miedo se oculta amenazando y tratando de que no suceda lo que ya sucedió y está sucediendo. Caos y contracción sin fin. El temor dice que para evitar el caos se debe afirmar y fortalecer lo que está, qué es el temor-caos. El temor, que es el pasado, da la ilusión de protegernos del futuro. El querer saber anticipadamente representando lo que sucederá en el fututo abre la puerta a la expresión del pasado, el temor, la irracionalidad.

TEMOR DOLOR Y PLACER

El temor, el dolor y el placer van siempre juntos.

El temor amenaza con el dolor, dando simultáneamente placer. Así la víctima se entrega y se corrompe mas y mas.

  • ¿Puedo yo darme cuenta del temor en si mismo?
  • ¿Puedo yo ver el temor desde si en si?
  • ¿Puede el temor-yo darme cuenta que a quien corrompo es a mi?
  • ¿Puedo yo darme cuenta del dolor?

RESEÑA BIOGRÁFICA DE CARLOS SILVA

Carlos Silva nació en Montevideo, Uruguay. Muy joven trabajó en El País. Como periodista, corrector y también en la administración. En 1962 viajó a Saanen, Suiza, donde por primera vez se encontró personalmente con J. Krishnamurti. Después, por cerca de diez años navegó y corrió regatas en barcos a vela. Viajó intensamente por el Río de la Plata y el Atlántico Sur hasta Río de Janeiro.

En 1971, llegó a Inglaterra para correr la Admiral Cup. Después de esto formó parte del personal del Centro Educacional de Krishnamurti en Brockwood Park, Hampshire, que había comenzado solo dos años antes. Estuvo allí por cuatro años. Más tarde conoció en Barcelona a H.W.L. Poonja, quien fuera discípulo de Ramana Maharshi en Arunachala.

Viajó a India en el 1975 y 76. Pasó allí algún tiempo con Nisargadatta Maharaj, autor del libro Yo soy Aquello, en Bombay. Estuvo con Anandamayi Ma, de Benares, en Kampoor. Visitó el Ramana Ashram en Tiruvannamalai y también la escuela de Krishnamurti en Rishi Valley en el sur de India.

En 1983 comenzó el Ramana Center of Yoga en Roma, junto con Sofía Sanguinetti.

En 1986 en Roma publicó dos libros: PRANAYAMA, Respirar es vivir. Son ocho charlas que intentan llevar al cuarto movimiento. El otro, de bolsillo, se llamó Herramientas de Trabajo Interior o El Arte de Cuestionarse.

En 1990-91-92, viajó en el velero Rocket II, desde Montevideo a al Caribe, al que recorrió extensivamente. En el verano del 93 escribió El Cuarto Movimiento, que había comenzado en 1987. En enero y febrero de 1995 viajó a Lucknow, India, y se encontró con Poonjaji. Fallece el 6 de Septiembre de 1997.