La lengua y los dientes

Ilustración del cuento: La lengua y los dientes

El camino de la vida es movimiento, y muchos, están fijos; la vida fluye, y muchos, se han estancado; la vida es flexible y libre, y muchos están rígidos y paralizados.

Cuento zen sobre el camino

Mientras Chang Chuang, el maestro de Lao Tsé estaba enfermo, este fue a visitarlo y le dijo:

¡Estás muy enfermo, Maestro!

¿No tienes nada que decirme?

¿Mi lengua aún está ahí?

¡Está! Respondió Lao Tsé.

¿Mis dientes están ahí?

¡No!

¿Y sabes por qué?

Preguntó nuevamente Chang Chuang.

¿No será que la lengua dura más por ser blanda?

¿Y que los dientes, por ser duros, por ser rígidos, se caen antes?

¡Maestro Lao Tsé, acabas de resumir todos los principios relativos al mundo!

¡No necesitas más de mis enseñanzas!

MORALEJA

Piénsalo, la vida está en movimiento, y muchos, en cambio, están fijos; la vida fluye, y muchos, en cambio, se han estancado; la vida es flexible y libre, y muchos, en cambio, están rígidos y paralizados.

Lao Tsé dijo años después:

Quienes se mantienen en el Camino para guiar a la gente fluyen con los acontecimientos a medida que suceden y actúan conforme a lo que la gente hace. Responden según la evolución de cada ser y están en armonía con los cambios de cualquier acontecimiento.

Así pues, el Camino está vacío y no es codificado, llano y fácil, claro y en calma, flexible y complaciente, sin adulteración y puro, plano y simple. Estas son imágenes concretas del Camino.

La no cosificación vacía es la morada del Camino. Incluso la facilidad es la base del Camino. La calma clara es su espejo. La complacencia flexible es su función. La inversión es normal para el Camino: la flexibilidad constituye su firmeza, la complacencia su fuerza.


CUENTOS RELACIONADOS


vida
Cuento Zen: El deseo de vida y muerte

El deseo de vida y muerte

El deseo de vivir y de morir van unidos, se unifican. Porque si la vida requiere deseo, la muerte también necesita del deseo. No decimos que Cristo murió.


Cuento Zen: Vivir la vida

Vivir la vida

Cada paso del recorrido de la vida se contribuye hacia al final. Es algo simple, obvio. Si has estado danzando en tu vida, tu muerte será una gran danza.


Cuento Zen: Los retos en la vida

Los retos en la vida

Sea cual sea el reto en la vida, nunca jamás lo evites. Has de vivirlo; eso es parte del progreso de la vida, del crecimiento interior, de la evolución.


vivir
Cuento Zen: La novela por la mitad

La novela por la mitad

La vida siempre está en la mitad. Siempre estás en el medio, no conoces el principio. Las religiones de alguna forma tratan de suministrar el principio.


Cuento Zen: Vivir en forma natural

Vivir en forma natural

Vive de modo natural, sin intentar mejorar, sin vivir a través de ideas, sin vivir a través de las disciplinas morales, viviendo feliz una vida natural.


Cuento Zen: Vivir con sencillez

Vivir con sencillez

Sencillez es vivir la vida sin ideales, una vida no enraizada en el pasado, nunca motivado por el futuro, una vida completamente en el aquí y en el ahora.


cuentos
Cuento Zen: El temor a lo desconocido

El temor a lo desconocido

Si encuentras la oportunidad de riesgo y miedo, no la desaproveches, y así no serás un perdedor. El riesgo es la única garantía que tienes de estar realmente vivo.


Cuento Zen: El juego de la vida

El juego de la vida

En el momento en que aceptas, toda ansiedad desaparece. Surge una gran aceptación, y así es como tiene que estar tu mente, sin la penuria de la oración.


Cuento Zen: ¿Cómo evitar accidentes?

¿Cómo evitar accidentes?

Si estás despierto, puedes evitar los accidentes. Si te vuelves centrado, alerta, vigilante, un testigo, todos los accidentes se disipan, se evaporan.