LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL

ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
ESCRITOS Y CUENTOS PARA EL CRECIMIENTO Y CONOCIMIENTO INTERIOR

 

PORTADAS DEL ESCRITOR PEMA CHODRON

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FRASES COINCIDENTES

PEMA CHODRON

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Tenemos que dar lo mejor de nosotros y al mismo tiempo renunciar a toda esperanza de resultados.

Sólo podemos reconocer lo que estamos sintiendo si nos hallamos en un espacio abierto y libre de juicios.

Si se aprende a abrir el corazón, todos, incluso las personas que nos vuelven locos, pueden ser nuestros maestros.

Todas las cosas de nuestra vida pueden despertarnos o ponernos a dormir, y básicamente depende de nosotros dejar que nos despierten.

La paciencia ve las cosas de manera que todo sea una alegría para usted.

Lo que haces por tu persona, también lo haces por los demás, y lo que haces por los demás, lo haces por ti.

El sufrimiento empieza a disolverse cuando cuestionamos la creencia o la esperanza de que hay algún lugar donde ocultarse.

La agresión más fundamental, el peor daño que podemos hacer nos hace a nosotros mismos es permanecer ignorantes porque no tenemos el valor y el respeto para mirarnos con honestidad y bondad.

Nunca deberías tener expectativas con respecto a los demás. Simplemente sé bondadoso con ellos.

Nuestra incomodidad surge de todo nuestro esfuerzo por poner tierra bajo nuestros pies, para realizar nuestro sueño de estar constantemente bien.

El miedo es la reacción natural al acercarse a la verdad.

El odio nunca cesa con el odio, tan sólo desaparece con el amor. Ésa es una ley antigua y eterna.

Cuando vivimos una gran decepción, no sabemos si ahí se acaba la historia; también podría ser el principio de una gran aventura.

Las personas que nos resultan repelentes nos muestran sin desearlo los aspectos inaceptables de nosotros mismos, que de otro modo no podríamos ver.

Si se aprende a abrir el corazón, se busca comprender antes de acordar, se deja de adelantar conclusiones, se valida lo que el otro ofrece para dar y se construyen relaciones congruentes, el camino del aprendizaje aparece claro.

Si se aprende a abrir el corazón, se permite reconocer al otro como maestro y darle autoridad, espacio y tiempo para que enseñe, lo haga dándose cuenta o sólo sirva como modelo.

Nos aferramos a la esperanza, y la esperanza nos roba el momento presente.

La paciencia posee una enorme honestidad. Cuando se practica la paciencia no se contraer la cólera, sino que uno se sienta directamente sobre ella.

Comenzar un viaje espiritual es como entrar en un barco muy pequeño y salir al mundo en busca de tierras inexploradas. Con la práctica viene la inspiración, pero tarde o temprano también encontraremos miedo.

Eres el cielo. Todo lo demás es justo el tiempo.

Si se aprende a abrir el corazón, se bajan las etiquetas, se deja de juzgar, y fundamentalmente, no se intenta cambiar a los demás y se los libera a ser quienes están siendo.

La paciencia es el antídoto contra la agresividad. Al querer ser pacientes podemos superar toda nuestra cólera acabando con todo el dolor y el sufrimiento.

La agresión más fundamental hacia nosotros, el daño más importante que podemos hacernos a nosotros mismos, es permanecer en la ignorancia por no tener el valor y el respeto de mirar con honestidad y con cuidado.

Si se aprende a abrir el corazón, se reconoce que no hay mejor modo de recorrer el aprendizaje que en compañía.

Sólo en la medida en que nos acontece la aniquilación una y otra vez podemos hallar en nosotros aquello que es indestructible.

Si se aprende a abrir el corazón, se pide lo que se necesita, se trabaja las relaciones desde el 50 por ciento y se deja que los demás elijan la forma de aparecer.

Sólo en la medida en que nos exponemos a la aniquilación una y otra vez podemos hallar en nosotros aquello que es indestructible.

Hay tres venenos primordiales: la pasión, la agresión y la ignorancia.

Cuando nos aferramos agresivamente a nuestras propias opiniones, por muy válida que sea nuestra causa, simplemente estamos añadiendo más agresión y violencia a nuestro planeta, y por tanto aumentando su dolor. Cultivar la no agresión es cultivar la paz.

Así que considérese afortunado la próxima vez que encuentre miedo, porque ahí es donde entra el valor.

La compasión hacia los demás comienza con la bondad hacia nosotros mismos.

No nos sentamos en meditación para convertirnos en buenos meditadores, sino para estar más despiertos en nuestra vida cotidiana.

Honestidad, sin amabilidad, humor y buena voluntad, puede ser simplemente mezquino.

Siendo bondadosos con nosotros mismos nos hacemos buenos con los demás. Siendo buenos con los demás —si lo hacemos adecuadamente, con la comprensión correcta— nosotros también nos beneficiamos.

Si se aprende a abrir el corazón, se elige lo que el otro tiene para dar y no se da prioridad a lo que no gusta, no satisface o se preferiría que fuera distinto.

¿Estás experimentando inquietud? ¡Quédate! ¿Tienes miedo y el odio está fuera de control? ¡Quédate! ¿Te duelen las rodillas y te duele la espalda? ¡Quédate! ¿Qué hay para almorzar? ¡Quédate! ¡No puedo quedarme ni un minuto más! ¡Quédate!

La práctica de la meditación no se trata de intentar mirar hacia otro lugar para convertirse en algo mejor. Se trata de hacerse amigo de lo que ya somos.

La peor agresión a nosotros mismos, la peor de todas, es permanecer ignorante por no tener el valor y el respeto tratarnos a nosotros mismos con honestidad y ternura.

Cuando nos protegemos del sufrimiento, pensamos que estamos siendo amables con nosotros mismos. La verdad es que nos asustamos, nos endurecemos y alienamos más.

La esencia de la valentía es estar aquí y ahora sin auto-engaño.

Si aprendemos a abrir nuestros corazones, cualquiera, incluso aquellos que nos vuelven locos, puede ser nuestro maestro.

Cultivar una mente ecuánime, que no se aferra a tener razón ni a estar equivocada, te llevará a un estado de ser presidido por la frescura. La cesación última del sufrimiento procede de ese estado.

¡Nada desaparece sin antes habernos enseñado lo que necesitamos saber!

La paciencia es la marca del verdadero amor. Si realmente amas a alguien, serás más paciente con esa persona.

Si se aprende a abrir el corazón, aparece el Maestro.

El miedo es la reacción natural al acercarse a la verdad, pero es la mejor alerta que te puede volver consciente de que la verdad esta rondando en tu vida.

La agresividad es así: si hablas se te nota. El problema ya no es lo que se diga, sino que estás sentado sobre un polvorín y transmites esa vibración.

Nada desaparece sin darnos lo que necesitamos saber.

La verdad en la que crees y te aferras te hace incapaz de escuchar algo nuevo.

La verdadera compasión no consiste en desear ayudar a aquellos que son menos afortunados que nosotros, sino en darnos cuenta de nuestro parentesco con todos los seres.

FRASES PALABRA ILUMINACIÓN

ILUMINACIÓN

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Si puedes ver las cosas desde tu estado mental original, puede decirse que has reconocido la esencia de la mente, lo cual equivale a la iluminación suprema.

El fenómeno de la iluminación, del abandono del yo, no está causado por nada. No es necesaria causa alguna. No es el resultado de numerosas causas; no es un subproducto. Es un simple discernimiento.

Cuando uno trata de lograr la iluminación, se crea karma que nos gobierna y se está perdiendo el tiempo en prácticas.

Ora a Dios con lágrimas en los ojos cuando quieras iluminación o te encuentras frente a cualquier duda o dificultad. El Señor eliminará todas vuestras impurezas, aplacará vuestra angustia mental y os dará iluminación.

Examinando temas que aparentemente son en extremo polémicos. Dentro del espíritu renovador de la página de LA iluminación de buscar la paz espiritual.

Si su liberación se convierte en su única prioridad, todo se abrirá para usted. La iluminación no sucederá al margen.

La iluminación espiritual significa toda aniquilación consciente de uno mismo.

No es que menospreciemos la idea de lograr la iluminación, sino que lo más importante es el momento actual.

La ilustración es la iluminación de la percepción cuando la luz del alma fluye y el hombre en su conciencia, puede percibir lo que antes estaba oscuro y oculto.

La Iluminación sólo se alcanza cuando la ignorancia se disuelve para siempre mediante la pureza de la vasta conciencia.

Aquel que a través de su estado de iluminación ya no diferencia entre el alma inmortal y la existencia, ni tampoco entre el universo y la existencia; a este hombre se le reconoce como un liberado en vida.

Y mientras estés sometido al nacimiento y muerte, nunca lograrás la iluminación.

Hay una energía vital muy intensa contenida en el cuerpo. La energía de la Iluminación Espiritual es extremadamente enérgica que tienes que experimentar.

La iluminación es tu cuerpo absolutamente relajado, y sin embargo, hay una luz de consciencia que alumbra en tu interior.

La iluminación siempre es repentina: No hay un progreso gradual hacia ella, porque toda gradación es de la mente y la iluminación no es de la mente.

Quizá la iluminación es similar a cuando un niño se da cuenta de que Santa Claus no existe y nunca lo hizo.

La iluminación es volvernos decididos a guiar nuestro proceso evolutivo.

La palabra iluminación evoca la idea de un logro sobrehumano y el ego quiere conservar las cosas así, pero es simplemente el estado natural de sentir la unidad con el ser.

Los que han alcanzado la iluminación nunca cesan de trabajarse a sí mismos. La comprensión de tales maestros no puede expresarse en palabras o en teorías. Las acciones más perfectas son el eco de patrones que se encuentran en la naturaleza.

El Ideal de la Iluminación no es un ideal artificial, porque para el humano éste no es una imposición arbitraria externa, sino que corresponde con su propia naturaleza.

La tecnología y la ciencia son incapaces de resolver nuestros problemas. La tecnología puede utilizarse para fines buenos o malos. Sólo cuando se emplea con iluminación, sabiduría y equilibrio puede ayudarnos de verdad.

Cuando permaneces sumergido en lo ilusorio, no percibes con claridad el contenido de la Iluminación.

La liberación, iluminación o despertar no es otra cosa que intuir el innombrable estado de potencialidad total previo a la llegada de la consciencia.

Cultiva la concentración como factor de iluminación.

Tres venenos infunden la muerte y la perdición: el odio, la codicia y la ilusión. El Camino Moral, la Meditación y la iluminación son las vías para contrarrestarlos.

Ve al origen dónde procede la luz interior. ¡Entra en el estado de la Iluminación! Conviértete en el amo de la consciencia misma.

Cuando el monje supervisa la mente concentrada con ecuanimidad, aparece en él la ecuanimidad como factor de iluminación.

Despertar es salirnos del tiempo y del espacio, del pasado y del futuro, del lamento y la anticipación y de la búsqueda de diferentes estados y experiencias, incluso abandonar la búsqueda de la iluminación espiritual.

Quien sepa que nada depende de nada habrá encontrado el Camino. Y quien sepa que la mente depende de nada siempre está en el lugar de la iluminación.

El practicante espiritual está buscando consuelo, y para algunas personas la iluminación suena mucho como el consuelo final y total de todo.

La no-dualidad es el camino, el destino y la no diferenciación entre el sendero y la iluminación.

La intención última de Buda es conducir a todos los seres sintientes a la felicidad suprema de la iluminación mostrándoles el camino del amor supremo.

La experiencia de la iluminación proviene del esfuerzo sincero tanto del maestro como del discípulo.

El ideal natural para el ser humano es la Iluminación, porque el ser humano verdadero, el individuo genuino, en el fondo, nunca se sentirá satisfecho con nada que no sea el estado de la Iluminación.

Realmente no tienes idea de la iluminación hasta que realmente sucede, hasta que te toma el control, y eso es lo que sucede, te toma el control por completo.

La experiencia Zen, de la iluminación o de Satori, trasciende toda categoría de pensamiento, no se interesa en ninguna abstracción ni conceptualización.

La sabiduría de la Vida te está proporcionando la oportunidad para conducirte a la iluminación. No una iluminación futura, sino la que puede acontecer en ese preciso momento.

El sabio no necesita de milagros para alcanzar la iluminación.

La mente es el mayor obstáculo a la iluminación espiritual, ella te utiliza inconscientemente, te identificas con ella, eres su esclavo.

Tratar de encontrar un buda o la iluminación es como tratar de coger el aire

Solo hay una calamidad: la ignorancia. Y solo hay una solución: la iluminación.

Cuando sigue examinando e investigando el Dharma, aparece en el monje la energía como factor de iluminación.

Todo el camino espiritual se puede describir en el contexto del refugio. La perfección del refugio es la Iluminación, el único que no necesita tomar refugio es el Buda.

La iluminación no es un logro o una conquista, sino que consiste en regresar a casa.

El gran obstáculo para la iluminación espiritual es que estamos funcionando en modo de supervivencia. Estamos programados para ello de forma natural.

Una gran duda acaba siendo una gran Iluminación, una pequeña duda acaba siendo una pequeña Iluminación, ninguna duda da como resultado ninguna Iluminación

La Iluminación es como alguien que vuelve a su hogar: todo le resulta familiar, en ese ambiente se siente cómodo y claro, no tiene ningún pensamiento de duda o confusión.

El aquí y el ahora nunca se te volverá a escapar si tienes una comprensión correcta de La Iluminación en el Zen, un entendimiento que te dará paz y calma.

Hay cristales que son necesarios eliminar para poder ver la luz interior, prescindamos de ellos aquí y ahora para lograr la iluminación espiritual.

La iluminación es una sinfonía si escuchas cada nota, te deleitas en ella y la dejas pasar, sin buscar permanencia en ellas, en su discurrir está la armonía.